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domingo, 13 de septiembre de 2015

Entrevista. Actriz del TEC habla sobre su participación en la película galardonada en Canes

La actriz Hilda Ruiz, cuando dialogaba con el autor de esta entrevista en Cali.

Hilda Ruiz, del teatro a La Tierra y la Sombra

Por Rubén Darío Taborda (*)
En  el mes de julio los colombianos tuvimos la oportunidad de ver en las salas de cine el largometraje La tierra y la Sombra del director César Acevedo. La película nos habla sobre las dificultades que pasa  una familia que  tiene su  terruño en medio de un cañaduzal.

El film muestra cómo Alicia, personaje interpretado por la actriz nariñense Hilda Ruiz, del Teatro Experimental de Cali, TEC, debe repartir su tiempo cuidando a su hijo Gonzalo, que padece una enfermedad respiratoria, y trabajando en un cañaduzal con su nuera  para  conseguir el sustento de la casa. Ella debe abrirle las puertas de la casa a su esposo, quien retorna al hogar después de  muchos años.

Hilda cuenta su experiencia en esta película del director caleño César Acevedo. El film en el que ella actúa surge del guion que él presentó como tesis de grado en la Universidad del Valle.

La calidad de este film  le hace merecedor al  estímulo para el desarrollo del guion  del largometraje del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico de Colombia y de la Cámara de Oro en el pasado Festival de Cannes.  Ese galardón  es  el premio más importante de la cinematografía  colombiana hasta la fecha.

--Es Usted una mujer de teatro…
--Sí. Llevo 60 años haciendo parte del grupo de actores que trabajan en el Teatro Experimental de Cali, TEC, creado por  el maestro Enrique Buenaventura.

--¿Había participado en cine anteriormente?
--Solo había actuado en cortometrajes realizados por estudiantes de la Universidad del Valle, pero con la Tierra y la Sombra es la primera vez  que trabajo en un largometraje.

--¿Cuál es su apreciación del personaje que  interpreta en este largometraje?
--Es una  mujer que, en  un acto de responsabilidad, deja de lado sus deberes en el hogar para trabajar cortando caña y ganar el dinero necesario con qué cuidar a su hijo que padece una delicada enfermedad respiratoria.

--¿Cuál es el ambiente que rodea el lugar donde se desarrolla la historia?
--En una casa vieja arrinconada por caña. Al  interior hay  tristeza, encierro y oscuridad debido a que su hijo Gerardo debe evitar inhalar  las cenizas que surgen de la quema de  la caña, pues es el posible motivo de sus quebrantos de salud.

--Alfonso es el esposo de Alicia en la película. ¿Por qué este seño se pierde de la  casa por  17 años?
--Él  tiene  orígenes campesinos. La flora y la fauna son diferentes a las que  impone la industria azucarera cuando monta  los extensos cultivos de caña por todo el Valle. Le cuesta adaptarse a ese nuevo escenario y decide emprender  una nueva vida en otro lugar.

--¿El amor esta  hecho cenizas entre los dos?
--Sí, pero ella le abre las  puertas de nuevo, porque Alfonso quiere ver qué puede hacer por su  hijo.

--En la película la tierra es  el  lugar donde se cultiva caña. ¿Cuál es la sombra?
--Pienso que es el lugar donde queda relegado el paisaje que mostraba el campo antes de llegar los cultivos de caña, se puede asociar también al poco valor del trabajo del campesino como cortero de caña, porque la industria campesina trastorna el paisaje e impone un nuevo estilo de vida. Y también a la mujer que fue desplazada por los señores, debido a que  a ellas se les  tomaba  como personas lentas para cortar la caña.

--¿Qué elementos del teatro le aportó Usted al personaje que representó?
--El trabajo corporal  para personificar a Alicia, la responsabilidad en interpretar el personaje  que se me asignó y la concentración para dejar de ser Hilda Ruíz y asumir ante la cámara que soy la  madre de Manuel.

--¿Qué elementos de la actuación tuvo que incluir para  su trabajo en el largometraje?
--Mientras que en el teatro se hace énfasis en la  comunicación corporal, con la profesora brasileña Fátima Toledo se trabajó  en el manejo de la respiración y en la naturalidad de los personajes.

--¿Qué opinión le merece el director de este largometraje,  César Acevedo?
--Es una persona brillante que con pocos elementos logra contar una buena historia. En  La tierra y la sombra hace un buen manejo de los espacios cerrados, sabe aprovechar los silencios y cada escena de esta película tiene un contenido.

La película obtuvo  tres premios en Cannes: la recompensa Revelación de la Semana de la Crítica; el premio Sacd, la Sociedad de Autores y Compositores Dramáticos de Francia, y el Riel de Oro, que atribuye un panel de cinéfilos de una asociación ferroviaria francesa.

(*) Periodista independiente vallecaucano.

Informe. Crece el drama de los desalojos de viviendas de interés social en Cali

Imagen de uno de los tantos desalojos de viviendas ocurridos en el Distrito de Aguablanca de Cali.

El martillo que destruye los sueños

Por José Reinelio Sepúlveda Meek (*)
El panorama de la vivienda de interés social en Cali resultaría de mayor atención si el Gobierno Municipal consultara a la Rama Judicial sobre los procesos ejecutivos hipotecarios fallados y en trámite, promovidos desde el año 1995 hasta la fecha por el sector bancario de la ciudad, contra propietarios morosos. Se darían cuenta de la magnitud de la situación frustrante que hoy padecen familias caleñas de estratos 0, 1, 2 y 3 de haber perdido sus viviendas mediante la modalidad del martillo de remate, en cumplimiento de una orden judicial, a causa de la mora de cuotas atrasadas del crédito hipotecario otorgado por la entidad financiera.

En términos coloquiales, el sector bancario a cuenta de la administración de justicia logró recuperar legalmente su dinero y por supuesto su inversión. Pero es un secreto a vox pópuli que adjunto a la acción judicial durante el trámite de las pujas del remate del inmueble, se colgaron también los subsidios de vivienda que en su momento otorgó el Estado, las cuotas iniciales pagadas al crédito hipotecario, las mejoras construidas al inmueble con recursos de anticipos de cesantías o préstamos gota a gota, las prestaciones sociales invertidas, las cuotas canceladas durante la hipoteca, el patrimonio de familia constituido y lo peor la desocupación forzada del inmueble por parte de niños, adultos en edad avanzada, padres, madres, perros y gatos todo en cumplimiento de la orden judicial del desalojo mediante la acción violenta de la fuerza pública  policial, inspectores, jueces, auxiliares de la justicia y hasta cerrajeros.

Según información del Gobierno Nacional en las dos últimas décadas se aprobaron, autorizaron y entregaron más de 620 mil millones de pesos en subsidios de vivienda de interés social de los cuales un porcentaje importante de esos subsidios seguramente retornaron a las arcas del sector financiero a costa de las acciones judiciales adelantadas. Muchas viviendas no tuvieron fin al remate judicial dado que fueron entregadas en dación en pago por los deudores  hipotecarios, pero si dieron su destino  final a publicitadas bodegas inmobiliarias que las entidades bancarias con acompañamiento del Estado promocionaron a lo largo y ancho del país para su venta en subasta pública obteniendo jugosas ganancias, sin subsidio y a intereses del mercado hipotecario. En palabras sueltas, los deudores hipotecarios de interés social quienes habían perdido sus viviendas son ahora propietarios de vivienda  usadas ya con la modalidad de créditos hipotecarios a tasas desproporcionadas a los ingresos familiares de estratos 2 y 3.

El mercado rentable de los activos inmobiliarios de interés social no solamente fue ganancioso para la banca, la pirinola de todos ganan también apuntó a entidades financieras particulares “agiotista” que con préstamos en intereses abusivos aprovechándose de las necesidades de los decapitados deudores hipotecarios e hicieron su agosto amasando grandes capitales inmobiliarios en asocio de inversionistas y funcionarios públicos tramposos que capeando en la puja del remate en el propio recinto judicial fantasearon su negocio redondo a cuesta de la impotencia de familias colombianas en condiciones de iliquidez, pobreza, exclusión, marginalidad y completamente desprotegidas del Estado. Resulta ser un reto trascendental para los organismos de control y vigilancia, además de oportuno señalarlo a la defensoría del pueblo, la procuraduría, contraloría y la personería municipal  de Cali principalmente, que más allá del Twitter y Facebook, para que las soluciones a los problemas de la sociedad caleña pasen de las realidades virtuales a las realidades humanas, que sus funciones  constitucionales y legales los obliga a protagonizarlas en los estrados judiciales y no en las redes sociales. Las heridas sociales que padecen los damnificados de los créditos bancarios hipotecarios para vivienda de interés social están abiertas, duelen y son reales.


(*) Director de la Fundación Ciudad Visible.

Informe. Las obras en la vía Buga Buenaventura, una tortura sin fin

Aspecto de la carretera a Buenaventrua, cuya ampliación parece una obra interminable. (Foto: Rubén Darío Taborda).

El tapón del pacífico

Por Rubén Darío Taborda (*)
La primera semana de octubre del año pasado viajé a San Cipriano, una reserva natural que se encuentra antes de llegar a Buenaventura. En el bus  que  me llevaría a ese escenario ecológico se me presentó la  oportunidad de observar las  obras en el corredor Buga-Buenaventura, donde participan entidades como la Agencia Nacional de Infraestructura, ANI.

El viajero de mochila puede quedar gratamente impresionado con túneles que son como cilindros de cemento que  atraviesan pequeñas colinas rocosas, cuentan con doble calzada y con buena  iluminación. Las personas que han tenido la oportunidad de  viajar a ese Pacífico del comercio, de la comida de mar y del menospreciado turismo nacional se topan con viaductos que intentan superar la naturaleza agreste que pasó de agache en la clase de geografía que dan en el colegio.

Pero las obras correspondientes a la doble calzada Bugá-Buenaventura pareciera que no  han contado con la bendición del Señor de los Milagros de Buga, pues hasta al más  desprevenido observador le llama la atención que esta mega obra nacional tenga aún viaductos incompletos, tramos sin pavimentar, túneles  sin habilitar y cortinas de  hierro al aire libre  que parecen hechas  a la velocidad una obra pública en Bogotá.

Los 118 kilómetros de esta vía que permitirá  movilizar a la  industria  y el comercio de ciudades como Medellín, Bogotá y Cali parece volverse un proyecto que se dilata en el tiempo, pues cerca del corregimiento de Loboguerrero cuenta con un tramo de 17 kilómetros al que hay que hacerle cortes de montaña, como el que se encuentra entre  el municipio de Vijes y Darién, en el Valle del Cauca, para agilizar la movilidad de los camiones que transiten  en esta zona del occidente colombiano.

Resulta mejor echar mano del río Guapi, en el departamento del Cauca; del río Dagua, en el Valle del Cauca, o del Atrato, en el Chocó, para sacar la diversidad de  productos perecederos y fabricados que se producen en Colombia, tal como lo hacen las comunidades que cultivan  chontaduro, según  una canción del grupo de salsa Son de Azuca: “Bajando de río Guapi, voy rumbo hacia Timbiquí a vender mi chontaduro para poder subsistir”

Mientras tanto, en el puerto del Pacífico se piensa cómo evacuar de las bodegas de Buenaventura lo que se importa de Asia y de otros rincones del planeta, pues los conductores de los tractores  pueden movilizarse sólo los domingos, lunes y martes de 7:00 a.m. a 8:00 p.m. y miércoles, jueves y viernes de 11:00 a.m. a 8:00 p.m.

Para colmo de males, esa vía cuenta con tramos  inconclusos que hacen ver a  Colombia cómo un rincón del mundo que apenas abre las puertas a la globalización, porque contamos con un puerto que nos ofrece intercambio comercial con socios  importantes al otro lado del Pacífico, pero una autopista en obra negra. Así, el corredor entre La Ciudad Señora y el principal puerto sobre el Pacífico parece un cuello de botella para este bello  país.


(*) Periodista independiente

Opinión. Una mirada humanista de respaldo al proceso de paz en marcha

La hermana Albastella Barreto, en el barrio Llano Verde, Distrito de Aguablanca, Cali. (Foto: Luis Alfonso Mena S.).

Colombia, ¡levántate!

Por Hermana Albastella Barreto Caro
El año 2015 transcurre con una responsabilidad común, una misión ineludible: asumir el proceso de paz de Colombia como tarea personal, familiar, de todo el sistema social del país que sufre uno de los conflictos armados más antiguos del mundo.

Cada persona que se identifica con la cédula colombiana no puede ser ajena a este propósito, asumirlo es más que mirarlo desde la barrera, cuestionarlo, ponerle palos en sus ruedas. Es tener claro qué se entiende por este mandato.

Un asunto son las conversaciones de La Habana, pero otro más complejo es lo que se debe hacer para recomponer el tejido social de la comunidad hecho jirones a punta de conflictos de alto voltaje, pero también del cotidiano enfrentamiento que lleva a perder el respeto por las demás personas, a quienes se trata como obstáculos atravesados en el camino.

Se trata de trabajar como invitó el cardenal Jorge Mario Bergoglio a Argentina desde “una Utopía: ¿Qué Cali queremos? Un pensamiento: ¿Qué Cali tenemos? Y desde un compromiso: ¿Qué Cali vamos a restaurar?”(1)

Las diferentes estrategias de la Justicia Transicional no son solo para aplicárselas a los grupos alzados en armas que se considera son los responsables del conflicto, también las personas del común y de los estratos sociales altos tendrán que acceder y facilitar: la Verdad, la Justicia, la Reparación y la no Repetición.

Cada quien en diferentes momentos de la historia ha estado comprometido con esta tragedia, ya sea por acción o por omisión. El conflicto se hizo armado después de muchos años de una injusticia social que viene vulnerando los derechos humanos más elementales de numerosos grupos sociales, pero también de un acumulado de corrupción pública y privada que destrozó los principios de honestidad, transparencia y solidaridad que como patrimonio dejaron quienes colocaron las bases de esta sociedad.

Asumir el proceso de paz es pues, restaurar las relaciones, reconocerse miembros de una misma familia y más que castigar al infractor, ayudarle a reconocer y a reparar el daño causado y tenderle la mano para que pueda reintegrarse a la comunidad. Esto supone reconciliación y posteriormente, perdón como don de Dios.

En Cali, hay una deuda pendiente en este proceso de paz, reparar el asesinato de Monseñor Isaías Duarte Cancino, hoy mártir por la Verdad.  Miembros de la ciudadanía caleña, creyentes o no creyentes quieren que se reconozca su valiente testimonio y su ofrenda impune, no para vengarla sino para recordar su heroico compromiso con los valores cristianos y que su sangre no siga sobre la ciudad como un estigma, sino que florezca en comportamientos de verdad, justicia, reparación y solidaridad.

Para terminar unas palabras del Cardenal Jorge Mario Bergoglio, hoy papa Francisco: “Hoy, cuando se nos convoca a reconstruir nuestra Nación no podemos permitir que nos arrastre la inercia, que nos esterilicen nuestras impotencias o que nos amedrenten las amenazas. Tratemos de ubicarnos allí donde mejor podamos enfrentar la mirada de Dios en nuestras conciencias, hermanarnos cara a cara, reconociendo nuestros límites y nuestras posibilidades. La gran exigencia es la renuncia a querer tener toda la razón; a mantener los privilegios; a la vida y la renta fácil…a seguir siendo necios enanos en el espíritu” (2)

(*) Franciscana misionera seglar


(1 y 2)  La Nación por construir. Utopía, pensamiento y compromiso, Cardenal Jorge Mario Bergoglio sj, Editorial Claretiana, Buenos Aires, Argentina. 2005. Algunos párrafos se acomodaron a la situación de Colombia.

Crónica. El ritual de ascender al cerro tutelar de Cali cada domingo

Este es uno de los cerros tutelares de Cali, las Tres Cruces. (Foto: Rubén Darío Taborda). 

La pasión por las Tres Cruces

Por Rubén Darío Taborda (*)
Mientras en otra época los colombianos recorrían zonas montañosas en  busca de unas tierras aptas para la agricultura que les brindara el sustento y les permitiera sacar  beneficio monetario en  pro de su familia muchos caleños comienzan a aparecer  por la Avenida Cuarta Oeste, frente al edificio Cascadas de Normandía, para ascender al Cerro de Las Tres Cruces. Los que llegan en carro estacionan sus vehículos en el parqueadero con capacidad para 30 Autos, que administra doña Inés Agredo. Otras personas  estacionan su  carro frente a la Iglesia de San Carlos Borromeo.

Juan Carlos Paz es un joven de 25 años, perteneciente a la Liga Vallecaucana de Natación con aletas que  ha tenido que incluir en su rutina de  entrenamiento el ascenso a este lugar. Este deportista que nos ha  representado  en  ciudades como Barcelona España, sube al cerro cuatro veces a la semana con otros compañeros debido a que no puede entrenar en las piscinas Alberto Galindo ya que no se encuentran  en funcionamiento.

Press Runner, en  un grupo integrado por periodistas de la ciudad que deja  los fines de semana su actividad informativa para dedicar tiempo al deporte.  Este equipo cuenta  con reporteros como Raúl Lara de RCN Radio, Gildardo Arango, director del informativo radial La U FM, de Univalle Estereo  y Eduardo Manzano de un importante  noticiero de televisión nacional.  Jaime García,  perteneciente a este  conjunto afirma  que  le regala un pedazo de domingo  a su salud, cosa que no puede brindar la rumba.

Luís Burbano sube tres o cuatro veces a la semana y  se demora de 40 a 45 minutos. Él  usa botas un pantalón de manga corta y chaqueta térmica. Cuando sube consume  bebidas hidratantes o suplementos vitamínicos y le gusta  oír  heavy metal.  Carlos Giménez  también le mete música a esta rutina pues  le gusta escuchar canciones como ‘50 Ways to Say Goodbye que es una especie de ranchera mezclada  con rock’,  de la banda Train.

Preparación para afrontar la actividad
Si usted tuvo clase de educación física recordara que no podía iniciar ningún deporte antes de  hacer  un calentamiento.  El atleta Antonio Orejuela de la Selección Valle  en pruebas de velocidad  de 1500 metros y entrenador de Press Runner señala  que las personas deben  venir  en pantaloneta, con una camiseta inteligente con tela específica para la comodidad del atleta que maneje el sudor y le de frescura al cuerpo a pesar de la temperatura ambiente. A parte de eso dice que es necesario  llevar   un reloj con la función de monitorear el ritmo cardiaco del deportista. Julián   Muños, ingeniero electrónico señala que cuando viene al cerro procura alimentarse sanamente. Juan Carlos Paz sostiene que consume  mucha fruta. Y Antonio manifiesta que una dieta ideal, para quienes practican  esta actividad  deportiva, debe contar con una buena hidratación, consumo de frutas y verdura; y hacer un  consumo adecuado de proteínas y carbohidratos.

La otra zona de alimentación
Al iniciar el recorrido  usted puede encontrar casetas  para comer helados, tomar gaseosa, consumir empanadas o pasa bocas que se pueden adquirir en  tiendas administradas por vecinos del sector.  Otros habitantes ofrecen bebidas a  base de aloe o frutas.

 -La agüita, güita, el gatorade, el banano  y el jugo de naranja, -manifiesta  Germán Escobar un  señor negro de cabellera plateada que ven estos  alimentos a los visitantes desde hace tres años. Entretanto Milton Cortez, quien vive en el barrio Altos de Normandía  compra piña, naranjas, mandarinas y bananos para ofrecer en una caseta con techo elaborado en estopa y sostenido por cuatro guaduas.

Un espacio para la sana diversión
Kender Cuellar y Duván Díaz hacen parte de los 20 guardas bachilleres que velan porque no suban personas con algún grado de alicoramiento,  vigilan que los visitantes  que llevan  perros cumplan con las  medidas de seguridad que se exigen, están pendientes de  que no se cometan hurtos y brindan  ayuda a las personas que sufran algún accidente al ascender al cerro.

Ramón Ruiz es un venezolano del municipio de Mérida, sube al cerro vistiendo una camisa  negra con la bandera de su  tierra, es un técnico dental que se encuentra en una ciudad lejana  a la región de Colombia donde  tenemos problemas limítrofes  bastante maduros. Ruíz señala que  le agrada  esta zona de Cali y que  en su ciudad de origen  sube a un sitio conocido como El Cerro del Indio.

Eladio Andrade es un pastor chocoano que  sube a este sector aledaño a Cali por hobbie. Manifiesta que  no es un sector con la flora de su región pero  le permite  aislarse del estrés de la ciudad. Y dice  que hacer este recorrido  es un símil de la vida: un camino con dificultades  para  llegar a la meta final  que sana  el alma  cuando se llega a la cima.

Y por último
Jair Sanchez un caleño experto en asuntos de logística señala que este espacio donde se somete  al cuerpo a cierto grado de  destreza ve en los visitante una voluntad de ayudar al que desfallece en el intento de llegar a la cima del cerro. Sin embargo  critica la ausencia de personas representantes de  la Defensa Civil y el cerro necesita de una señalización con sentido ecológico que  respete la poca flora de la zona y que evite congestión en los senderos  aledaños al cerro debido  a que las personas emplean los camino  para llegar y salir del cerro de Las Tres Cruces.

 (*) Periodista independiente.

miércoles, 15 de julio de 2015

EDICIÓN No. 76. Informe. Foro en la U. Libre de Cali propone Comisión Regional de la Verdad

Aspecto general del "Desayuno urgente por la paz", cumplido el miércoles 15 de julio de 2015 en el Auditorio Gerardo Molina de la Universidad Libre Seccional Cali, en el que más de 50 voceros de diversas universidades e instituciones públicas y sociales reflexionaron sobre propuestas para apoyar el proceso de paz y los diálogos de La Habana. (Foto: Luis Alfonso Mena S.).
Se abre paso Coordinadora Académica por el Fin de la Guerra

Por Luis Alfonso Mena S.
La conformación de una coordinadora integrada por voceros de universidades, sindicatos, iglesias, comunidades indígenas y organizaciones sociales con el fin de contribuir en la búsqueda de salidas a la crisis del proceso de paz y apoyar pedagógicamente los diálogos de La Habana fue propuesta este miércoles 15 de julio, en desarrollo del encuentro de reflexión sobre la guerra y la posguerra, realizado a instancias de la Universidad Libre Seccional Cali.

El foro contó con la participación de representantes de las universidades Libre, del Valle, San Buenaventura, Santiago de Cali, Bautista y Misak (de la comunidad guambiana), al igual que dirigentes de la Central Unitaria de Trabajadores, de la Confederación General del Trabajo, la Gobernación del Valle del Cauca, la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Cali, activistas de la comunidad de Llano Verde de Cali y de otros sectores, investigadores sociales y periodistas.

Al clausurar el que se denominó “Desayuno urgente por la paz”, el rector de la Universidad Libre de Cali, Libardo Orejuela Díaz, sostuvo que “si la Mesa de La Habana fracasa, lo que se viene es el desplazamiento de la guerra a las ciudades”, y resumió las iniciativas que a lo largo de cuatro horas formularon los más de cincuenta participantes en el foro.

Entre esas propuestas, surgió la que se llamará Coordinadora Académica por el Fin de la Guerra, con una amplia participación de universidades y una pluralidad de entidades ciudadanas y públicas, con el propósito de promover la pedagogía de la paz y defender el proceso de diálogo, al tiempo que buscar interlocución con la Mesa de La Habana.

Asimismo, se planteó la necesidad de regionalizar el proceso de paz, al considerar que la zona sur occidental del país es en la que más ha recrudecido la confrontación, hasta el punto de que Cali es hoy en día, según la evaluación de varios de los participantes, la capital de la guerra en Colombia.

“Cali es la gran urbe que recibe a los desplazados y las pandillas generadas se han repartido los barrios de la ciudad, y sin embargo la Comisión de la Verdad Histórica y del Conflicto se cocinó con chocolate bogotano”, dijo Orejuela Díaz, al aludir a la urgencia de descentralizar el proceso de paz y proponer la conformación de una Comisión Regional de la Verdad, pues en Chocó, el Valle, Cauca, Nariño y Putumayo es donde más se padece la guerra.

Pedagogía de paz, a las calles, al pueblo
También se planteó la conformación de un Observatorio de Construcción Ciudadana, que haga seguimiento a un eventual cese bilateral del fuego y al desescalamiento del conflicto, y se convierta en un referente de investigación del conflicto, en el que las diversas universidades pueden aportar para la reflexión de los asuntos neurálgicos de la paz.

De igual forma, se propuso realizar pronunciamientos periódicos por la paz, con una publicación quincenal, cuyo nombre podría ser La Calle, en reconocimiento a que los diálogos y el esclarecimiento de los acuerdos de La Habana deben ser llevados a los barrios, a las comunas, en suma al pueblo, que a diario es bombardeado por los medios de comunicación de élite, muchos de ellos adversos a los diálogos.

Un cuadernillo que aborde temas tales como la historia de la paz y la vida, con un lenguaje nuevo, sin intransigencias, que invite al dialogo, fue otra iniciativa expuesta en el foro. “Hay que bajar el tono del lenguaje, no insultar al otro, romper con esa cultura dicotómica de los españoles de la que somos hijos”, explicitó el rector Orejuela Díaz al formulas las conclusiones del encuentro.

Otro punto importante expuesto por varios de los participantes fue el de convocar a los candidatos a la Alcaldía de Cali y a la Gobernación del Valle a un foro en la Universidad Libre con el fin de que expongan su posición frente a los diálogos de La Habana y temas claves como el cese el fuego bilateral, la justicia transicional, los mecanismos de refrendación de los acuerdos en La Habana, la constituyente y el paramilitarismo.

La realización de una cumbre sobre el fenómeno del narcotráfico, su incidencia en el conflicto colombiano y la manera como penetró todas las esferas del Estado y la sociedad colombianos, hizo parte del cúmulo de iniciativas hechas en esta reunión.

Mesa de paz para Llano Verde
Especial atención mereció el planteamiento hecho por Óscar Enríquez, activista social de Llano Verde, quien reveló que de los 25.000 habitantes de este sector y de otros aledaños en el Distrito de Aguablanca, 18.000 son desplazados y sufren los rigores de la guerra, estado de indigencia y vulnerabilidad. “Una de las formas de construir paz es reconstruyendo el tejido social, queremos hacer no solo el reclamo, sino también hacer ciudadanía en Puerta del Sol, Barrio Taller, Potrero Grande, Altos de Santa Elena”, dijo al plantear la urgencia de que el proceso de paz también se viva en las comunidades pobres.

Odilmer Gutiérrez, de la Gobernación del Valle, respaldó los planteamientos del líder social, y agregó que la situación en Llano Verde es tan delicada, que en ocho meses se han registrado 25 homicidios, y propuso que allí se instale también una Mesa de Paz.

Por su parte, Jesús González, del Observatorio Social de la Arquidiócesis de Cali, sostuvo que hay una crisis social por la persecución a los líderes sociales, y puntualizó: “Hay aquí un gran potencial de pedagogía que debe ir a la calle”.

Fabio Cardozo, asesor de Paz de la Gobernación, propuso la articulación de una “verificación civil y ciudadana del proceso de paz” y “vincular el factor de paz a la arena política”, así como “un cese de hostilidades en el Valle del Cauca”.

Jaime Galarza, ex rector de la Universidad del Valle, planteó que se elabore un “contradocumento” de la Comisión Histórica del Conflicto, al tiempo que Wilson Reyes, investigador social, subrayó que se deben abrir los archivos del paramilitarismo en el Valle del Cauca, donde éste fue “una fuerzas invasora y contra insurgente, y la prueba es que los coroneles que comandaron los batallones con nexos con los ‘paras’ están detenidos”.

Darío Villarmizar, uno de los investigadores sociales invitados al foro (autor de la Biografía de Jaime Bateman), puso de relieve la importancia de que las partes en La Habana “desarrollen un plan creíble de territorialización, con una gran campaña sobre lo que se discute”.

Wilson Saénz, presidente de la CUT en el Valle, anunció la realización el 11 de septiembre de una asamblea preparatoria de la movilización nacional en defensa del proceso de paz, que se cumplirá entre el 19 y el 20 de noviembre, a instancias de la Unión Sindical Obrera, USO, y Germán Gálvez hizo un llamado a participar en el Frente Amplio por la Paz, que viene cumpliendo tareas importantes en respaldo de los diálogos en el Valle.

Como dijo en el encuentro el catedrático Alberto Ramos en relación con los diálogos, “es necesario rehacer lo que la derecha había destruido", y como reclamó el periodista Jairo Aristizábal, “tenemos que contribuir a que el proceso de paz salga adelante”.

El foro fue clausurado por Rodrigo Tombé, de la Misak Universidad, quien señaló que el Estado insiste en aplicar sus políticas a "las minorías mayoritarias", enfatizó en que "mientras sigamos con odios será muy difícil encontrar la paz" y puntualizó: "En Guambía hay 3.130 fogones donde se hace pedagogía por la paz".

Una comisión redactora de las diferentes propuestas hechas por las personas que intervinieron fue creada al final de la jornada, que resultó exitosa por la amplia participación de voceros sociales y por la numerosa formulación de ideas.

Cali, miércoles 15 de julio de 2015.

El rector de la Universidad Libre de Cali, cuando presentaba las conclusiones del encuentro académico. (Foto: Henry Hurtado).

Orlando Enríquez, líder cívico del Distrito de Aguablanca en Cali, explicando la crisis social de su comunidad.  Con él, los dirigentes de la CUT-Valle Julián Mauricio Lozano y Wilson Sáenz (izq.) y  el periodista Jairo Aristizábal Ossa (der.). (Foto: Henry Hurtado).

El catedrático Daniel Libreros, de la Universidad Nacional, lee el cuarto número de la revista Cuadernos de Paz, dedicado a las Memorias de la Tercera Cumbre Nacional por la Paz, cumplida en noviembre de 2014 en Cali. (Foto: Henry Hurtado).

Alberto Ramos, docente de la Universidad Libre, hizo un análisis de la coyuntura del proceso de paz. "Es necesario rehacer lo que derecha había destruido", dijo. (Foto: Henry Hurtado).


El taita Rodrigo Tombé, de la comunidad guabiana, clausuró el foro y dijo: "Mientras sigamos con odios será muy difícil encontrar la paz". (Foto: Hugo Giraldo/El Tiempo).

viernes, 10 de julio de 2015

EDICIÓN No. 75. Noticia. A pesar de sabotaje de Comfandi en Cali

Imagen de la nutrida asistencia a la presentación del libro Conflicto Social y Rebelión Armada en Colombia, cumplida en el auditorio del Banco de la República de Cali, el jueves 9 de julio de 2015. (Foto: Santiago José Mena C.).
 Exitosa presentación del libro Conflicto Social y Rebelión Armada en Colombia

Por Luis Alfonso Mena S.
A pesar de que a última hora y con argumentos absurdos la Caja de Compensación Familiar Comfandi de Cali suspendió el permiso para utilizar su auditorio, al que habían sido convocados los caleños duramente más de una semana, se cumplió con éxito la presentación del libro Conflicto Social y Rebelión Armada en Colombia, para lo cual finalmente se pudo disponer del auditorio del Banco de la República.

El encuentro académico contó con nutrida asistencia de estudiantes, docentes, líderes y activistas sociales, que escucharon las intervenciones de los catedráticos Víctor Manuel Moncayo y Jairo Estrada, antecedidos por la presentación del acto a cargo de Jesús Darío González, del Observatorio de Realidades Sociales de la Arquidiócesis de Cali.

El libro reúne los ensayos elaborados en el marco de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas por los investigadores Darío Fajardo, Javier Giraldo, Alfredo Molano, Renán Vega, Sergio de Zubiría y Jairo Estrada, con la relatoría de Víctor Manuel Moncayo.

La coordinación del acto estuvo a cargo de Carlos Sánchez y Alejandro Ramírez, del Movimiento Político y Social Marcha Patriótica.

En la presentación de las conferencias intervino también el asesor de Paz de la Gobernación del Valle del Cauca, Fabio Cardozo.

La numerosa participación en el acto académico fue una demostración del interés que los asuntos del conflicto armado y social en Colombia despiertan en importantes sectores de la sociedad vallecaucana.


Presidieron el acto, Fabio Cardozo, asesor de Paz de la Gobernación del Valle; Jesús Darío González, del Observatorio de Realidades Sociales de la Arquidiócesis de Cali; los catedráticos Víctor Manuel Moncayo y Jairo Estrada, y Alejandro Ramírez, de Marcha Patriótica. (Foto: Santiago José Mena C.).

lunes, 6 de julio de 2015

EDICIÓN No. 74. Noticia. Nutrido encuentro de organizaciones políticas y sociales en Cali

Aspecto de la Asamblea Departamental del Frente Amplio por la Paz, la Democracia y la Justicia Social del Valle del Cauca, cumplida el domingo 5 de julio de 2015. (Foto: Luis Alfonso Mena S.).

Frente Amplio del Valle llama a redoblar acciones en defensa del proceso de paz

Por Luis Alfonso Mena S.
Redoblar las acciones para defender los diálogos de La Habana y por el cese bilateral del fuego y las hostilidades fue el llamamiento hecho por las diversas organizaciones sociales y políticas reunidas el domingo 5 de julio en Cali, en desarrollo de la Asamblea Departamental del Frente Amplio por la Paz, la Democracia y la Justicia Social del Valle del Cauca.

El encuentro, cumplido en la capilla del histórico Colegio de Santa Librada, hizo un análisis del momento crítico por el que transcurre el proceso de paz en la actualidad y concluyó en la urgencia de movilizarse para salirle al paso a la extrema derecha uribista y a las vacilaciones de la derecha santista, que se confabulan para dar al traste con una salida negociada del conflicto armado y social en Colombia.

En tal sentido, se planteó la necesidad de volcarse a los barrios y comunas populares de Cali y de los municipios del departamento, con el fin de explicar al pueblo el fondo de la ofensiva de los grupos de poder oligárquicos que arrecian la desinformación y los actos en procura de clausurar los diálogos de La Habana.

De igual manera, se planteó la necesidad de convocar una cumbre nacional en defensa del proceso de paz hecha desde las regiones, considerando que éstas son las más golpeadas por la guerra, y se puso de relieve el recrudecimiento del conflicto en la zona del Pacífico colombiano y los departamentos del Valle del Cauca, Cauca Nariño y Putumayo.

Otra iniciativa expuesta en la asamblea fue la de crear una mesa social por la paz, que congregue a las diversas fuerzas sociales y políticas del país, para que haga una interlocución con el Gobierno Nacional y la insurgencia.

En la asamblea se hizo énfasis en el carácter bicéfalo del establecimiento oligárquico colombiano, con una derecha extrema liderada por Álvaro Uribe, el Procurador General de la Nación, militares activos y en retiro y actores vinculados al capitalismo del campo, que de manera abierta pugnan por destruir el proceso de paz, y una derecha ligada al capital financiero, encabezada por Juan Manuel Santos, que cada vez cierra más el abanico del diálogo y se muestra proclive a echar por la borda todo lo logrado en los diálogos, como lo expresó recientemente Humberto de la Calle.

En suma, se planteó en el encuentro que la bifronte burguesía colombiana persiste en la rendición de la insurgencia y en desconocer las diferencias del proceso con las Farc respecto de negociaciones de paz desarrolladas en décadas anteriores con otros movimientos insurgentes.    

Por ello, en la reunión se insistió también en la importancia de la convocatoria de una asamblea nacional constituyente, como escenario para la profundización de los acuerdos y para la búsqueda de soluciones estructurales a los graves problemas que afectan a la gran mayoría de la sociedad colombiana.

Participaron en la asamblea delegados y militantes de Marcha Patriótica, Congreso de los Pueblos, Unión Patriótica, Red de Mujeres por la Paz, periódico Desde Abajo, Corporación Arco Iris, Polo Paz, Vamos por los Derechos del Polo Democrático, Partido Comunista, Progresistas, Unámonos Somos Libres y Alianza Verde.

Hablan candidatos
Al final de la jornada, la asamblea dedicó tiempo y espacio al análisis de la participación en las elecciones del 25 de octubre, y se puntualizó en que el Frente Amplio por la Paz debe tener una proyección también en el campo político comicial, en la perspectiva de acercar a las diferentes expresiones que lo componen a acuerdos con miras a ganar poderes locales y regionales.

La asamblea escuchó, en consecuencia, los planteamientos de los candidatos a la Alcaldía de Cali Edilson Huérfano, del movimiento Unámonos Somos Libres, y Wilson Arias, del Polo Democrático Alternativo; lo mismo que de los aspirantes a la Gobernación del Valle Alejando Ocampo y Mauricio Ospina, ambos del Polo Democrático.

Al intervenir, Huérfano expresó su identidad y la de su movimiento con las propuestas del Frente Amplio por la Paz, mientras que Arias centró sus propuestas en relación con los problemas de la ciudad de Cali.

Por su parte, Ocampo señaló que solo queda la rebeldía y la unidad de la izquierda para enfrentar a los partidos respaldados por las mafias y la ‘mermelada’, en tanto que Ospina se mostró partidario de convocar a más fuerzas para poder construir mayorías.

La asamblea fue reiterativa en la necesidad de la unidad en la defensa de la paz y en la incorporación de la misma en los programas de los candidatos a alcaldías, Gobernación, concejos, Asamblea Departamental y ediles de comunas.

El proceso de acercamiento político electoral continuará, paralelo con las tareas de ir a las comunidades para vincularlas a la lucha por la paz con democracia y justicia social.

Cali, lunes 6 de julio de 2015.

Con amplia participación de diversos sectores políticos y sociales se celebró la Asamblea del Frente Amplio por la Paz, en la capilla del Colegio de Santa Librada de Cali. (Foto: Luis Alfonso Mena S.).
Momento de la intervención de Camilo Ernesto López, de Marcha Patriótica. Al fondo, la Mesa Directiva de la Asamblea Departamental del Frente Amplio por la Paz. (Foto: Luis Alfonso Mena S.).

viernes, 26 de junio de 2015

EDICIÓN No. 73. Noticia. Encuentro con el padre Edilson Huérfano y Progresistas


Momento en que el catedrático universitario Miguel Cerón explicaba los fundamentos del programa a la Alcaldía de Cali del sacerdote Edilson Huérfano Ordóñez, durante la reunión con líderes de la UP, Progresistas, el movimiento Unámonos... Somos Libres y el Partido Comunistas, cumplida el jueves 25 de junio de 2015 en la capital vallecaucana. (Foto: Luis Alfonso Mena S.).

La Unión Patriótica y el diálogo de la izquierda en Cali
Por Luis Alfonso Mena S.
Se cumplió este jueves 25 de junio en Cali un encuentro de dirigentes políticos y populares de la Unión Patriótica, Progresistas, el movimiento Unámonos… Somos Libres y el Partido Comunista del Valle del Cauca para avanzar en el diálogo amplio con el fin de construir caminos de acción conjunta en la coyuntura política y también con perspectivas de largo aliento.

El encuentro se llevó a cabo en la nueva sede de Derechos Humanos en Cali, situada en el centro de la ciudad, y en él se escuchó la disertación del docente universitario Miguel Cerón, experto en asuntos de la administración pública e integrante del equipo asesor de la campaña del sacerdote ortodoxo a la Alcaldía de Cali, Edilson Huérfano Ordóñez.

Cerón explicó los fundamentos conceptuales, políticos, sociales y jurídicos del programa de Huérfano Ordóñez, documento que se encuentra en construcción y tendrá un importante componente relacionado con el respaldo al proceso de paz y los diálogos de La Habana.

Así lo recalcó en su posterior intervención el padre Huérfano Ordóñez, quien absolvió inquietudes de los asistentes e hizo énfasis en la importancia de escuchar a todas las voces para incorporarlas en un proceso de unidad popular en Cali.

Los participantes en el encuentro estuvieron de acuerdo en continuar debatiendo sobre los graves problemas que afrontan Cali y el Valle del Cauca, con el fin de plantear soluciones y definir caminos de lucha unitaria política y social.

Por otra parte, en la reunión la dirigente del Partido Comunista Luz Elena Bernal informó sobre los importantes avances que se están dando en torno del Frente Amplio por la Paz, la Democracia y la Justicia Social en el Valle del Cauca, y anunció un nuevo encuentro de los diez sectores políticos actualmente comprometidos en el proceso.

La reunión se llevará a cabo el domingo 5 de julio, en la capilla del Colegio de Santa Librada de Cali, entre las 8:00 a.m. y las 3:00 p.m.

Y para el jueves 9 de julio informó acerca de otro acto, esta vez en la Universidad Libre de Cali, cuando se hará la presentación del libro Conflicto Social y Rebelión Armada en Colombia, con la intervención de los catedráticos Jairo Estrada y Víctor Manuel Moncayo, quienes participan en el texto con ensayos, al lado de otros académicos como Darío Fajardo, Javier Giraldo, Alfredo Molano, Renán Vega y Sergio de Zubiría.


Cali, viernes 26 de junio de 2015.