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domingo, 31 de enero de 2016

Opinión. Al margen de las diferencias, vale la pena rodear el Bloque Regional de Paz

Alcaldes de los municipios que conforman el Bloque Regional de Paz. (Foto especial para PARÉNTESIS).

Los alcaldes del Mudéjar

Por Gildardo Silva Molina (*) 
Tuve  la oportunidad de asistir a la rueda de prensa convocada por los alcaldes de Florida, Pradera, Miranda, Corinto, Caloto y Santander de Quilichao. Pude percibir la buena intencionalidad de los mandatarios de apostarle al acompañamiento al proceso que cursa en La Habana y su mayor interés en involucrarse en las tareas del posconflicto.

Estos mandatarios caminan en la dirección de construir con sus municipios y otros que han de llegar un Bloque Regional por la Paz. Eso está muy bien, y quienes militamos en la izquierda sinceramente deseamos que este propósito logre consolidarse.

Para nadie es un secreto que la zona geográfica a la cual pertenecen estos municipios han constituido históricamente un área de presencia de las organizaciones guerrilleras, especialmente de las Farc-EP y en alguna época del M-19.


Digámoslo claramente: muchos jóvenes, muchachos y muchachas, campesinos e indígenas alimentaron con su presencia las filas de la insurgencia en esta región. Esa guerrilla no solamente nació en estos espacios, sino que ahí ha vivido y por supuesto que ahí continuarán al lado de los suyos y sus ancestros.

En lo que es su territorio habrán de comenzar un nuevo ejercicio por la vida y la dignidad, continuarán la brega por un nuevo país, ya no con las armas y si con el poder de la palabra.

La legalidad y nuestra obsoleta institucionalidad serán dentro de poco tiempo su nuevo marco de actividad política.

Así que nada desdeñable la tarea que hoy quieren asumir unos alcaldes en estos lares: deberán armonizar con el poder central las garantías supremas para el retorno a la civilidad, la protección y amparo de sus vidas y las de sus familias, la promoción, impulso y concreción de posibilidades de trabajo, salud y educación y, obviamente, los blindajes suficientes para que puedan realizar el ejercicio político y social.

Ahora los alcaldes del Mudejar (como se llama el hotel situado en el centro de Cali donde se efectuó la rueda de prensa para la presentación del Bloque Regional por la Paz) reclaman ser atendidos en La Habana, dicen que precisan definir con los negociadores la agenda que se proponen adelantar y en eso creo que les asiste cierta razón.

Pienso que al margen de toda diferencia, bien vale la pena rodear este esfuerzo desde la sociedad civil, desde los gremios, las organizaciones sociales y políticas, de derechos humanos, clericales, de los medios de comunicación, entre muchas otras.

Los amigos del fin del conflicto armado en Colombia somos más, los amantes de la paz con justicia social somos muchos.

Cali, miércoles 27 de enero de 2016.


(*) Abogado, presidente departamental de la Unión Patriótica en el Valle del Cauca.


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