viernes, 15 de abril de 2022
“Ni en pesadillas se nos ha ocurrido rebajar penas a los corruptos”
jueves, 14 de abril de 2022
No les regalemos errores a los propagandistas del régimen
Por Luis Alfonso Mena S.
Nuestras propuestas deben ser no solo justas y humanistas, sino bien explicadas y pertinentes.
Lo de la reunión de un hermano de Gustavo Petro con Iván Moreno y la idea del “perdón social” no fueron asuntos bien manejados.
La masacre del Ejército en el Putumayo, la derrota de Iván Duque en la ONU, el hambre generalizada en Semana Santa, las lacras del régimen fueron tapadas de inmediato por una cortina de humo tendida por medios y emisarios de la derecha.
‘Fico’ Gutiérrez, Ingrid Betancourt y demás candidatos de ese régimen en decadencia, derrotado, todos a una, sintieron recibir, sin esperarla ni buscarla, una bocanada de oxígeno y capitalizaron el momento, con la hipocresía y el oportunismo que les son propios.
Jorge Robledo aprovechó para expeler a los gritos todo su conocido odio contra Petro, usado en la farisaica W Radio.
Las víboras están al acecho. La guerra sucia no se detiene.
Urge una política comunicacional eficaz que evite fallas que pueden costar caro.
El momento es nuestro. No les regalemos errores a los propagandistas del uribismo.
Estamos a tiempo de corregir y evitar las equivocaciones. No nos tiremos la victoria popular.
La causa del 29 de mayo en las urnas es de todos. Hagamos cada vez más nítido el horizonte.
Jueves 14 de abril de 2022.
PERIODISMO LIBRE, CALI.
domingo, 10 de abril de 2022
La Entrevista, en Periodismo Libre
¿En qué anda la extrema derecha en Cali?
Por Luis Alfonso Mena S.
En Cali, Colombia, persisten fuerzas incendiarias de extrema derecha que sueñan con ver convertida la ciudad en campo de batalla, en una pesadilla para, según creen, extirpar de un tajo la justa protesta popular y los exitosos resultados de las opciones políticas alternativas.
Esas fuerzas, identificadas por juristas, investigadores sociales y analistas políticos como paramilitarismo urbano, actuaron entre el 28 de abril y finales de junio de 2021 con total impunidad en múltiples puntos de la urbe y en municipios del departamento del Valle del Cauca contra quienes participaban en el Paro Nacional.
Se paseaban de un lado al otro por la Avenida Cañasgordas, Ciudad Jardín, Meléndez, La Luna, Parque de los Artesanos, Portada al Mar, Paso del Comercio…
Iban amenazantes, blandían y disparaban armas. Les pusieron incluso el apodo de ‘camisas blancas’, porque muchos de ellos querían diferenciarse usando ese color en sus prendas, y por las lujosas camionetas 4 x 4 de color blanco en las que se desplazaban.
Algunos les decían “gente de bien”, como si el pueblo trabajador y la gente humilde no fuera también gente de bien.
En una sociedad segregacionista, con una clase dominante como la de Cali: rancia y nostálgica de los esclavistas españoles, discriminadora desde siempre, se generalizó la idea de que ser adinerado, blanco y con poder político era ser “gente de bien”. ¡Qué error!
Ese es un calificativo inmerecido para muchos que, por el contrario, han sido gente del mal, por su racismo, por su clasismo excluyente, por su aporofobia, por su odio a la justicia social, por su desprecio a una sociedad con equidad.
El 9 de mayo de 2021 los paras urbanos emboscaron a una minga indígena y causaron una decena de heridos a bala. En ello contaron con la complicidad de agentes de Policía, que los veían parapetados con armas en sus camionetas, y no hacían nada para evitarlo.
Luego, el 28 del mismo mes, dispararon contra estudiantes y una muchedumbre que marchaban pacíficamente desde el barrio Siloé por la Calle Quinta, en el sur, para participar en un concierto conmemorativo del primer mes del Paro Nacional en la Universidad del Valle.
Allí montaron su propio escenario de guerra, convirtieron los muros de los antejardines y edificios del exclusivo sector de Ciudad Jardín en trincheras para abrir fuego, con armas cortas y largas, contra los manifestantes. Se sentían ‘Rambos’ criollos protagonizando una película a la luz de miles.
De nuevo, todo lo hicieron con la más pasmosa complicidad de policías, que más parecían sus segundones o guardaespaldas, y hasta les recibían a los muchachos golpeados detenidos ilegalmente por los particulares, que asumieron funciones de persecución que nadie les había entregado en Cali.
En el sector de La Luna la comunidad en resistencia también fue víctima del paramilitarismo urbano, que “patrullaba” en sus portentosas camionetas, y en otros puntos de la ciudad esos mismos personajes aparecían y aterrorizaban.
Numerosas víctimas hablaron de civiles armados, pero también de policías de civil disparando. Durante los meses transcurridos desde abril y mayo de 2021 reinó la impunidad. Solo en las últimas semanas se dan lugar procesos judiciales contra varios de esos civiles armados y de unos pocos policías sindicados, pero la audiencia de imputación de cargos fue aplazada hasta mayo.
“ARMAS EN PIE PARA LAS QUE SEA”
El interrogante obvio que ronda ahora en toda Cali es, entonces, si la laxitud e impunidad con las que se ha tratado a los conspiradores paramilitares que atacaron armados al pueblo caleño en paro durante el año 2021 ha estimulado su reedición en 2022.
La pregunta surge como consecuencia de la grabación de una reunión de la campaña de Federico ‘Fico’ Gutiérrez realizada el miércoles 30 de marzo en el restaurante Rancho de Jonás, en el sur de Cali, según constatan informaciones textuales, de audio y videográficas que han circulado por las redes sociales y en medios de comunicación de manera profusa desde el domingo 3 de abril.
Se ve en la grabación a un individuo con acento extranjero micrófono en mano trazando orientaciones a los asistentes al encuentro, en cuya mesa principal él ocupaba espacio central, siendo reiteradamente aplaudido por los seguidores de ‘Fico’.
El personaje de marras decía que, “sea cual sea el resultado” de las elecciones del 29 de mayo, saldrían a “defender los puntos vitales”: los acueductos, la Base Aérea, la Tercera Brigada, la sede de la Policía Metropolitanas, “los sitios estratégicos de Cali”, como si en la ciudad no hubiera autoridad y él y los contertulios se convertirían en ella, es decir, de facto se anuncia que asumirían funciones públicas que nadie les ha entregado.
Luego informa, con arrogancia, sobre los dispositivos que poseen ya: “un batallón de drones que van a estar vigilando los diferentes puntos de acceso, para ver dónde se nos necesita más: que sea el Ancla, que sea la Portada, que sea el sur, todos los sitios estarán cubiertos”, es decir, los puntos de Cali donde reside la élite empresarial.
“Va a haber grupos móviles que van a llegar inmediatamente al grupo que lo necesite”, agrega el individuo, y remata diciendo: “Por favor, cuento con ustedes, porque ya son armas en pie para las que sea”. ¿“Armas en pie para las que sea”? ¿A qué se referirá el señor? (Al final del artículo, anexo el video).
Ante la gravedad de las denuncias, en un estilo muy uribista, Federico Gutiérrez trató de voltear la torta afirmando, con cinismo, que a lo mejor el personaje de la conspiración en Cali “había sido enviado por otra campaña”, como si él mismo no hubiera fanfarroneado con un trino en el que hace alarde la reunión denunciada.
Por eso, Alejandro Ocampo y José Alberto Tejada, representantes a la Cámara del Pacto Histórico electos por el Valle del Cauca, interpusieron el lunes siguiente, 4 de abril, luego de conocerse el video mencionado y grabaciones de audios en las que otras personas aupaban al sujeto, las denuncias respectivas ante la Fiscalía en Cali.
Al escuchar a lunáticos como el de la reunión de ‘Fico’ Gutiérrez en Cali, resulta inevitable volver a recordar los meses aciagos vividos por el pueblo caleño entre abril y junio de 2021, cuando aparecieron los grupos de civiles dotados de armas largas y de ostentosas camionetas recorriendo puntos neurálgicos de la ciudad para atacar, con la complicidad de no pocos agentes de la Policía, la movilización popular.
HISTORIA TRÁGICA Y GUERRA SUCIA
Colombia se aproxima a conmemorar el 28 de abril un año del inicio del gran Paro Nacional contra la Reforma Tributaria y en reclamo de derechos esenciales para la población, conculcados por el gobierno neoliberal de Iván Duque.
Se trató de la más portentosa protesta nacional contra un régimen político en el último medio siglo, incluso superior al combativo Paro Cívico Nacional de 1977 contra el llamado mandato caro de Alfonso López Michelsen.
Entre abril y junio de 2021, como en septiembre del 77, los gobiernos arremetieron contra el pueblo que reclamaba sus derechos. Pero en el 21 la violencia estatal fue de mayor magnitud y dejó más de 80 personas asesinadas por la represión policial y parapolicial, 48 de ellas en Cali y 18 en municipios del Valle del Cauca.
Está demostrado históricamente que Colombia tiene unas élites oligárquicas supra violentas, y que en la coyuntura actual éstas sienten cada vez con mayor fuerza que su reinado tambalea y que es inevitable el triunfo de una nueva opción, la del Pacto Histórico y la amplia convergencia alternativa que se abre paso en torno de Gustavo Petro y Francia Márquez a la Presidencia y la Vicepresidencia de la República.
Esa perspectiva tiene enloquecida a la extrema derecha que desata una nueva guerra sucia combinando todas las formas de acción: propaganda mentirosa que no duda en incurrir en la más descaradas injurias y calumnias; intentos de desconocer los logros electorales del Pacto Histórico en el Senado y la Cámara; chantajes grotescos a trabajadores y jefes de hogar en entidades públicas y privadas; ventajismo de los organismos institucionales con la contratación estatal y con las maniobras de la Federación Nacional de Municipios en favor de Federico Gutiérrez, y muchos ejemplos más.
Ahora, con la acuciosa y diaria instigación de sus medios más abyectos, tipo RCN y El Tiempo, agregan la fábula de la “financiación rusa” de las protestas de 2021, una narrativa fantasiosa con la que el gobierno instala una nueva matriz de manipulación para tratar de desacreditar la multitudinaria movilización ciudadana del año anterior y, paralelamente, sembrar la falsa idea de que “agentes extranjeros” intervienen en favor de las opciones de cambio político en Colombia.
Y, para completar, Duque espera trámite de urgencia en el Congreso de la República de un proyecto de ley con el que pretende cercenarle al nuevo presidente, que seguramente será Gustavo Petro, la posibilidad de acceder a la información de Estado en la transición de mando, lo cual es, en primer lugar, el reconocimiento de la inminente derrota de la derecha y del uribismo, y además, de que muy graves comportamientos esconde este gobierno de corrupción y despotismo.
Todo lo anterior, en medio de un dramático panorama de masacres y asesinatos de líderes sociales, firmantes del Acuerdo de Paz y defensores de derechos humanos, lo mismo que de la reedición de los falsos positivos.
El caso más grave de esto último ocurrió con la masacre de once campesinos en zona rural del municipio de Puerto Leguizamo, departamento del Putumayo, a manos del Ejército Nacional, que aún hoy siguen siendo presentados como “integrantes de disidencias de las Farc dados de baja”.
La misma historia de los 6.402 crímenes de Estado cometidos en el mandato de Álvaro Uribe, repetida en el gobierno de Duque y culmen de la política criminal de un régimen que decidió hacer trizas los Acuerdos de Paz.
Como me dijera el padre de uno de los muchachos asesinados en Cali en la ola de violencia desatada por el gobierno de Duque contra el Paro Nacional de 2021, los represores privados y oficiales se han montado en una película en la que han convertido al pueblo, y especialmente a los jóvenes, en sus enemigos.
“¡A LA CARGA” CON LOS VOTOS!
Esa visión paramilitar de la sociedad fue derrotada en Cali y el Valle del Cauca en las elecciones del pasado 13 de marzo, en donde el Pacto alcanzó una histórica votación.
Y será nuevamente derrotada el 29 de mayo por un pueblo que, como el de esta región, se ha convertido en pilar y epicentro de la resistencia antioligárquica de Colombia.
He ahí la razón del desespero de los afiebrados y fanáticos de la extrema derecha que llaman a la confrontación y a desconocer con la violencia el seguro triunfo de Gustavo Petro y Francia Márquez en las presidenciales de mayo.
Hoy, cuando se cumplen 74 años del asesinato del líder
popular Jorge Eliécer Gaitán a manos del régimen conservador, con la complicidad
de la cúpula liberal de la época (1948), gran parte del país vuelve a hacer suya
la consigna del caudillo:
“Pueblo, por la restauración moral, a la carga; pueblo, por la derrota de la oligarquía, a la carga; pueblo, por vuestra victoria, a la carga”, ahora con los votos en las urnas, por el cambio en 2022.
Cali, sábado 9 de abril de 2022.
PERIODISMO LIBRE, CALI
Video tomado de Noticias Uno.
Foto: Reunión de la campaña de Federico Gutiérrez en Cali, tomada de Kien Y Ke.
La Entrevista, en Periodismo Libre
viernes, 1 de abril de 2022
¿La derecha va por las 20 curules del Pacto en el Senado?
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| Bancada del Pacto Histórico en Senado de la República y Cámara de Representantes, reunida en Bogotá el pasado 4 de marzo de 2022, junto con Gustavo Petro y Francia Márquez. |
¡MAMOLA!
Por Luis Alfonso Mena S.
La votación que están señalando como argumento para la pretendida demanda contra las 20 curules del Pacto Histórico fue para las presidenciales de 2018, no para los comicios de Senado del mismo año.
Así que no aplica para definir el 15% del total de votos válidos para el Congreso de la República, permitido por la Constitución Política para que se conformen coaliciones con miras a las elecciones de Senado de 2022.
En 2018, los partidos hoy en el Pacto (Unión Patriótica, Polo Democrático y Mais) obtuvieron votaciones por debajo de ese porcentaje.
Colombia Humana ni siquiera tenía personería jurídica en ese año. El otorgamiento de la misma fue un hecho posterior, sobreviniente.
Entonces, no se pueden argumentar los ocho millones de votos logrados por Gustavo Petro en la segunda vuelta de la elección presidencial, en junio de 2018, para definir el referido 15% del total de la votación de los coaligados en el Pacto en 2022.
La derecha política que le da manivela a la maniobra mezcla peras con manzanas, para generar incertidumbre y a ver qué le cuaja en el Consejo Nacional Electoral, CNE, donde son mayoría los magistrados de los partidos del sistema.
La demanda no tiene sustento ni fáctico ni jurídico. Y políticamente sería un golpe disfrazado con normas del aparataje legal del establecimiento que no se pueden aplicar aquí.
Es otro pataleo del uribismo y demás partidos del régimen sin ningún futuro.
Como los malos equipos de fútbol, ahora buscan ganar en el escritorio lo que perdieron en la cancha, en este caso, en las urnas.
Pretenden quedarse con las 20 curules del Pacto, obtenidas en franca lid y luego de un inmenso esfuerzo que rescató 600 mil votos desaparecidos el 13 de marzo.
Pero serán derrotados de nuevo: aceptar tal pretensión sería un golpe brutal a la "democracia" que tanto dicen defender.
¿Se acomodará la mayoría del CNE a respaldar ese golpe? Ni jurídica ni políticamente pueden hacerlo.
Como le decía Jorge Eliécer Gaitán a la oligarquía liberal-conservadora: ¡Mamola!
Cali, viernes 1 de abril de 2022.
PERIODISMO LIBRE CALI
Del archivo de Periodismo Libre
Jueves 31 de marzo de 1983.
Luis Alfonso Mena S., en las calles de Popayán.
El reportero con las víctimas del terremoto que devastó a la capital del Cauca, hoy hace exactamente 39 años.
Laboraba en la época en el diario El Caleño.
Jueves 31 de marzo de 2022.
jueves, 24 de marzo de 2022
Es la hora de pasar de la esclavitud, al poder
FRANCIA SOLO DIJO LA VERDAD: GAVIRIA ES NEOLIBERAL Y MÁS DE LO MISMO
No
hay que dejar que el acto esperanzador del miércoles 23 de marzo de 2022 en
Bogotá, lleno de simbolismos y de alegría con la presentación de Francia Márquez
como fórmula vicepresidencial de Gustavo Petro, sea empañado por el comunicado
oportunista y mentiroso de César Gaviria.
¿O es que creen que este negociante de la política y de los gobiernos, paradigma del clientelismo y de la burocracia estatal, de verdad quiere "acuerdos programáticos" con la izquierda o piensa sinceramente en un gobierno popular y alternativo?
Yo no lo creo. Gaviria es uno de los brazos del pulpo oligárquico, segregador y promotor de la desigualdad que impide el ejercicio de sus derechos a los colombianos. Es continuador de ese bipartidismo liberal-conservador que ha usufructuado el poder por más de dos siglos en Colombia.
En su gobierno (1990-1994) fue el impulsor, con Álvaro Uribe, entonces senador liberal, de la nefasta Ley 100, que privatizó la salud y las pensiones, y de la introducción de Colombia en el neoliberalismo (la denominada “apertura económica”), que acabó con la industria nacional y millones de empleos.
Gaviria es el mismo que en 2018, luego de gritar con su voz chillona: “¡Uribe paraco, Uribe paraco!”, corrió a los brazos de Iván Duque, el candidato de Uribe, el paraco…
Al Pacto Histórico le toca ganar sin Gaviria y otros lastres. La derecha y la extrema derecha, con sus medios afines y abyectos, pretenden trazarle la agenda al campo alternativo. No hay que dejársela imponer.
Le corresponde al Pacto cautivar al pueblo liberal y al 55% de la ciudadanía abstencionista. Miremos las cifras: de un censo de 38 millones 820 mil personas habilitadas para votar, solo sufragaron 18 millones 35 mil, contabilizados los datos de Senado y Circunscripción Especial Indígena. Es decir, 20 millones 785 mil personas no votaron el 13 de marzo.
Al Pacto le corresponde cautivar al millón 182 mil votantes en blanco en esos comicios, a los 820 mil colombianos que anularon el voto y a los 594 mil que no marcaron sus papeletas, la mayoría porque no sabían manejar los tarjetones, pero que se acercaron de todas maneras a los puestos a votar. Dos millones 596 mil personas en números redondos.
En esas poblaciones está la clave. Fácil no es, pero hay que llegar a ellas.
ESPERABA
EL FLORERO DE LLORENTE
Gaviria estaba esperando la menor excusa para zafarse de la posibilidad de alianzas con Petro y el Pacto Histórico. Es un politiquero de derecha.
Su posición es de clase (burguesa, oligárquica), lo más seguro es que ya tuviera decidida su alianza con Federico Gutiérrez, y usó la respuesta de Francia a una periodista al término del acto de presentación de su candidatura a la Vicepresidencia, para emprender las de Villadiego. No hay que caer en su juego. Francia no lo insultó ni dijo mentiras.
Gaviria es neoliberal y más de lo mismo. Eso fue todo lo que Francia dijo. Es decir, la verdad.
Petro sabía, al elegir a Francia como su fórmula presidencial, que ella es irreverente por formación y que no se va a quedar callada. Además, se ha ganado ese derecho.
Y, reitero, ella ni insultó ni irrespetó a Gaviria. Lo que pasa es que el señor de Pereira necesitaba un florero de Llorente para clausurar cualquier acercamiento con Petro porque ya tiene definido correr detrás de Gutiérrez. Eso es evidente. El candor en política es mal consejero.
TENSAR
LAS FUERZAS DEL CAMBIO
Llegó la hora de, en este momento histórico, no poner en dependencia de lo que diga o decida un negociante de la política el futuro de la Presidencia de Petro.
De tensar las fuerzas del cambio y de, si de verdad este caudal es indetenible, acrecentarlo con el esfuerzo de todos para triunfar el 29 de mayo. Reto monumental, pero así es.
Además, el liberalismo no es César Gaviria, son las bases que se dicen o se sienten de ese partido, que no son borregos y que, en buena parte, irán con Gustavo Petro.
No es que Gaviria dé la orden y todos pegan para donde él diga. Es un partido muy fragmentado. Ya Petro convocó una reunión a la que invita a los congresistas de la colectividad “roja” no comprometidos con las mafias.
El liberalismo es un partido policlasista, en el que imperan las tendencias y no hay obediencias ciegas.
Gaviria, además de neoliberal y “más de lo mismo”, es un vulgar machista: cree que a una líder la puede mandar a callar, como sugiere en su comunicado de la tarde del miércoles pasado. Grotesco.
Desde el principio se sabía que la cuestión con él no era fácil. Es más, su decisión entre Gutiérrez y Petro la había anunciado para luego de Semana Santa. Se tuvo que anticipar al perder la opción de pedir la candidatura vicepresidencial.
Así que solo hacía cálculos. Estaba buscando el que más le dé, y ese no será Petro, obviamente.
Estamos ante dos grandes retos: la derrota del neoliberalismo y la ruptura con la histórica dependencia del campo alternativo y la izquierda de figurones liberales.
UN
DATO CLAVE
Un dato final clave: Gaviria fue nombrado por Juan Manuel Santo jefe del debate por el Sí en el plebiscito sobre el Acuerdo de Paz del 2 de octubre de 2016, que se perdió frente al no.
¿Garantizó el triunfo en aquella coyuntura? No. ¿Respondió Gaviria por la derrota del Sí? No. Terminado el debate se fue de vacaciones…
Ese es el jefe liberal por el que algunos lloran, pero que es un verdadero fiasco… Por eso va para donde Fico.
Como dijo Petro, que escojan: están con el cambio o están con el fascismo…
Es la hora de pasar de la esclavitud, al poder.
Cali, jueves 24 de marzo de 2022.
*Periodista colombiano, abogado, magister en historia, docente universitario, escritor.
PERIODISMO LIBRE CALI.
martes, 22 de marzo de 2022
La extrema derecha, desesperada por su derrota inminente
Por Luis Alfonso Mena S.
¿A alguien le quedan dudas de que la oligarquía colombiana es capaz de los peores procederes para defender su poder perverso?
Explicaré en quince pasos lo ocurrido entre el viernes 18 y el lunes 21 de marzo, en la oscurecida coyuntura nacional:
1. En la falsa "democracia" que hay en Colombia, es el régimen oligárquico el que hace trampa antes, en y luego de las elecciones.
2. Cuando la trampa del régimen es desenmascarada, sus peores capos, alias Matarife y alias Patraña, procuran darle la vuelta a la torta.
3. Matarife y Patraña señalan cínica y miserablemente al Pacto Histórico de haberse hecho fraude él mismo. ¡Qué tal la infamia!
4. Uribe les da la orden a sus mandaderos de que hagan reconteo del escrutinio ya hecho, para arrebatarle de nuevo los votos al Pacto Histórico.
5. La orden de alias Matarife, que se resiste a aceptar la derrota, es asumida ipso facto por el títere Duque y el Registrador inepto.
6. Van al Consejo Electoral, aparato de bolsillo del régimen, con mayoría 8-1, para consumar el golpe a la voluntad popular.
7. Con los votos ya al garete, sin cadena de custodia, desconociendo los fallos de 5.000 jueces, el régimen arruma los E-14.
8. Hacen todo para desconocer los 500.000 votos recuperados ya en franca lid por el Pacto Histórico, y burlarse otra vez del pueblo.
9. Para asaltar la voluntad popular, Matarife y Patraña cuentan con la prensa arrodillada, cómplice del fraude electoral que preparan.
10. Los jefes del régimen uribista tienen el apoyo de Facho Gutiérrez y de la venenosa Ingrid Betancourt, sus dos candidatos.
11. Estamos ante la amenaza de un autogolpe de Estado de la ultra derecha, capaz de cualquier barbaridad para frenar a Gustavo Petro.
12. Solo la unidad del pueblo progresista y alternativo dará al traste con la maniobra de Matarife, Patraña y sus secuaces.
13. Se inicia una nueva fase de lucha en defensa de los votos y las curules del Pacto Histórico, y de lo poco que queda de democracia en Colombia.
14. El frente amplio por la democracia y la paz en el que los únicos que no caben son los corruptos y los genocidas, como ha dicho Gustavo Petro, se debe abrir paso para atajar al fascismo.
15. Cuando el Pacto Histórico protestó, el régimen calló; cuando el uribismo llamó al golpe de Estado, el régimen tomó partido por éste.
Digamos no al autogolpe uribista, no a las maniobras contra el Pacto Histórico y los votos del pueblo.
El uribismo y su régimen corrupto-paramilitar son el pasado; Petro y el Pacto son el futuro.
Nadie ha dicho que el cambio será fácil, pero lo que si es seguro es que es inevitable.
Cali, martes 22 de marzo de 2022.
PERIODISMO LIBRE, CALI
sábado, 19 de marzo de 2022
La Entrevista, en Periodismo Libre
viernes, 18 de marzo de 2022
El Pacto Histórico recupera más 500.000 votos ‘abudineados’
Por Luis Alfonso Mena S.
Parodiando el título del extraordinario relato literario de Gabriel García Márquez La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada, lo que está ocurriendo en Colombia luego de los comicios del domingo 13 de marzo es un hecho de tal magnitud que deja en evidencia la perversidad del sistema electoral en nuestro país y configura lo que denominamos como La increíble y triste historia del régimen del megafraude electoral y de su prensa arrodillada.
En este caso, la historia es al revés del relato literario, porque el régimen no es ni cándido ni inocente ni ingenuo como la pobre Eréndira, sino que ocupa el espacio de la abuela perversa y corrompida, que prostituía a su joven nieta.
La abuela desalmada es un sistema electoral anquilosado y antidemocrático, como lo indicábamos en nuestro primer análisis poselectoral (ver Periodismo Libre del 14 de marzo), sistema hecho a la medida de las trampas, irregularidades y toda clase de triquiñuelas para burlar la voluntad de la gente en favor de los partidos del establecimiento oligárquico imperante.
El fraude no es nuevo en las elecciones en Colombia: acuérdense de cómo le robaron las elecciones a la Alianza Nacional Popular, Anapo, y a su candidato presidencial, Gustavo Rojas Pinilla, en los tristemente célebres comicios del 19 de abril de 1970, en el gobierno del liberal Calos Lleras Restrepo, en favor del conservador Misael Pastrana Borrero, papá de Andrés Pastrana Arango, presidente entre 1998 y 2002.
Lo nuevo es que en esta ocasión, año 2022, las antenas de alerta y vigilancia muy bien puestas por la Coalición Pacto Histórico detectaron a tiempo lo ocurrido: que en más de 29.000 mesas al Pacto, que había alcanzado la mayor cantidad de votos de las listas al Senado, la Cámara y todas las consultas presidenciales, no le habían registrado ni un solo voto, algo absolutamente absurdo y que únicamente se podía interpretar como una acción premeditada para evitar que su triunfo fuera más contundente.
Disparadas las alarmas, se produjo la reacción de activistas y abogados, que en el escrutinio iniciado el lunes 14 de marzo han corroborado, día a día, que al Pacto Histórico le ‘abudinearon’ (“escondieron”) más de 500.000 votos, lo que significa que, de 16 curules en el Senado reconocidas en el preconteo, pasará a 20, más las dos de la Circunscripción Especial Indígena, que son de dos movimientos integrantes del Pacto Histórico.
Y la historia también nos muestra que el megafraude ha contado, otra vez, con un cómplice: la prensa del sistema reunida en los conocidos como medios masivos tradicionales de comunicación que, tan perversos como la abuela desalmada que abusaba de la cándida Eréndira de la novela corta o cuento largo de García Márquez publicado en 1974, han guardado silencio, muy ocupados como están en tergiversar y en tratar de torcer, con mentiras y cinismo, las propuestas en favor del pueblo formuladas por Gustavo Petro.
El silencio de El País, El Tiempo, El Espectador, Caracol Radio y Tv, RCN Radio y Tv, Blu Radio, Semana, etc., etc., etc. resulta atronador. Si, silenció atronador, estruendoso, así parezca contradictorio. Es un oxímoron (contradicción aparente en un binomio de palabras, pero con enorme e impactante significación).
Todos los medios de las élites se han dado a la tarea de no hablar del tema, lo han escabullido, se le han escondido, pero a hoy, viernes 18 de marzo, cuando ya es clamoroso el escándalo e inocultables las irregularidades, lo tocan, aunque insisten en hablar de “diseño erróneo” del formulario donde debían ir consignadas las cifras totales de los votos, de errores humanos, de problemas en la transmisión de los datos y toda clase de artilugios.
Pero si algo parecido hubiera ocurrido en algún país no afín a las políticas del Pentágono gringo o de los gobiernos oligárquicos del continente, hace rato, automáticamente, estarían gritando: “¡Fraude, fraude, fraude!”. Esa es su doble moral.
EXTRAÑAS Y MÚLTIPLES “COINCIDENCIAS”
Como ha dicho el candidato presidencial del Pacto Histórico, Gustavo Petro, “No es posible estadísticamente que en una mesa todos los jurados se equivoquen al mismo tiempo en una suma”.
Y añade Petro: “La salida de los profesores de la lista de jurados presionada por Uribe tenía un objetivo: producir los jurados homogéneos para alterar resultados por decenas de miles”.
Aunque Petro y la dirigencia del Pacto Histórico se han abstenido con cautela de denominar lo ocurrido en estas elecciones como fraude, todo conduce a que eso es lo que ha ocurrido.
No de otra manera se pueden llamar las extrañas “coincidencias” de miles y miles de jurados, puestos de acuerdo al parecer por los astros, según se puede deducir de las justificaciones increíbles, inverosímiles dadas por la prensa del sistema, mandadera del régimen duquista.
No estamos hablando de casos “aislados”, sueltos, esporádicos, de “manzanas podridas”, como suelen decir siempre: son más de 29.000 mesas, más del 25% de todas las instaladas en el país, cuyos jurados, por acción u omisión, todos a una, no reportaron la votación del Pacto. Y, lo más delicado, Gobierno, Registraduría y medios siguen justificando cínicamente ese proceder.
Además de los más de 500.000 votos recuperados por los activistas, testigos y juristas del Pacto Histórico, en este proceso otro partido altamente damnificado por la antidemocracia y el fraude es Fuerza Ciudadana, que también podría recuperar votos y alcanzar el umbral que lo está dejando por fuera, a pesar de haber obtenido cerca de 450.000 votos en todo el país.
El descubrimiento del megafraude constituye una alerta para los comicios presidenciales del 29 de mayo, pues es una clara evidencia de la reiteración de lo que históricamente se ha denunciado en Colombia: que el anacrónico, arcaico y antidemocrático sistema electoral está orientado y fríamente dirigido a favorecer a los partidos de la oligarquía.
Una prueba de ello es que los únicos que no han reclamado son los partidos corruptos y clientelistas de la derecha.
El registrador Alexander Vega sigue usando eufemismos, muy al estilo del duquismo-uribismo, para enmascarar los hechos, con la complicidad de la prensa, y aferrado a su puesto, como todos los altos burócratas del régimen, sin asumir su responsabilidad política y administrativa, por acción u omisión.
Es la política de ‘abudinear’ (desconocer) la voluntad popular puesta de moda hoy en Colombia.
Las alarmas están encendidas, para que la increíble y triste historia del régimen fraudulento y de su prensa arrodillada no se repita el 29 de mayo, en la intención que tienen, y no ocultan, de burlar la voluntad de la mayoría, que ya no soporta más corrupción, “errores involuntarios”, ineficiencia, diseños premeditadamente dañinos contra las fuerzas alternativas y un largo etc. del armario jurídico instaurado por gamonales, terratenientes y oligarcas financieros en su Congreso de la República.
El régimen perverso y su prensa arrodillada deben entender, de una vez por todas, que hay una ciudadanía alerta y vigilante, que no come más cuento, así le quieran ocultar la realidad con la crisis en Ucrania y el refrito de las “expropiaciones”, como califican, de manera infame y mentirosa, todo cuanto propone Gustavo Petro.
Buena parte del pueblo colombiano dejó de ser cándido y no permitirá más burlas del sistema y de sus medios desalmados.
Cali, viernes 18 de marzo de 2022.
miércoles, 16 de marzo de 2022
Emigrados TV, en Periodismo Libre
lunes, 14 de marzo de 2022
Análisis de las elecciones del 13 de marzo
Por Luis Alfonso Mena S.
El Pacto Histórico emergió este domingo 13 de marzo como la
primera fuerza política de Colombia, no solo por la extraordinaria votación de
Gustavo Petro, que superó la de todas las consultas, sino por alcanzar la mayor
votación para el Senado de la República y para la Cámara de Representantes,
sumadas todas las circunscripciones departamentales.
Estos resultados los podemos entender como el inicio en firme del camino hacia el cambio de la cultura política colombiana, pues persiste un sistema electoral anquilosado y antidemocrático que relega fuerzas por la falta de proporcionalidad en la repartición de curules, derivado ello de la aplicación de un umbral descalificador, y porque ese sistema poco hace contra la corrupción electoral.
La votación del Pacto Histórico se fraguó a pesar y en contra de la compra masiva de votos promovida por las mafias de los partidos tradicionales y de los nuevos partidos de la oligarquía; contra el constreñimiento ejercido de manera masiva por funcionarios del Estado sobre empleados y trabajadores públicos y oficiales, y contra las maquinarias multimillonarias de las empresas electorales del establecimiento, apoyadas en la contratación pública.
Para esto último fueron levantadas las restricciones que imponía la Ley de Garantías… Y vaya que esa decisión típica de una clase política corrupta dueña hasta ahora de la mayoría del Congreso sí que se notó y les dio resultado a las estructuras del poder.
Así que, enfrentando todo esto, el Pacto obtuvo los más altos guarismos nominales en consultas, Senado y Cámara.
De esa magnitud es el logro del Pacto, que en la consulta alcanzó cinco millones 600 mil votos, cuatro millones y medio por el ganador de ella, el hoy ya candidato presidencial Gustavo Petro Urrego.
Fue un triunfo, igualmente, contra la guerra sucia, las mentiras y las calumnias propaladas por las derechas y su enorme maquinaria mediática.
Los más de dos millones 300 mil votos del Pacto para su lista cerrada al Senado le permiten elegir 16 curules, punto de partida para alianzas con otros sectores políticos, aunque es lamentable la pérdida de opción de acceder a curules por parte de Fuerza Ciudadana, a pesar de sus 450 mil votos, liderados por Gilberto Tobón.
La equivocada estrategia de abrir otra lista afín a Gustavo Pedro, pero de voto preferente, privó al Pacto de ese registro importante de Fuerza Ciudadana, cuya votación se perdió, pues no alcanzó el umbral, por efectos del sistema electoral antidemocrático que señalamos arriba, votos que le hubieran permitido al campo alternativo tener no 16 sino 20 senadores.
BOQUETE A LA HEGEMONÍA EN LAS REGIONES
En cuanto a la Cámara de Representantes, los casi dos millones 600
mil votos del Pacto, sumadas todas las listas por departamentos, le permiten
acceder a 25 curules, incluida la de colombianos en el exterior, en la persona de
la líder indígena en el exilio Carmen Felisa Ramírez Boscán, quien rompió la hegemonía
del uribismo en el exterior.
Pero a esas 25 curules hay que agregar las del Pacto Histórico en el departamento de Bolívar, donde fue elegida con una alta votación (más de 80 mil papeletas) la líder palenquera Durina Hernández Palomino, y la del departamento del Meta, además de curules del Pacto en coalición con Alianza Verde en los departamentos del Tolima y Caldas, para un total de 29.
De igual manera, se deben tener en cuenta en la Cámara por las fuerzas alternativas dos bancas alcanzadas en el departamento de Risaralda por la coalición Polo Democrático-Alianza Verde y la curul lograda por Fuerza Ciudadana en el departamento del Magdalena, subiendo así a 32 los escaños progresistas en la Cámara de Representantes.
Lo anterior, sin contar otros posibles aliados en ambas cámaras, procedentes de las circunscripciones indígenas, como Aída Marina Quilcué, elegida por el Movimiento Alternativo Independiente y Social, Maís, en el Senado.
Finalmente, es necesario plantear que los partidos tradicionales, Liberal y Conservador, volvieron por sus fueros, aceitaron bien sus maquinarias, y ocupan el segundo y tercer puesto en cuanto a los resultados en ambas cámaras legislativas.
Cedieron terreno y perdieron curules, sin embargo, los muy cuestionados partidos Cambio Radical, de la U y “Centro Democrático” (uribismo), a los que no les alcanzó su frondosa cuota burocrática y la multimillonaria irrigación de dineros para la compra de votos, como se ha denunciado de manera profusa en los últimos días.
Además, es muy preocupante la cooptación de un número grande de las 16 nuevas curules de paz que, en vez de quedar en manos de las víctimas, como era lo legislado, no pocas fueron a dar al registro de partidos oligárquicos, camarillas politiqueras y hasta de personas como el hijo del condenado paramilitar alias Jorge 40, quien terminó compitiendo solo en el departamento de Córdoba, pues los demás contendientes se retiraron.
El establecimiento sigue siendo fuerte desde las regiones en el Congreso, pero el Pacto Histórico le ha abierto un boquete a su hegemonía.
DE LAS CALLES A LAS URNAS
Por otra parte, la participación electoral de las fuerzas comprometidas en el Pacto Histórico hay que entenderla en el marco de las luchas sociales y de las masivas resistencia juveniles y populares que vivió el país desde el 28 de abril de 2021 y a lo largo de tres meses, protestas de exigencias de derechos sociales que fue respondida a sangre y fuego por el régimen de Iván Duque.
Por eso es tan importante el resultado del Pacto en el Valle del Cauca, donde el campo alternativo no tenía ni un representante a la Cámara y ahora da el salto cualitativo a cinco, hecho que no solo deja al Pacto como la principal fuerza política en el departamento, sino que es evidencia de que la resistencia popular pasó de las calles a las urnas.
Los casi 400 mil votos del Pacto en el departamento y los 215 mil logrados en Cali constituyen una derrota para la extrema derecha, representada en el uribismo, Cambio Radical, el Conservatismo y otras estructuras de la política segregacionista de la región, que le apostaron no solo a desprestigiar la validez y legitimidad de la protesta, sino que creyeron, absurdamente, en una ilusoria “sanción” a la izquierda en las urnas.
Resultó todo lo contrario: la sanción fue para la extrema derecha, que desarrolló una política de odio y persecución contra la juventud y el pueblo en el Paro Nacional, patrocinó la represión más brutal y fue cómplice del paramilitarismo urbano evidenciado en las calles, protagonizado por sectores de la clase adinerada de Cali y municipios del Valle.
Así que es un hecho histórico inusitado que ahora el Valle tenga cinco representantes a la Cámara del campo alternativo, progresista y de izquierda, reflejo también de que la estrategia trazada por Petro de listas cerradas y cremallera dio resultados.
Pero es, igualmente, el acumulado de años y años de luchas populares de las que la población de Cali ha sido protagonista, desde el mítico e histórico levantamiento estudiantil de la Universidad del Valle, en 1971, y el Paro Cívico Nacional de 1977, hasta hoy.
Cali no solo fue la capital de la Resistencia en 2021, sino que ha sido epicentro de luchas sociales y políticas a lo largo de la historia contra la dictadura de Gustavo Rojas Pinilla y las políticas represivas del régimen del Frente Nacional, y se ha convertido también en la capital antiuribista de Colombia. Los resultados electorales y el apoyo de 290 mil caleños a Petro en la Consulta así lo muestran.
Vale la pena mencionar aquí los cinco elegidos por este departamento, que fue tan duramente golpeado por la represión de Iván Duque contra el Paro Nacional en todo el departamento, pero especialmente en Cartago, Tuluá, Buga, Yumbo, Palmira, Cali y Jamundí.
Son: José Alberto Tejada, Gloria Elena Arizabaleta, Cristóbal Caicedo Angulo, Jorge Alejandro Ocampo y Alfredo Mondragón Garzón, a quienes les espera el enorme reto de representar con denuedo al pueblo del Valle del Cauca en resistencia y, de manera especial, hacer honor desde la Cámara a la memoria de las víctimas del régimen, que en Cali fueron 48 y en municipios del departamento, 18.
El Valle del Cauca espera mucho de sus cinco representantes a la Cámara y de los tres senadores de esta región elegidos en la lista nacional de Senado (Alexander López Maya, Roy Barreras Montealegre y Wilson Arias Castillo).
El de ayer con el Pacto fue el triunfo de la juventud, cuya participación se notó en las urnas y se tendrá que redoblar camino al 29 de mayo, como uno de los elementos para garantizar la victoria en primera vuelta y toda vez que un eventual gobierno de Petro lo será igualmente de la juventud colombiana, empoderada y en resistencia.
FRENTE AMPLIO, LA ESTRATEGIA
¿Qué sigue ahora? Corresponde ser estratégicos, y
por eso Petro va paso a paso en la definición de la fórmula vicepresidencial,
pues se esperan alinderamientos de sectores que no han estado con el Pacto
hasta ahora, y urge la expansión del espectro político de las alianzas hacia una
confluencia más grande.
La participación de Francia Márquez en la Consulta, con casi 800 mil votos (superando incluso al ganador de la consulta del centro, Sergio Fajardo), fue extraordinaria, pero no se puede olvidar que gran parte de esa votación se debe también al Polo Democrático, el partido que integra el Pacto Histórico y la avaló a ella.
El Polo asumió este respaldo como su carta de presentación luego del retiro del Moir (Jorge Robledo orientó la escisión del Polo para fundar el Partido Dignidad), e históricamente siempre ha puesto 500.000 votos para el Congreso. Iván Cepeda y, sobre todo, Alexander López, se echaron al hombro la candidatura.
Hay que ganar en primera vuelta y, para ello, se requiere ampliar el espectro, así haya aliados que no gusten a integrantes del Pacto. Esa es una percepción que empieza a ganar terreno, pues una segunda vuelta sería muy peligrosa para el objetivo del Pacto Histórico de llegar a la Casa de Nariño.
Por eso, con visión estratégica, Petro planteó el domingo 13 de marzo, en su discurso de la primera victoria de esta lid por la Presidencia: “Aquí los únicos que no caben son los corruptos y los genocidas”. En consecuencia, se abre el proceso de configurar lo que él ha denominado el Frente Amplio, un espacio político más allá del Pacto Histórico.
La derecha sabe que el Pacto y Petro picaron en punta, y ya se produjo la primera deserción: Óscar Iván Zuluaga, el fusible uribista, se quemó mucho antes de lo previsto y este lunes renunció a su aspiración para sumarse a Federico Gutiérrez.
Quedan nueve aspirantes presidenciales contrincantes de Petro, pero con seguridad habrá nuevos retiros de aquí al viernes, cuando se cierren las modificaciones de inscripciones.
La mayoría de esas deserciones se irán al lado de Gutiérrez, quien solo alcanzó dos millones 150 mil votos en la consulta de la derecha, menos de la mitad de los votos logrados por Petro, y le urge fortalecer su aparataje.
En cuanto a Germán Vargas Lleras, los malos resultados de su partido, Cambio Radical, para el Congreso no lo dejan bien posicionado.
Él había puesto en dependencia de las cifras de este domingo su lanzamiento como otro candidato de la derecha en la lid por la presidencia. Todo indica que desistirá en los próximos días.
Hasta ahora siguen en la pugna, además de Gutiérrez y Fajardo, el candidato del centro que solo obtuvo 721 mil votos en su consulta, otros siete, que no participaron en las primarias.
Son: Rodolfo Hernández (admirador de Hitler, de Liga Anticorrupción), Enrique Gómez Martínez (conservador, del Movimiento de Salvación Nacional), Jhon Milton Rodríguez (ultra godo de iglesias cristianas), Germán Córdoba (inscrito para guardarle el puesto a Vargas Lleras) e Ingrid Betancourt (de Oxígeno Verde). Estos cinco, aspirantes del campo de la derecha y la extrema derecha.
Hay otros dos aspirantes, Luis Pérez (liberal inscrito como independiente) y Luis Gilberto Murillo (de Colombia Renaciente). Especialmente este último, podría dar un viraje ante el muy escaso alcance de su aspiración y unirse a Petro.
Se avecinan dos meses y medio de intensas luchas y nueve candidatos enfrentados a Gustavo Petro. Ahora, el pueblo colombiano tiene la palabra y los votos, pues fueron millones los que se abstuvieron de ir a las urnas el 13 de marzo. Seguramente, el Pacto Histórico irá por ellos.
Cali, lunes 14 de marzo de 2022.
*PERIODISMO LIBRE, CALI*







