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lunes, 14 de marzo de 2022

Análisis de las elecciones del 13 de marzo

 EL TRIUNFO HISTÓRICO DEL PACTO Y LA RESISTENCIA POPULAR

Por Luis Alfonso Mena S.

El Pacto Histórico emergió este domingo 13 de marzo como la primera fuerza política de Colombia, no solo por la extraordinaria votación de Gustavo Petro, que superó la de todas las consultas, sino por alcanzar la mayor votación para el Senado de la República y para la Cámara de Representantes, sumadas todas las circunscripciones departamentales.

Estos resultados los podemos entender como el inicio en firme del camino hacia el cambio de la cultura política colombiana, pues persiste un sistema electoral anquilosado y antidemocrático que relega fuerzas por la falta de proporcionalidad en la repartición de curules, derivado ello de la aplicación de un umbral descalificador, y porque ese sistema poco hace contra la corrupción electoral.

La votación del Pacto Histórico se fraguó a pesar y en contra de la compra masiva de votos promovida por las mafias de los partidos tradicionales y de los nuevos partidos de la oligarquía; contra el constreñimiento ejercido de manera masiva por funcionarios del Estado sobre empleados y trabajadores públicos y oficiales, y contra las maquinarias multimillonarias de las empresas electorales del establecimiento, apoyadas en la contratación pública.

Para esto último fueron levantadas las restricciones que imponía la Ley de Garantías… Y vaya que esa decisión típica de una clase política corrupta dueña hasta ahora de la mayoría del Congreso sí que se notó y les dio resultado a las estructuras del poder.

Así que, enfrentando todo esto, el Pacto obtuvo los más altos guarismos nominales en consultas, Senado y Cámara.

De esa magnitud es el logro del Pacto, que en la consulta alcanzó cinco millones 600 mil votos, cuatro millones y medio por el ganador de ella, el hoy ya candidato presidencial Gustavo Petro Urrego.

Fue un triunfo, igualmente, contra la guerra sucia, las mentiras y las calumnias propaladas por las derechas y su enorme maquinaria mediática.

Los más de dos millones 300 mil votos del Pacto para su lista cerrada al Senado le permiten elegir 16 curules, punto de partida para alianzas con otros sectores políticos, aunque es lamentable la pérdida de opción de acceder a curules por parte de Fuerza Ciudadana, a pesar de sus 450 mil votos, liderados por Gilberto Tobón.

La equivocada estrategia de abrir otra lista afín a Gustavo Pedro, pero de voto preferente, privó al Pacto de ese registro importante de Fuerza Ciudadana, cuya votación se perdió, pues no alcanzó el umbral, por efectos del sistema electoral antidemocrático que señalamos arriba, votos que le hubieran permitido al campo alternativo tener no 16 sino 20 senadores.

 

BOQUETE A LA HEGEMONÍA EN LAS REGIONES 

En cuanto a la Cámara de Representantes, los casi dos millones 600 mil votos del Pacto, sumadas todas las listas por departamentos, le permiten acceder a 25 curules, incluida la de colombianos en el exterior, en la persona de la líder indígena en el exilio Carmen Felisa Ramírez Boscán, quien rompió la hegemonía del uribismo en el exterior.

Pero a esas 25 curules hay que agregar las del Pacto Histórico en el departamento de Bolívar, donde fue elegida con una alta votación (más de 80 mil papeletas) la líder palenquera Durina Hernández Palomino, y la del departamento del Meta, además de curules del Pacto en coalición con Alianza Verde en los departamentos del Tolima y Caldas, para un total de 29.

De igual manera, se deben tener en cuenta en la Cámara por las fuerzas alternativas dos bancas alcanzadas en el departamento de Risaralda por la coalición Polo Democrático-Alianza Verde y la curul lograda por Fuerza Ciudadana en el departamento del Magdalena, subiendo así a 32 los escaños progresistas en la Cámara de Representantes.

Lo anterior, sin contar otros posibles aliados en ambas cámaras, procedentes de las circunscripciones indígenas, como Aída Marina Quilcué, elegida por el Movimiento Alternativo Independiente y Social, Maís, en el Senado.  

Finalmente, es necesario plantear que los partidos tradicionales, Liberal y Conservador, volvieron por sus fueros, aceitaron bien sus maquinarias, y ocupan el segundo y tercer puesto en cuanto a los resultados en ambas cámaras legislativas.

Cedieron terreno y perdieron curules, sin embargo, los muy cuestionados partidos Cambio Radical, de la U y “Centro Democrático” (uribismo), a los que no les alcanzó su frondosa cuota burocrática y la multimillonaria irrigación de dineros para la compra de votos, como se ha denunciado de manera profusa en los últimos días.

Además, es muy preocupante la cooptación de un número grande de las 16 nuevas curules de paz que, en vez de quedar en manos de las víctimas, como era lo legislado, no pocas fueron a dar al registro de partidos oligárquicos, camarillas politiqueras y hasta de personas como el hijo del condenado paramilitar alias Jorge 40, quien terminó compitiendo solo en el departamento de Córdoba, pues los demás contendientes se retiraron.

El establecimiento sigue siendo fuerte desde las regiones en el Congreso, pero el Pacto Histórico le ha abierto un boquete a su hegemonía.

 

DE LAS CALLES A LAS URNAS

Por otra parte, la participación electoral de las fuerzas comprometidas en el Pacto Histórico hay que entenderla en el marco de las luchas sociales y de las masivas resistencia juveniles y populares que vivió el país desde el 28 de abril de 2021 y a lo largo de tres meses, protestas de exigencias de derechos sociales que fue respondida a sangre y fuego por el régimen de Iván Duque.

Por eso es tan importante el resultado del Pacto en el Valle del Cauca, donde el campo alternativo no tenía ni un representante a la Cámara y ahora da el salto cualitativo a cinco, hecho que no solo deja al Pacto como la principal fuerza política en el departamento, sino que es evidencia de que la resistencia popular pasó de las calles a las urnas.

Los casi 400 mil votos del Pacto en el departamento y los 215 mil logrados en Cali constituyen una derrota para la extrema derecha, representada en el uribismo, Cambio Radical, el Conservatismo y otras estructuras de la política segregacionista de la región, que le apostaron no solo a desprestigiar la validez y legitimidad de la protesta, sino que creyeron, absurdamente, en una ilusoria “sanción” a la izquierda en las urnas.

Resultó todo lo contrario: la sanción fue para la extrema derecha, que desarrolló una política de odio y persecución contra la juventud y el pueblo en el Paro Nacional, patrocinó la represión más brutal y fue cómplice del paramilitarismo urbano evidenciado en las calles, protagonizado por sectores de la clase adinerada de Cali y municipios del Valle.

Así que es un hecho histórico inusitado que ahora el Valle tenga cinco representantes a la Cámara del campo alternativo, progresista y de izquierda, reflejo también de que la estrategia trazada por Petro de listas cerradas y cremallera dio resultados.

Pero es, igualmente, el acumulado de años y años de luchas populares de las que la población de Cali ha sido protagonista, desde el mítico e histórico levantamiento estudiantil de la Universidad del Valle, en 1971, y el Paro Cívico Nacional de 1977, hasta hoy.

Cali no solo fue la capital de la Resistencia en 2021, sino que ha sido epicentro de luchas sociales y políticas a lo largo de la historia contra la dictadura de Gustavo Rojas Pinilla y las políticas represivas del régimen del Frente Nacional, y se ha convertido también en la capital antiuribista de Colombia. Los resultados electorales y el apoyo de 290 mil caleños a Petro en la Consulta así lo muestran.

Vale la pena mencionar aquí los cinco elegidos por este departamento, que fue tan duramente golpeado por la represión de Iván Duque contra el Paro Nacional en todo el departamento, pero especialmente en Cartago, Tuluá, Buga, Yumbo, Palmira, Cali y Jamundí.

Son: José Alberto Tejada, Gloria Elena Arizabaleta, Cristóbal Caicedo Angulo, Jorge Alejandro Ocampo y Alfredo Mondragón Garzón, a quienes les espera el enorme reto de representar con denuedo al pueblo del Valle del Cauca en resistencia y, de manera especial, hacer honor desde la Cámara a la memoria de las víctimas del régimen, que en Cali fueron 48 y en municipios del departamento, 18.

El Valle del Cauca espera mucho de sus cinco representantes a la Cámara y de los tres senadores de esta región elegidos en la lista nacional de Senado (Alexander López Maya, Roy Barreras Montealegre y Wilson Arias Castillo).

El de ayer con el Pacto fue el triunfo de la juventud, cuya participación se notó en las urnas y se tendrá que redoblar camino al 29 de mayo, como uno de los elementos para garantizar la victoria en primera vuelta y toda vez que un eventual gobierno de Petro lo será igualmente de la juventud colombiana, empoderada y en resistencia.


FRENTE AMPLIO, LA ESTRATEGIA

¿Qué sigue ahora? Corresponde ser estratégicos, y por eso Petro va paso a paso en la definición de la fórmula vicepresidencial, pues se esperan alinderamientos de sectores que no han estado con el Pacto hasta ahora, y urge la expansión del espectro político de las alianzas hacia una confluencia más grande.

La participación de Francia Márquez en la Consulta, con casi 800 mil votos (superando incluso al ganador de la consulta del centro, Sergio Fajardo), fue extraordinaria, pero no se puede olvidar que gran parte de esa votación se debe también al Polo Democrático, el partido que integra el Pacto Histórico y la avaló a ella.

El Polo asumió este respaldo como su carta de presentación luego del retiro del Moir (Jorge Robledo orientó la escisión del Polo para fundar el Partido Dignidad), e históricamente siempre ha puesto 500.000 votos para el Congreso. Iván Cepeda y, sobre todo, Alexander López, se echaron al hombro la candidatura.

Hay que ganar en primera vuelta y, para ello, se requiere ampliar el espectro, así haya aliados que no gusten a integrantes del Pacto. Esa es una percepción que empieza a ganar terreno, pues una segunda vuelta sería muy peligrosa para el objetivo del Pacto Histórico de llegar a la Casa de Nariño.

Por eso, con visión estratégica, Petro planteó el domingo 13 de marzo, en su discurso de la primera victoria de esta lid por la Presidencia: “Aquí los únicos que no caben son los corruptos y los genocidas”. En consecuencia, se abre el proceso de configurar lo que él ha denominado el Frente Amplio, un espacio político más allá del Pacto Histórico.

La derecha sabe que el Pacto y Petro picaron en punta, y ya se produjo la primera deserción: Óscar Iván Zuluaga, el fusible uribista, se quemó mucho antes de lo previsto y este lunes renunció a su aspiración para sumarse a Federico Gutiérrez.

Quedan nueve aspirantes presidenciales contrincantes de Petro, pero con seguridad habrá nuevos retiros de aquí al viernes, cuando se cierren las modificaciones de inscripciones.

La mayoría de esas deserciones se irán al lado de Gutiérrez, quien solo alcanzó dos millones 150 mil votos en la consulta de la derecha, menos de la mitad de los votos logrados por Petro, y le urge fortalecer su aparataje.

En cuanto a Germán Vargas Lleras, los malos resultados de su partido, Cambio Radical, para el Congreso no lo dejan bien posicionado.

Él había puesto en dependencia de las cifras de este domingo su lanzamiento como otro candidato de la derecha en la lid por la presidencia. Todo indica que desistirá en los próximos días.

Hasta ahora siguen en la pugna, además de Gutiérrez y Fajardo, el candidato del centro que solo obtuvo 721 mil votos en su consulta, otros siete, que no participaron en las primarias.

Son: Rodolfo Hernández (admirador de Hitler, de Liga Anticorrupción), Enrique Gómez Martínez (conservador, del Movimiento de Salvación Nacional), Jhon Milton Rodríguez (ultra godo de iglesias cristianas), Germán Córdoba (inscrito para guardarle el puesto a Vargas Lleras) e Ingrid Betancourt (de Oxígeno Verde). Estos cinco, aspirantes del campo de la derecha y la extrema derecha.

Hay otros dos aspirantes, Luis Pérez (liberal inscrito como independiente) y Luis Gilberto Murillo (de Colombia Renaciente). Especialmente este último, podría dar un viraje ante el muy escaso alcance de su aspiración y unirse a Petro.

Se avecinan dos meses y medio de intensas luchas y nueve candidatos enfrentados a Gustavo Petro. Ahora, el pueblo colombiano tiene la palabra y los votos, pues fueron millones los que se abstuvieron de ir a las urnas el 13 de marzo. Seguramente, el Pacto Histórico irá por ellos.

Cali, lunes 14 de marzo de 2022.

*PERIODISMO LIBRE, CALI*


LA GRÁFICA: Celebración del triunfo del Pacto Histórico y Gustavo Petro el domingo 13 de marzo de 2022. (Foto: Tomada del Twitter de Francia Márquez).

domingo, 13 de marzo de 2022

viernes, 11 de marzo de 2022

Perfiles analíticos de los 23 candidatos y precandidatos en 2022

 

DICCIONARIO POLÍTICO DE LA PUGNA POR LA PRESIDENCIA EN COLOMBIA

 Por Luis Alfonso Mena S.

Colombia se debate por estos días en medio de un complejo panorama político electoral, en el que confluyen centenares de aspirantes al Congreso de la República, pero, también, 23 candidatos presidenciales, 15 de los cuales son precandidatos inscritos dentro de las consultas de tres coaliciones de partidos, que obran a manera de primarias para seleccionar, este domingo 13 de marzo de 2022, el aspirante definitivo de cada una de ellas.

Las coaliciones son Pacto Histórico (progresismo e izquierda), Centro Esperanza y Equipo por Colombia (derecha). Los otros 8 aspirantes, varios de ellos de extrema derecha, no participan en las consultas.

Luego del 13 de marzo, la puja electoral empezará a decantarse. Pero todo indica que serán diez candidatos del centro, la derecha y la extrema derecha contra la posibilidad del cambio que anhela la mayoría del pueblo colombiano representada por Gustavo Petro y el Cambio Histórico.

De esa magnitud es el reto que le esperan a Petro y al Pacto.

Los partidos y facciones del establecimiento oligárquico entraron hace rato en pánico por el cambio histórico que se avecina, en tanto que el entusiasmo y las expectativas del campo alternativo y de izquierda se multiplican e inundan el ambiente político nacional e, incluso, el internacional.

Es indudable que la figura de Petro y la experiencia política que se expresa en el Pacto Histórico constituyen un factor subjetivo de enorme significación, que puede empezar a voltear la historia de nuestra martirizada Colombia e iniciar el camino de las transformaciones represadas por más de 200 años de regímenes oligárquicos promotores de la desigualdad y la violencia.

UNO POR UNO

Haremos a continuación una rápida radiografía del espectro de las 15 precandidaturas y de las 8 candidaturas presidenciales, a manera de diccionario, en orden alfabético y con breves caracterizaciones de los participantes:

AMAYA, CARLOS (37 años). Opaca figura de los tibios, ex gobernador de Boyacá, inscrito con el aval del partido Dignidad, flotador de última hora lanzado por el senador Jorge Robledo luego de que, de un momento a otro, se lo quitara la francesa Ingrid Betancur en uno de sus arranques de ira. Nada que mostrar, a no ser la bicicleta que le regaló Nairo Quintana, el ciclista, que se le adhirió contrarreloj. Estuvo enfrascado en peleas internas con sus compañeros de alianza, cuestionando sus amistades políticas y sus entramados burocráticos (como los que le develó a los hermanos Galán), pero sin mostrar los suyos.

BARGUIL, DAVID (40 años). Joven fósil del Partido Conservador en el Congreso de la República, experto en excusas médicas, aunque el Consejo de Estado, alto tribunal tan godo como él, dijo para absolverlo que no se habían demostrado sus ya famosas y notables inasistencias a las sesiones del Senado. Fue uno de los defensores de la brutal represión con la que el régimen de Iván Duque respondió a los justos reclamos de la juventud en el Paro Nacional. Su designación como precandidato azul se produjo por decisión de un reducido cónclave de directivos anacrónicos del partido que ha parasitado en burocracia, clientelismo y contratos desde los albores de la República, en el Siglo XIX, hasta hoy. Uno de sus propulsores es Andrés Pastrana, expresidente venido a menos desde hace rato, dedicado en los últimos años a construir con lo más rancio de los partidos monárquicos y conservadores de España y de EE.UU. una alianza anticomunista como las que se fraguaban en la época de la Guerra Fría, soñador él del regreso al pasado.

BETANCOURT, INGRID (60 años). Rayo descendiente del olimpo francés que cada cuatro años cae sobre Colombia a dar lecciones de moral y a juzgar, con su vara de hada ponzoñosa, a todo aquel que identifica como adversario en el voto de opinión para la Presidencia. Gran paradigma del oportunismo, ni corta ni perezosa dejó su poltrona en París tan pronto le dieron respiración legal a Oxígeno Verde, su grupo de los años noventa, y aterrizó para implosionar la coalición de centro a la que había prometido fidelidad. En verdad, su Santa Inquisición solo la utilizó contra Gustavo Petro y Alejandro Gaviria, pues, en un muy televisado acto de ridículo y cinismo ya memorable, ante su desconocimiento de lo que pasa en el país, recurrió nada menos que a RCN para que le dijera si los candidatos del uribismo, Cambio Radical y la U tenían maquinarias politiqueras o no. ¡Qué tal esto! Su fórmula presidencial es un coronel del Ejército colombiano.

CHAR, ALEJANDRO (55 años). Magnate de la cadena de tiendas y droguerías Olímpica, con cadena de radio propia, banco y equipo de fútbol, entre otros haberes del Clan familiar. En la Alcaldía de Barranquilla y en su carrera política siempre ha estado al mando en la Costa Atlántica de Cambio Radical, uno de los partidos políticos más desprestigiados de Colombia. Sin embargo, no se inscribió por esta colectividad, sino que recaudó en tiempo récord miles de firmas con el fin de inscribirse por un grupo que bautizó País de Oportunidades. Lo hizo en la consulta de la derecha, Coalición Equipo por Colombia. Su estrategia ha consistido en esconderse de los debates y de las entrevistas cuestionadoras. Y ello, no solo por su falta de propuestas de fondo, sino por miedo a tener que responder por las gravísimas denuncias de presuntos aportes multimillonarios hechos a la campaña al Senado de su socia Aida Merlano con destino a la compra de votos. Por efectos de estas revelaciones, su candidatura está en picada dentro de la coalición a la que pertenece, muy a pesar del uribismo, que lo veía como su carta bajo la manga. Muchos dicen que ni las contrataciones fabulosas para el Atlético Junior lo salvarán de la derrota. Pero hay también quienes creen que el poder económico de su familia da para todo, pues no es la primera denuncia que pesa sobre él. Muchos hoy preguntan por el famoso contrato del tanque de agua de Barranquilla... Y, para completar, se avizora el lanzamiento de su antiguo jefe, Germán Vargas Lleras. Así que todo indica que la aspiración de Alejandro Char se quedó en veremos. Aunque los cuestionados candidatos de Cambio Radical en el Atlántico a Cámara y Senado, corporación a la que aspira de nuevo su hermano, el salsero, se dan por reelegidos…  

CÓRDOBA, GERMÁN. Presidente del partido Cambio Radical, como dijimos arriba, uno de los grupos políticos con mayores índices de desprestigio a nivel nacional y que fue la última colectividad en anunciar la inscripción de candidato a la Presidencia de la República. En realidad, se da por un hecho que la inscripción de Córdoba, con fórmula vicepresidencial incluida, es solo una “separación de cupos” para cambiarlo después de los resultados del 13 de marzo por el verdadero candidato, el godo GERMÁN VARGAS LLERAS, quien, aunque casi le da de coscorrones (como suele hacer) a uno de sus áulicos (David Luna) por haber adelantado hace semanas la intención de su jefe, todo indica que reemplazará el nombre de Córdoba por el suyo. Vargas Lleras, nieto de Carlos Lleras Restrepo, el tercer presidente del excluyente Frente Nacional (1958-1974), es en realidad la nueva carta de la derecha bogotana para tratar de contener el avance impetuoso de Gustavo Petro. Y para ello, este experto burócrata de las élites, de 60 años de edad, se cree con el recorrido para hacerlo, y seguramente se apresta a enrostrarle a la gente, como ya lo hizo en dos costosas cuñas publicitarias por televisión, que tiene “las ejecutorias” para ello, pero, obviamente, sin mencionar sus estruendosos fracasos con varios de los puentes de la costosísima infraestructura vial que tuvo a cargo en el gobierno de Juan Manuel Santos, del que fue vicepresidente, y varios de los cuales se cayeron, sin que hasta el momento los daños económicos derivados de esos hechos hayan sido resarcidos. Ya en los comicios presidenciales de 2014 Vargas Lleras fue estruendosamente derrotado por Petro. Y aunque en este 2022 esperará seguramente ser el punto de unión de toda la derecha en segunda vuelta, no la tiene nada fácil, porque la correlación de fuerzas ha cambiado sustancialmente, y la división del centro y la derecha en nueve candidatos le hará más difícil su propósito y podría contribuir al triunfo de Petro en primera vuelta, como lo ha trazado ya la Coalición Pacto Histórico.  

FAJARDO, SERGIO (65 años). Monotemático político recitador de ideas sobre la educación, discurso con el que responde todo lo que preguntan, una ardid que esconde su falta de estudio a fondo de los problemas del país. Por el lío de Hidroituango perdió la batalla frente al alcalde de Medellín. Se inscribió en la consulta de la Coalición Centro Esperanza con el aval de la Alianza Social Independiente, ASI, un grupo muy cuestionado por sus procederes clientelistas y politiqueros, que desdicen de la prédica de Fajardo, quien, igual que otros, se presenta como el impoluto y único honesto de la clase política criolla.

GALÁN, JUAN MANUEL (49 años). Beneficiario del legado de Luis Carlos Galán Sarmiento, hace parte también de la Coalición Centro Esperanza. En un rápido pugilato intergrupal, maniobró con innegables dotes de manzanillo para sacar del ring al senador Rodrigo Lara y, aprovechando el restablecimiento de la personería jurídica del partido fundado por su padre, el Nuevo Liberalismo, inscribir su precandidatura presidencial. Ha sido senador del famélico Partido Liberal Colombiano y su hermano Carlos Fernando, concejal de Bogotá y dirigente nacional del descompuesto partido Cambio Radical. Los dos jóvenes políticos medran a la sombra de la memoria de Galán. Y en su momento no se les dio nada hacer parte de camarillas politiqueras que nada tenían que ver con la lucha de su padre, como las de Germán Vargas Lleras y César Gaviria. En la campaña, Juan Manuel Galán ha sido megáfono de las mismas mentiras propaladas por otros candidatos presidenciales de la derecha contra Gustavo Petro, y cree que un triunfo de la izquierda en las elecciones es una amenaza contra la democracia. Tan joven y tan reaccionario, don Juan Manuel…

GAVIRIA, ALEJANDRO (55 años). Exministro de Salud de Juan Manuel Santos y ex rector de la elitista Universidad de los Andes, comenzó como posible candidato del Partido Liberal de César Gaviria, pero decidió sumarse a la Coalición Centro Esperanza y se inscribió con el aval del movimiento Colombia Tiene Futuro en esa alianza, en la que ahora los otros cuatro precandidatos le hacen el feo porque regresó a los contactos con el liberalismo y recibe adhesiones de la clase política tradicional. Entre sus propuestas se encuentra el incremento de la edad para pensionarse (¿más?) y es de los que cree que la Colombia de hoy es una “democracia”, sin decir ni mu sobre el régimen represivo imperante en Colombia, autoritario y antidemocrático.

GÓMEZ MARTÍNEZ, ENRIQUE (52 años). Heredero de la personería jurídica del Movimiento de Salvación Nacional, fundado por su tío, el senador Álvaro Gómez Hurtado. Aprovecha la oportunidad para irrigar el veneno típico de la ultraderecha goda, esa que lideró su abuelo, el tristemente recordado Laureano Gómez Castro, uno de los actores impunes de la oscura y tenebrosa época de La Violencia en Colombia (años cuarenta y cincuenta del Siglo XX). Se suma a la lista de los candidatos de derecha y extrema derecha cuya única misión estratégica es oponerse a la urgente necesidad de cambios estructurales en Colombia. No participa en coaliciones.

GUTIÉRREZ, FEDERICO (47 años). Ex alcalde de Medellín al que le apuestan no pocos sectores de la derecha y la extrema derecha uribista en la consulta presidencial, pues lo ven como su carta para los comicios del 29 de mayo. Quiere aparecer como tecnócrata, aunque ni para eso le alcanza. Conocedor del lastre terrible del uribismo, se inscribió en la coalición de la derecha (Equipo por Colombia) con el aval de Creemos Colombia, aunque se sabe que añora el respaldo del señor del Ubérrimo. Su campaña se ha limitado a atacar a Gustavo Petro, sin responder por su gestión en la Alcaldía de Medellín. Gris personaje del establecimiento, que puede resultar otro fusible si emerge la urgencia de nuevos acuerdos de la derecha para evitar el desastre electoral que se prevé para el campo del establecimiento oligárquico.

HERNÁNDEZ RODOLFO (76 años). Grotesco personaje de la ultraderecha colombiana, admirador del criminal Adolfo Hitler, basa su campaña en críticas a la corrupción, aunque él mismo tiene investigaciones encima derivadas del tiempo en que fue alcalde de Bucaramanga. Se fundamenta en la ramplonería y en el trato soez frente a cualquier crítica ciudadana. Pero es ese comportamiento amenazante, de insultos y bofetadas el que más les gusta a algunos sectores atrasados de la población, inmersos en la subcultura de “la ley del más fuerte y el más macho”. Su desconocimiento del país es abrumador, hasta el punto de que no sabe cuáles son los departamentos de la Colombia que aspira a gobernar. Dice que no irá a plaza pública y que se limitará a las redes sociales. Aparte de Hitler, al parecer se mira en los espejos de personajes como Trump, Bolsonaro, Bukele y Uribe, a quien le agradece su amistad, porque cree que el autoritarismo dictatorial será su norte. Se inscribió como aspirante de la Liga de Gobernantes contra la Corrupción y no participa de coaliciones.

LIZARAZO, AYDEE (57 años). Desconocida pastora del movimiento cristiano Mira, partido político religioso que instrumentaliza las lealtades de iglesia y que se ha convertido en otra estructura del partidismo oligárquico colombiano. Hace parte del oscuro gobierno de Iván Duque y votó a favor de la represión que éste desató contra el pueblo en el Paro Nacional de 2021. Compite sin ninguna opción en la Coalición Equipo por Colombia.

MÁRQUEZ, FRANCIA (39 años). Premio nobel alternativo del medio ambiente (Premio Goldman Prize de 2018) por sus luchas en contra de la minería ilegal y en defensa de las comunidades ancestrales del departamento del Cauca, de donde es oriunda (municipio de Suárez). Fue representante del Consejo Comunitario de La Toma. En la campaña electoral su aceptación ha crecido entre sectores alternativos y juveniles por sus posiciones críticas frente al establecimiento y en relación con reclamos de equidad de género y étnico. Coincide con Petro en la necesidad de sacar al país de la economía dependiente de la explotación del carbón y del petróleo. Inscribió su candidatura en la Consulta del Pacto Histórico con el aval del Polo Democrático Alternativo, partido que se ha mostrado muy activo en el respaldo a su campaña.

MURILLO, LUIS GILBERTO (55 años). Ex ministro del Medio Ambiente de Juan Manuel Santos, fue también gobernador del departamento del Chocó en dos ocasiones, la segunda de ellas con el aval de nadie menos que del partido Cambio Radical... Inscribió su candidatura a la Presidencia de la República en 2022 con aval del movimiento Colombia Renaciente, luego de que en la Coalición Centro Esperanza le interpusieran obstáculos para su inclusión en esa consulta, como fue su solicitud en primera instancia. Es ingeniero de Minas con estudios cursados en Moscú. No se le augura una votación promisoria, y probablemente termine del lado del candidato que surja de la consulta del centro político, a pesar de todo lo ocurrido.

PEÑALOSA, ENRIQUE (67 años). Ex alcalde de Bogotá que en vez de dar continuidad a los estudios del metro para una metrópoli de casi diez millones de habitantes como es la capital del país, engavetó los estudios del sistema subterráneo y se la jugó por llenar de buses y terminales la ciudad. Satisfacía así el meganegocio de los monopolios del transporte y los neumáticos y contribuía a romper la arquitectura vial de la ciudad. Además, enamorado del cemento, convirtió parques llenos de frondosos árboles en plazas de adoquines y piedras. Hace parte de la rancia oligarquía santafereña que se cree de “mejor familia” y posa de adalid de la anticorrupción. Pero eso sí, ante la falta de seguidores y de voluntad política, en vez de recoger firmas para inscribir su candidatura, recurrió a otro de los partidos politiqueros y clientelistas más desprestigiados del país, el Partido de la U. Ahí le quedó la coherencia… Del discurso a los hechos hay mucho trecho. Hace parte de la Coalición Equipo por Colombia, en la que guardó total silencio frente a las graves denuncias formuladas por Aída Merlano contra su compañero de alianza, Alejandro Char. Peñalosa es otro político de la élite que mangonea al país que llega al final de su carrera política untado de lo que tanto criticaba.

PÉREZ, LUIS (70 años). Alcalde de Medellín en 2002, cuando se llevó a cabo por parte del gobierno de Álvaro Uribe la nefasta Operación Orión en la Comuna 13 de Medellín, que derivó en una masacre y en violación masiva de derechos humanos, hechos que permanecen en la impunidad. Pérez hace parte de las viejas estructuras politiqueras y clientelistas del Partido Liberal que se han turnado los mandatos con otros toldos de la oligarquía tradicional, sin afectar el mangoneo del uribismo en Medellín y en Antioquia, departamento del cual Pérez fue también gobernador. Además, siempre ha fungido como mandadero de César Gaviria Trujillo, el jefe del viejo liberalismo. Inscribió su candidatura por firmas.

PETRO, GUSTAVO (61 años). Luchador contra el paramilitarismo y la corrupción en Colombia. A él se debe, en gran medida, el destape en el Congreso de la República, cuando fue representante a la Cámara, de las más importantes denuncias por la connivencia de políticos, agentes del Estado y Álvaro Uribe con el paramilitarismo. Son memorables sus debates sobre estos fenómenos, especialmente el del caso de Eudaldo Díaz, alcalde de El Roble, Sucre (perteneciente al movimiento Vía Alterna, el movimiento político de Petro en la época), asesinado luego de que denunciara en un consejo comunitario presidido por Uribe las amenazas recibidas de los paramilitares de la zona. Otro caso memorable es el de sus denuncias contra el Cartel de la Contratación en Bogotá. Economista, amplio conocedor y difusor de la historia de Colombia, la que explica en las plazas que colma con multitudes, Petro formula propuestas audaces, innovadoras en procura de su objetivo estratégico: que Colombia sea potencia mundial de la vida, lo cual implica descarbonizar la economía, frenar la dependencia del petróleo, conservar el medio ambiente y efectuar reformas fundamentales en salud, educación y empleo, para lo cual se la jugó con listas cerradas al Congreso en todo el país, pues solo con mayoría en el Legislativo podría llevar adelante sus iniciativas. Llama la atención su propuesta de construcción de una gigantesca red férrea para unir a Buenaventura con los puertos del Atlántico, y su ataque frontal al hambre que ensombrece hoy la coyuntura de Colombia. Se le critica su acercamiento con personajes de la política liberal como César Gaviria y sus desenfoques en la caracterización negativa de los procesos políticos de la República Bolivariana de Venezuela y de Nicaragua, aunque ha anticipado que en su mandato reanudará relaciones con la patria de Bolívar. Sus denuncias sobre el robo por parte del títere de EE.UU. Juan Guaidó de la empresa Monómeros Colombo-Venezolanos, regalada por Iván Duque al agente del imperio gringo en desarrollo de la nefasta política exterior del régimen uribista, ha sido esclarecedora. Petro lidera todas las encuestas, empezando por las de su Coalición Pacto Histórico. Se inscribió con el aval de Colombia Humana-UP.

ROBLEDO, JORGE (72 años). Durante varios períodos, congresista del Moir, un partido de origen maoísta que nació en 1960 y que a lo largo de los tiempos se ha ido desplazando hacia la centro-derecha y se ha caracterizado por su obsesión de dividir todo espacio político en el que participa. Así ocurrió en los años setenta del Siglo XX con la Unión Nacional de Oposición, UNO, y con la Confederación Sindical de Trabajadores de Colombia, Cstc, organizaciones a las que dividió con encono, comportamiento que se refleja en la actualidad como su sino histórico. Robledo fue elegido congresista en representación del Polo Democrático Alternativo, federación de partidos y grupos de izquierda y de centro fundado en 2005 que fue escindido por petición, de nuevo, del Moir, que procedió a fundar el partido Dignidad, con el aval del cual Robledo inscribió su precandidatura en la Coalición Centro Esperanza. La división, pues, ha sido la norma de conducta de este extraño agrupamiento que antes se creía de izquierda, y ahora se limita a defender al empresariado nacional y a cuestionar los TLC, abriendo espacio a algunas pocas figuras de lo que denominan “la burguesía nacional” con las cuales diseña alianzas, que presenta como si fueran pomposos frentes amplios. Recientemente, Robledo sorprendió respondiendo en un debate televisivo que en Colombia si había democracia. Olvidó el congresista los más de 80 jóvenes asesinados por la represión ordenada por el régimen de Iván Duque en el Paro Nacional, o los 6.402 falsos positivos (crímenes de Estado) cometidos por el régimen uribista, o la protuberante antidemocracia derivada de la corrupción electoral que llevó al gobierno a Duque, y un largo rosario de ejemplos. Todo indica que las elecciones del 13 de marzo marcarán un punto de inflexión para Robledo y su grupo, el otrora Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario, Moir.  

RODRÍGUEZ, JHON MILTON (52 años). Aunque su candidatura fue revocada por un fallo del Consejo Nacional Electoral, luego de demanda interpuesta por un directivo del partido Colombia Justa Libres, quien argumentó procedimientos antidemocráticos en su escogencia, Rodríguez ha insistido en que su aspiración presidencial continúa. Es uno de los candidatos cristianos de extrema derecha en esta lid electoral. Su trabajo legislativo no se conoce y siempre ha estado del lado del régimen de Iván Duque. Fue de los senadores que respaldó la brutal represión del gobierno contra los manifestantes en el Paro Nacional de 2021 al negar la moción de censura al Ministro del Interior, una decisión que fue repudiada por la juventud del barrio Siloé en Cali, uno de los más golpeados por las actuaciones del gobierno entre abril y junio del año pasado. En redes circularon de manera profusa las expresiones de rechazo de jóvenes cuando Rodríguez estuvo en ese barrio haciendo proselitismo, ante lo cual fue increpado y expulsado del sector. No participa de ninguna coalición.

ROMERO, CAMILO (45 años). Recordado por haber impulsado en Cali, en su época de estudiante de la Universidad Autónoma de Occidente, el movimiento contestatario Tienen Huevo, y por haber liderado tal vez las únicas protestas de alumnos de esa institución privada en Cali levantando reivindicaciones estudiantiles en la década de los años noventa y principios de dos mil. Fue uno de los primeros periodistas colombianos en hacer parte del cuerpo de redactores del Canal Multiestatal Telesur, con sede central en Caracas, donde orientó su Unidad Investigativa en 2006. Fue también gobernador del departamento de Nariño. En el marco de la Coalición Pacto Histórico se ha destacado por el énfasis en los asuntos relacionados con el medio ambiente y la defensa de los animales. Llegó con el aval de Verdes por el Cambio.

SAADE, ALFREDO. Representante de un sector importante de la población, el de los cristianos, y quien contribuye también a dejar en evidencia dentro de la Coalición Pacto Histórico la participación de la diversidad en materia de creencias. Saade ha sorprendido porque, aunque muchas de sus concepciones no compaginan con las que profesa la mayoría dentro del Pacto (en relación con asuntos como el aborto, la eutanasia, la creencia en un ser superior, el matrimonio entre parejas del mismo sexo, la adopción monoparental, etc.), se ha ganado el respeto de sus competidores intra coalición y ha aportado en los debates en la perspectiva de la pluralidad conceptual, con una identidad estratégica: la lucha por el cambio de sociedad. Saade se inscribió con el aval de Alianza Democrática Amplia, ADA, y en su lucha política impulsa el Movimiento Cristiano Progresista Levántate.

URIANA, ARELIS (46 años). Una de las pocas mujeres en la campaña presidencial, representa a las comunidades indígenas, pues pertenece al pueblo wayú, en el marco de la diversidad que caracteriza a la Coalición Pacto Histórico. Fue inscrita con el aval del Movimiento Alternativo Indígena y Social, Mais. En los debates ha puesto de relieve la terrible discriminación a la que el Estado colombiano somete a las comunidades originarias, de manera especial las del departamento de La Guajira, de donde ella es oriunda.

ZULUAGA, ÓSCAR IVÁN (63 años). Disminuido personaje de reciclaje del uribismo, en la lid por la presidencia desde 2014, fracasado en su candidatura frente a Juan Manuel Santos. Aspirante de la extrema derecha que se ganó la candidatura del denominado Centro Democrático en una muy cuestionada encuesta, elaborada luego de que en la Coalición Equipo por Colombia lo rechazaron, no porque no se identifiquen con sus tesis neoliberales, sino por oportunismo electoral, ante el enorme desprestigio del expresidente de los falsos positivos, jefe de Zuluaga. En realidad, el pobre Zuluaga no es más que un fusible que seguramente se fundirá en los procesos de negociación entre los partidos de la derecha en la búsqueda de enfrentar a Gustavo Petro. Además, aunque lo absolvieron, la sombra de Odebrecht no lo abandona.

Cali, viernes 11 de marzo de 2022.

PERIODISMO LIBRE, CALI

jueves, 3 de marzo de 2022

martes, 1 de marzo de 2022

La operación militar de Rusia y la hipocresía en Occidente

EE.UU., LA OTAN Y EL RÉGIMEN NEONAZI DE KIEV, CULPABLES DE LA CRISIS EN UCRANIA

 Por Luis Alfonso Mena S.

La sumisión frente al imperio gringo y su maquinaria mediática mundial lleva a muchos a repetir, sin ninguna crítica, la narrativa de las potencias occidentales sobre lo que ocurre en Ucrania.

En realidad, lo que hace Rusia es proteger su territorio ante la amenaza nuclear diseminada a lo largo de países europeos integrados en la Organización del Tratado del Atlántico Norte, Otan, y neutralizar, con operaciones especiales focalizadas, la infraestructura militar ucraniana establecida en centenares de bases militares repletas de toneladas del armamento surtido por el Pentágono y el Reino Unido. 

En suma, decirle “basta” a la expansión del bloque agresivo de la Otan, cuyo jefe, EE.UU., se halla sediento de dólares para la industria militar norteamericana y afectado por una crisis económica de magnitud insospechada.

Además, y no menos importante, Rusia acude en ayuda de las repúblicas populares democráticas de Donetsk y Lugansk, independizadas de Kiev y situadas en la región oriental de Donbass, cuya población lleva ocho años siendo masacrada por el régimen neonazi instalado en el poder en Ucrania luego del golpe de Estado de 2014, que derrocó a Víctor Yanukóvichs, golpe largamente patrocinado por la CIA y las potencias occidentales, con la participación de escuadrones paramilitares fascistas ucranianos.

La operación rusa en respaldo a las dos repúblicas autónomas, reconocidas por el presidente Vladimir Putin el lunes 21 de febrero, fue recibida con beneplácito por la población que la esperaba hacía años luego de padecer la persecución política y la violación de los derechos humanos, sociales y económicos del gobierno de Petro Poroshenko, surgido del golpe fascista, y del actual presidente, Volodimir Zelensky, un comediante de televisión convertido en “jefe de Estado” en el marco del régimen de extrema derecha imperante, pero, en realidad, un  títere de EE.UU. y del Reino Unido.

El sufrimiento de los cuatro millones de pobladores de la región del Donbass, cuyo idioma es el ruso, lo mismo que su idiosincrasia, cultura, tradiciones y sentimientos, han sido indecibles y condujeron a la independencia frente al poder central de Ucrania. Además, los habitantes de esta región se niegan a ser incorporados a la Otan y a la Unión Europea.

Más de 14.000 personas asesinadas, bombardeos y ataques diarios a manos del régimen y del llamado Batallón Azov (una agrupación nazi-fascista integrada por supremacistas blancos locales y de otros países incorporados al Ejército y al Ministerio del Interior ucranianos), la pérdida de sus pensiones, la ilegalización de la lengua rusa (¡qué tal esto!) y un sinnúmero de medidas han lacerado el alma y los cuerpos de millones de residentes de Lugansk y Donetsk.

El testimonio de Luis Hernando Muñoz, ciudadano colombiano residenciado en Donetsk desde hace 36 años, ha resultado impactante por la claridad de lo que realmente ocurre allí y el martirio que les ha tocada soportar durante ocho años. Se trata de un documento televisivo que dejó pasmados a los periodistas de Caracol, que cuando lo contactaron seguramente no se imaginaban la historia que se iba a revelar sobre la realidad de la sufrida región.

Por todo ello, Rusia plantea la desmilitarización y desnazificación de Ucrania, donde el régimen instaurado en 2014 reivindica políticos colaboracionistas de los ejércitos de Adolfo Hitler durante la Segunda Guerra Mundial, como Stepan Bandera, en cuyo homenaje el Parlamento de ese país decretó el 1 de enero, fecha de nacimiento del pro nazi, como día nacional.

Y donde proliferan agrupaciones de extrema derecha que glorifican, con el patrocinio del gobierno y de EE.UU., el nazismo, derrotar al cual costó la vida de más de veinte millones de soviético en la que se bautizó históricamente como la Gran Guerra Patria (1939-1945), legado traicionado por muchos hoy en Ucrania.  

El objetivo de las potencias de Occidentes, pues, es inundar de misiles de largo alcance la frontera con Rusia utilizando a Ucrania, pero para ello es indispensable hacerla miembro de la Otan.

Lo que está exigiendo Rusia de manera rotunda desde hace años, y que ha sido sistemáticamente desconocido por EE.UU., el Reino Unido y la Otan en general, es que se desista de esa iniciativa, que está en la estrategia de seguir desenterrando la anacrónica Guerra Fría surgida en 1949.

Para el gobierno ruso, convertir a Ucrania en la plataforma de misiles nucleares que en cinco minutos estarían impactando en Moscú se convierte en asunto de supervivencia del pueblo y el territorio rusos, y de ahí su rechazo. No es un invento de última hora de Putin.

Un hecho más: en 2014, la igualmente mayoritaria población rusa de la península de Crimea decretó, mediante referéndum, su separación de Ucrania y su regreso a jurisdicción de Rusia: el 95% de los participantes en la consulta votó por esa opción, lo cual exacerbó aún más a los nacionalistas de la ultraderecha de Kiev.

Moscú reclama, en el marco de los diálogos en marcha en Bielorrusia con Ucrania, el reconocimiento de Crimea como parte de la geografía rusa.

LAS POSICIONES LIGHT

Ante este panorama complejo, sectores de la izquierda light y el progresismo liberal socialdemócrata en Latinoamérica hoy se acomodan y se suman a las sirenas de condenas occidentales a Rusia, sin ninguna contextualización histórica y geopolítica, porque creen que asumir esa condena suma votos, ambienta gobernabilidad o, por lo menos, neutraliza los rayos de las derechas.

Medios de comunicación que se reclaman “independientes” y hasta “alternativos” asumen, igualmente, el discurso de las grandes corporaciones mediáticas de los países de la Otan, repiten sus líneas discursivas al pie de la letra y se prestan para reproducir imágenes claramente manipuladas del lado de la maquinaria de guerra comunicacional.

Pero una de las posiciones más absurdas de los denominados progresistas es la de Gabriel Boric, el presidente electo de Chile, quien llamó a apoyar incondicionalmente el régimen neonazi de Ucrania, olvidando los tormentos de su pueblo en la Chile de 1973, torturado y masacrado por la dictadura fascista de Pinochet. ¡Qué contradictorio, que doloroso!

En esta época de ignorancias, “olvidos” y claudicaciones muchos no recuerdan, o nunca han denunciado, que los gobiernos surgidos en Ucrania después del golpe de Estado de 2014 ilegalizaron la lengua rusa que hablan millones de personas, especialmente en el este (región de Donbass), acabaron con las pensiones de trabajadores, encarcelaron a miles de opositores y sometieron al hambre y a los bombardeos cotidianos a millones de personas habitantes de las ahora repúblicas independientes de Donetsk y Lugansk.

Y, menos, recuerdan episodios tan terribles como la espantosa cacería de obreros desatada por las hordas nazis en 2014 que concluyó con el brutal asesinato de 50 jóvenes y trabajadores comunistas en la ya tristemente célebre masacre a la Casa de los Sindicatos de Odessa, incendiada con la gente en su interior.

Quienes hoy asumen el discurso de EE.UU. sobre el operativo ruso en Ucrania no recuerdan la actual infame guerra de los jeques árabes contra el pueblo de Yemen, la destrucción imperialista desatada en Libia, la brutal guerra de EE.UU. y otras potencias contra el pueblo sirio, las invasiones gringas a Irak y Afganistán.

Tampoco recuerdan (o se hacen los amnésicos) el despedazamiento por parte de la Otan de la antigua Yugoslavia en siete trozos, para lo que fueron necesarios 78 días incendiando Belgrado y otras ciudades de la patria de Tito, contra las que lanzaron 2.300 misiles, 14.000 bombas y 15 toneladas de uranio empobrecido que generaron una crisis ambiental del horror.

Los que hoy lanzan alaridos hipócritas sobre Rusia, callan ante los bombardeos diarios del régimen nazi-sionista de Israel, patrocinado por EE.UU., contra el pueblo palestino en su lacerado, invadido y dividido territorio (Gaza y Cisjordania), que dejan miles de víctimas. ¡Cinismo sin límites!

Tampoco recuerdan las invasiones a Panamá, Granada, República Dominicana y tantas otras agresiones atroces acometidas por el imperio estadounidense en nuestro continente americano… Ni hablan de la guerra de las Malvinas, en la que el imperio inglés asesinó a centenares de argentinos para mantener la posesión del territorio invadido. 

Y, desde luego, no se atreven a denunciar los terribles bloqueos económicos e intentos de invasión contra Cuba, la República Bolivariana de Venezuela y Nicaragua, tres países solidarios en estos momentos decisivos con Rusia, al lado de la República Popular China y de Bielorrusia.

Para rematar, nos encontramos un artículo de Camilo González Posso (“Se escala la guerra imperial de reparto entre potencias capitalistas”), en la misma tónica de los centristas tan de moda hoy.

En principio lo que plantea González es la no alineación, es decir, tratar por igual a la Otan y su política hegemónica, y a Rusia, a la que se busca aislar. González reivindica a Henry Kissinger, quien, entre otras cosas, habla de rechazo a la anexión rusa de Crimea, con lo cual el articulista desconoce el referéndum de 2014 en el que, como mencionamos arriba, la población decidió su retorno a Rusia (Crimea fue “obsequiada” por Nikita Jruschov a Ucrania en 1954). Y ni una palabra sobre las masacres y limpieza étnica del régimen de Kiev contra las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk. González remata con el viejo argumento de no meterle ideología a esto. El discurso “profesional”.

LA PROVOCACIÓN DEL FANTOCHE

Y mientras tanto, el régimen fantoche de Iván Duque, haciendo ejercicios con submarinos nucleares de EE.UU. en el océano Atlántico con la Armada gringa, otro acto de provocación contra Venezuela, como tantos que desde Colombia se han emprendido por los que usurpan el poder hoy en la Casa de Nariño y que tienen el cinismo ahora de hablar de invasiones e intervencionismo.

Ocultan que desde La Guajira colombiana se inició la nefasta Operación Gedeón, derrotada por Venezuela en las costas de la Guaira en mayo de 2020, y el circo en los puentes de norte de Santander para invadir, en febrero de 2019, a la hermana república con camiones de supuesta “ayuda humanitaria” y centenares de guarimberos armados con el auspicio de la Policía de Duque.

Que la Rusia de hoy no es socialista, sino un país que regresó al capitalismo, luego de la disolución de la Unión Soviética en 1991, se sabe. Pero eso no significa que, en el marco de las contradicciones del mundo capitalista de hoy, tengamos que desconocer asuntos fácticos denunciados por Moscú, empezando por la amenaza nuclear contra el pueblo ruso y la tragedia de ocho años en el Donbass.

Por el contrario, si algo está logrando esta crisis es que se empiezan a divulgar por el mundo estos hechos sobre los que la dictadura mediática internacional ha callado, y a pesar de la censura que los muy “democráticos” gobiernos de la Otan han impuesto para silenciar a medios como RT, Sputnik y otros. Cuando no hay argumentos, se recurre a amordazar la voz del mensajero. Y a producir un rosario de “sanciones” económicas, diplomáticas y de todo tipo, hasta deportivas, como las de la mafia de la Fifa.

Los agresores no son ni el pueblo ni el gobierno rusos, son la Otan, EE.UU. el Reino Unido y demás potencias occidentales y su títere, el régimen neo-nazi de Ucrania. Rusia y las repúblicas autónomas de la región de Donbass (Donetsk y Lugansk) se defienden.

Como dijera el analista chileno Alejandro Kirk, Rusia no cometerá el error de la Urss en 1939 de “intentar apaciguar al agresor con concesiones”. Moscú sabe que el régimen de Kiev es símbolo de arbitrariedad y cobardía. Ante la amenaza del bloque guerrerista de la Otan, Rusia tenía un dilema: se protege o claudica. Ya saben cuál es la respuesta.

Cali, martes 1 de marzo de 2022.

PERIODISMO LIBRE, CALI

domingo, 27 de febrero de 2022

La respuesta a una pregunta clave que desenmascara

 Imagen captada del foro promovido por el Canal Caracol de TV, realizado el domingo 20 de febrero de 2022 con los precandidatos presidencial de la Coalición Centro Esperanza. El verde de los atriles es "Si hay democracia en Colombia".

LA “DEMOCRACIA” DE LA CENTRO ESPERANZA

Por Luis Alfonso Mena S.

A la pregunta sobre si hay una democracia en Colombia, el senador Jorge Enrique Robledo y el combo de la coalición de centro derecha (de la Esperanza) respondieron todos a una que en este país “sí hay una democracia”... Ocurrió en un foro de Caracol TV realizado el 20 de febrero.

¿En qué país viven Robledo, Sergio Fajardo, Carlos Amaya, Alejandro Gaviria y Juan Manuel Galán?

¿Un régimen despótico que violó masivamente los derechos humanos y masacró al pueblo que salió a exigir justicia en el Paro Nacional es democracia?

¿Un régimen uribista como el de Iván Duque que al ordenar la represión contra el pueblo durante tres meses seguidos en 2021 dejó más de 80 personas asesinadas y miles de heridos, torturados, detenidos, violentados, desaparecidos es democracia?

¿Un régimen en el cual todos los días asesinan líderes sociales, defensores de derechos humanos, desmovilizados y ocurren masacres por decenas es una democracia?

¿Un régimen inspirado por el perpetrador de 6.402 crímenes de Estado con los eufemísticamente denominados “falsos positivos” es democracia?

¿Un régimen narco-corrupto que se instaló en el poder mediante compra multimillonaria de votos, mafias, trampas, clientelismo, uso indebido de la Administración Pública y cooptación del aparato estatal (Registraduría, Consejo Nacional Electoral, Fiscalía, Procuraduría, Contraloría, etc.) es una democracia?

¿Un régimen que somete al hambre, al desempleo, a la falta de oportunidades al pueblo colombiano es democracia?

La enumeración de hechos para argumentar que aquí no hay democracia es extensa.

Lo que tenemos es un régimen despótico, violador de los derechos humanos, sociales, ciudadanos, políticos y económicos de la población, fundado en la desigualdad social y en la persecución a quienes protestan contra ese establishment del capitalismo neoliberal.

En la respuesta al mismo interrogante de Caracol TV, en foro cumplido el 19 de febrero, los cuatro precandidatos presidenciales de la derecha (Equipo por Colombia) que asistieron respondieron igualito que los del centro: “En Colombia si hay democracia”...

Contrasta la posición de los cinco centristas esperanzados sobre el régimen político que nos desgobierna, con la de los cinco precandidatos presidenciales del Pacto Histórico, los cuales contestaron todos a la misma pregunta así: “En Colombia no hay democracia”. Ocurrió el 18 de febrero.

Pero el episodio no termina ahí: a una pregunta sobre si consideran que un gobierno de izquierda sería “una amenaza para Colombia”, el senador Robledo se abstuvo. Si, así como lo leen y lo pudieron ver en el foro.

¿Y no dizque el Moir era de izquierda? Eso creían algunos… Ahora todo está claro, porque en el contexto de Colombia, esa abstención de Robledo en esta pregunta es contestar que si considera una amenaza el triunfo de quienes, en algún momento, fueron sus aliados en el Polo Democrático y en otros espacios políticos de izquierda.

Y el exsenador Juan Manuel Galán, tan liberal él, fue más allá. ¿Cree que un triunfo de la izquierda es una amenaza? Respondió rotundo que sí… ¡Qué contradicción con el pensamiento político de su sacrificado padre, Luis Carlos Galán!

Se decantan las posiciones. Desde nuestra óptica, resulta un imperativo ético develar y denunciar el carácter antidemocrático y criminal del sistema socioeconómico y del régimen político imperantes en Colombia.

Ahí no puede haber dobleces, ni falacias, ni tibiezas, ni titubeos.

Y, además, reconocer que la izquierda es una alternativa democrática de cambio y de profundas transformaciones en todos los ámbitos absolutamente válida. No es, en consecuencia, ninguna amenaza. Es una opción histórica. Necesaria.

Cali, sábado 26 de febrero de 2022.

PERIODISMO LIBRE, CALI

 

Imagen captada del foro promovido por el Canal Caracol de TV, realizado el viernes 18 de febrero de 2022 con los precandidatos presidenciales de la Coalición Pacto Histórico. El rojo de los atriles es "No hay democracia en Colombia".

martes, 22 de febrero de 2022

El Análisis, en Periodismo Libre


¿QUÉ SIGNIFICA EL RECONOCIMIENTO DE RUSIA DE LA INDEPENDENCIA DE LUGANSK Y DONETSK? SE LO EXPLICAMOS

El historiador Ildebrando Arévalo Osorio explica, en diálogo con Luis Alfonso Mena S, de PERIODISMO LIBRE, en qué consiste la histórica decisión del presidente de Rusia, Vladimir Putin, de reconocer la independencia de las repúblicas democráticas populares de Lugansk y Donetsk, producida este lunes 21 de febrero de 2022.

En esta entrevista se devela la verdad sobre lo que pasa en Ucrania y se desvirtúan, con explicaciones históricas, las mentiras vertidas por los imperios estadounidense y británico y sus medios de comunicación contra Rusia, a la que acusan, falazmente, de querer invadir la región de Crimea y a Ucrania.

Se hace también un recorrido a lo largo de la formación de la Urss, la Segunda Guerra Mundial, la Perestroika y la disolución de la Unión Soviética hasta el golpe de Estado nazi en Ucrania, el plebiscito de Crimea y la independencia de las dos repúblicas reconocidas por Rusia, situadas en la región de Donbass.

Asimismo, se analizan el papel de la Otan como bloque de agresión contra Rusia, el rol de títere de Colombia respecto de las potencias imperialistas en esa Alianza y cómo se constituye en puntal de agresión contra la soberanía de Cuba, Venezuela y Nicarauga.    

Periodista: Luis Alfonso Mena S.
Cámara: Santiago José Mena C.
Edición: Gabriel Jacobo Mena C.

Martes 22 de febrero de 2022.

viernes, 18 de febrero de 2022

La Noticia, en Periodismo Libre


PETRO HABLA SOBRE LA MASACRE DE DUQUE EN CALI Y SOBRE EL RESTABLECIMIENTO DE RELACIONES CON VENEZUELA

En rueda de prensa, PERIODISMO LIBRE preguntó a Gustavo Petro sobre su opinión acerca de la necesidad de un juicio político contra Iván Duque por haber ordenado la represión brutal contra el pueblo colombiano que exigía sus derechos en el Paro Nacional de 2021, represión que en Cali dejó 48 personas asesinadas, 18 en municipios del Valle del Cauca y más de 80 en todo el país.

De igual manera, PERIODISMO LIBRE preguntó sobre la urgencia del restablecimiento de las relaciones diplomáticas, comerciales y consulares con la República Bolivariana de Venezuela, clausuradas por una política exterior nefasta del régimen de Iván Duque.

Periodista: Luis Alfonso Mena S.
Cámara: Santiago José Mena C.
Edición: Gabriel Jacobo Mena C.

Cali, viernes 18 de febrero de 2022.

PERIODISMO LIBRE, CALI

La Entrevista, en Periodismo Libre


"ESTA ES LA BATALLA POR LA VIDA". CANDIDATOS DEL PACTO HISTÓRICO DEL VALLE, EN PERIODISMO LIBRE

Teresa Consuelo Cardona y Gildardo Silva Molina, aspirantes por el Valle en las listas cerradas del Pacto Histórico al Senado y a la Cámara, respectivamente, dialogaron con Luis Alfonso Mena S., de Periodismo Libre.

En la entrevista, los candidatos plantearon, entre otras ideas, las siguientes:

"Necesitamos pasar de la resistencia al poder".

"Hay un grito de soberanía en el Pacto Histórico".

"Colombia debe salir de la OTAN y modificar los TLC".

"Debemos volver a la integración latinoamericana y al bolivarianismo".

"Estamos dando zancadas para construir un bloque mayoritario".

Jamundí, jueves 17 de febrero de 2022.

sábado, 12 de febrero de 2022

En la U. Santiago obligan a sus empleados a llenarle auditorio

 

LA USC, AMANGUALADA CON ALEX CHAR

Por Luis Alfonso Mena S.

Alejandro Char, el mediocre magnate del Clan Char denunciado por Aída Merlano por la presunta multimillonaria compra de votos en el Atlántico, se negó a ir a un debate en la Universidad del Norte de Barranquilla, su ciudad, el jueves anterior, porque sabía que lo cuestionarían por las acusaciones de corrupción en su contra.

Pero, en cambio, acude a Cali este sábado, con la complicidad de la dictadura montada hace diez años en la Universidad Santiago de Cali, USC (antigua Usaca), porque cree que acá no será criticado.

Y lo peor, los directivos de esta universidad obligan a sus empleados a asistir al acto, mediante memo engañoso, de manera abusiva. (Ver facsímil).

¿Qué dicen los profesores, los estudiantes, los trabajadores, los egresados de la Universidad?

No olviden que esa dirección que cooptó antidemocráticamente todos los poderes en la Santiago, incluido el cogobierno, destruyó el sindicato de profesores, persiguió a centenares de docentes, expulsó a más de mil maestros.

Esa directiva de la USC, cómplice ahora de uno de los políticos más desacreditados del país, protagonizó uno de los hechos más vergonzosos en la historia de las universidades del país: haber allanado y hecho desaparecer la biblioteca del Sindicato de Profesores de la Usaca, Siprousaca, acto infame que permanece en la impunidad.

En todo caso, hoy crece el repudio por el abuso de la USC que OBLIGA a sus empleados a llenarle un auditorio al nefasto Alex Char.

¿Habrá investigaciones de algún órgano estatal para este grotesco constreñimiento de hoy en la USC?

Cali, sábado 12 de febrero de 2022.

PERIODISMO LIBRE

miércoles, 9 de febrero de 2022

Reflexiones a propósito de una conmemoración en Colombia

 


 MERCENARISMO Y ABYECCIÓN EN EL PERIODISMO

Por Luis Alfonso Mena S.

A propósito del Día del Periodista, que se suele conmemorar cada 9 de febrero en Colombia, vierto algunas apostillas a manera de reflexión sobre el oficio en nuestro país.

Además de la mediocridad en la reportería, la falta de actitud crítica frente al poder está matando el periodismo en Colombia.

El mercenarismo, la abyección ante los ricos y poderosos, la sumisión de conciencia caracteriza lo peor de la prensa nacional.

Estar pegados a versiones y boletines oficiales convirtió a muchos periodistas en amanuenses del sistema, en parlantes del régimen de turno.

El peor periodismo es el que se hace creyendo que objetividad es tratar por igual al represor que mata y al ciudadano que protesta y reclama sus derechos.

El compromiso del periodista debe ser con los vulnerados, con los segregados, con las víctimas, no con los victimarios en el poder.

La misión del buen periodismo no solo es informar con veracidad, sino denunciar la tiranía y la opresión, para que haya justicia.

En vez de pensar como el dueño del medio, muchas veces extensión del poder, hablemos con nuestra conciencia. Sabremos qué hacer.

Lo más preciado del periodista es su libertad de conciencia, de expresión. Entregarla es traicionarse a sí mismo, es lo más indigno.

Afortunadamente se abre paso cada vez con mayor fuerza la comunicación alternativa, desde abajo, de contrapoder, de la gente que sin pedir permiso hace periodismo popular.

Este contribuye a visibilizar a los débiles y los violentados, y a bregar porque no haya impunidad ante los crímenes sociales, políticos, policiales y militares del sistema y del régimen imperantes.

Congratulaciones a los colegas que en Colombia hacen periodismo verdaderamente independiente, sin esperar lisonjas, sin venderse, a riesgo de su estabilidad y de sus propias vidas.

Como dijo el periodista Rodolfo Walsh, asesinado por la dictadura argentina en 1977, “El periodismo es libre o es una farsa”.  

Cali, miércoles 9 de febrero de 2022.

viernes, 4 de febrero de 2022

Sin pedir permiso, el pueblo derrota al uribismo en las calles


¿RECICLAR AL MERCACHIFLE CÉSAR GAVIRIA?

Por Luis Alfonso Mena S.

¿“Construir democracia” con César Gaviria? ¿El que apoyó la elección de Iván Duque?, ¿el que abrió el camino del neoliberalismo en su presidencia de 1990?, ¿el que dirige un partido que en el Congreso respaldó la infame represión del régimen uribista contra el pueblo en el Paro Nacional?, ¿el que preside un partido de corruptos y burócratas parasitarios?

La lista de interrogantes es larga. Una cosa son las bases liberales, y otra, personajes de la oligarquía violenta y corrupta que se han robado el país a lo largo de toda la historia nacional.

En Cali vivimos la más brutal represión contra el pueblo que participaba en el Paro Nacional, la misma que les costó la vida a 48 personas, muchachos y muchachas de las barriadas populares. En el Valle del Cauca fueron 18 los jóvenes asesinados. Y en todo el país, más de 80. Miles fueron heridos, torturados, desaparecidos y detenidos.

¿Alguno de esos “jerarcas liberales”, tipo César Gaviria, se pronunció contra la masacre?, ¿alguna vez levantaron su voz contra el genocidio que cometía a la vista de todo el mundo el régimen de Duque que Gaviria y muchos “jefes liberales” ayudaron a elegir?

Resulta vergonzoso que ahora algunos desenfocados pidan “la llegada” de César Gaviria al Pacto Histórico, sólo porque este desacreditado negociante de la política criolla dirige un partido que supuestamente tiene dos millones de votos “determinantes”.

¿La misma historia de Hernando Echeverri Mejía en 1974, que luego traicionó a la Unión Nacional de Oposición, UNO? ¿La misma historia de “líderes liberales” a la cola de los cuales siempre ha estado la izquierda? Si nos encontramos en una nueva coyuntura histórica, a la ofensiva, ¿por qué reciclar sujetos nefastos para la cultura política del país como Gaviria, quien llegaría con su banda de secuaces, encabezados por Luis Pérez, el alcalde de Medellín cuando ocurrió la espantosa masacre uribista en la Comuna 13 de la capital de Antioquia? Definitivamente, algunos no aprenden de la historia.

¿Para derrotar al uribismo y al neofascismo en Colombia necesitamos de “la llegada” de César Gaviria? ¡Qué absurdo! ¿Es que no se han dado cuenta de que el pueblo ya lo está derrotando en las calles? En cada municipio al que el sátrapa Uribe Vélez llega recibe la sanción moral, ética y popular de la gente que, de manera espontánea, consciente y masiva, sigue sus recorridos al grito de: “¡Asesino, asesino, asesino! ¡Fuera, fuera, fuera!”.

Y para ese gesto de ejercicio de justicia social ante la impunidad reinante en el armario de la “justicia” del Estado oligárquico, el pueblo no ha necesitado del permiso de nadie, y mucho menos del de César Gaviria. Al neofascismo lo enfrentó el pueblo en las calles de Cali, del Valle del Cauca, de Colombia en el Paro Nacional iniciado el 28 de abril de 2021. Y lo seguirá haciendo sin que tenga que recurrir a cómplices de la tragedia patria, como el mercachifle de Pereira.

Con todo el respeto por los osos: recibir el respaldo de César Gaviria sería un terrible y fatal abrazo de oso.

Cali, viernes 4 de febrero de 2022. 

LA FOTO: Reunión de César Gaviria e Iván Duque en 2018. En ella, éste le agradeció a Gaviria su apoyo en las elecciones presidenciales. (Foto: Google).