jueves, 14 de junio de 2012

Análisis. Liderazgo político y elección de gobernador en el Valle


 La hora del voto en blanco

El voto en blanco aparece como una expresión de protesta frente al desgreño y el desgobierno instaurados en el Palacio de San Francisco por una clase dirigente bicéfala anegada en corrupción, frente a la cual se impone una lectura nueva: la reunión de todos los que quieran diseñar colectivamente un programa de recuperación moral y de rescate sostenible del departamento.

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Los liderazgos políticos están para orientar a sus seguidores y a los ciudadanos todos, lo que implica caracterizar con la mayor precisión posible las coyunturas y, en consecuencia, trazarles caminos.

Sin embargo, ello no siempre resulta tan simple y corresponde a los dirigentes auscultar lo que el politólogo uruguayo Luis Costa Bonino denomina “el humor” del electorado, esto es, la percepción que de un momento específico tiene la población. [1]

Esa no ha sido, precisamente, la actitud de una parte del liderazgo político de la izquierda en la región, que insiste en el espacio electoral sin tener en cuenta la opinión de un conglomerado creciente y plural en el Valle del Cauca que se muestra desesperanzado por el latrocinio generalizado y que, como indican varios sondeos, se abstendría o votaría masivamente en blanco.


La crisis fiscal, social, política, ética que afronta el departamento hace imperativa la construcción colectiva de un programa de rescate con amplia participación popular y no formulaciones generales, típicamente electorales.

La Política con mayúscula se hace a partir del diseño de estrategias fundadas en definiciones ideológicas soportadas en estudios sociológicos, económicos y culturales de fondo que permitan estructurar discursos con propuestas diferenciadoras.

Hoy observamos una campaña electoral plana, con ausencia de tales definiciones sustantivas entre dos candidatos clientelistas, uno de las élites tradicionales y otro del bloque emergente, que hacen acopio de toda la palabrería vacua de la politiquería de siempre.

Y una tercería que en vez de congregar ha disgregado, no por el candidato, Carlos González, hombre con reconocida trayectoria de lucha sindical, sino por la crisis que sacude al Polo Democrático, que navega en medio de una borrasca que ameritaba, primero que todo, dedicar sus energías fundamentales a recomponer las grietas de la nave.

Grietas no selladas luego del desembarco del sector de Gustavo Petro, sino crecientes, en gran medida por la falta de una lectura correcta del momento por parte de su dirección nacional, que al no dar el timonazo ético y político respecto de la Alcaldía de Samuel Moreno facilitó el naufragio de octubre de 2011, cuyo oleaje sigue golpeando la credibilidad del Polo en todas las regiones.

En el momento el Polo y otros sectores se encuentran ante retos que van más allá de la dinámica electoral, ante escenarios más amplios, extraparlamentarios, de construcción de organización social y política, como Marcha Patriótica, Congreso de los Pueblos, Minga Social e Indígena y varios más en evolución desde abajo, que esperan su concurso y no señalamientos teñidos de dogmas y celos hegemónicos.

El segundo semestre que se avecina en 2012, por ejemplo, viene con un cronograma de luchas que comprende las asambleas constituyentes regionales por la solución política y la paz con justicia social, de aquí a noviembre; el Cabildo Nacional Juvenil y el Encuentro Nacional de Trabajadores y Sindicatos Clasistas, en agosto.

De igual manera, el Cabildo Nacional de Tierra, Territorio, Recursos Naturales  y Ambiente, en septiembre; el Día de la Dignidad, “en preparación del paro nacional por la soberanía, la tierra y  el territorio, contra el modelo económico imperante”, en octubre, y la Asamblea Nacional por la Solución Política y la Paz con Justicia Social, en noviembre,  luego de las constituyentes regionales. [2]

El voto en blanco aparece, pues, como una expresión de protesta frente al desgreño y el desgobierno instaurados en el Palacio de San Francisco por una clase dirigente bicéfala anegada en corrupción, frente a la cual se impone una lectura nueva: la reunión de todos los que quieran diseñar colectivamente un programa de recuperación moral y de rescate sostenible del departamento.

Si la dinámica política saca avante el voto en blanco sería posible tal construcción.

(*) Director del periódico PARÉNTESIS, de Cali, Colombia.

Notas:
[1] Luis Costa Bonino es autor de Manual de marketing político (http://www.costabonino.com/MMPpres.htm). Fue asesor de Pepe Mujica en Uruguay; Lula da Silva, en Brasil, Ollanta Humala, en Perú, y de líderes socialistas en México, España, Portugal y Francia.

[2] Ver Declaración Política del Movimiento Marcha Patriótica, que traza una amplia agenda de luchas sociales y políticas. Es importante aclarar que este movimiento no ha emitido posición alguna sobre la elección atípica de gobernador en el Valle del Cauca.

2 comentarios:

  1. Periodista Luis Alfonso Mena con relacion a las elecciones para gobernador en el Valle del Cauca recuerdo lo que mis viejitos padres: mas claro no canta un gallo y Usted ha acertado al plantear la necesidad de reorganizar al P.D.A. y por ahora dejar de pensar en contiendas electorales. La muestra mas objetiva fueron la pasada contienda electoral del mes de octubre de 2011 donde no obtuvimos mayores avances y mas bien retrocesos. LO comparto. Nelson Guzman Baena Calarca, junio 18 de 2012.

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  2. Un análisis muy interesante y acertado. Los dos primeros candidatos de la derecha no nos interesan tanto en hablar, ya sabemos donde encasillarlos. Nos interesa mas el PDA, pero lastimosamente aparece que no ha sabido escuchar a los Vallunos... Maria Isabel Urrutia, nunca se vendió a los Progresistas, solo respondió a la invitación de ellos, y dijo que ella no dejaría su partido pero que estaba dispuesta en representar la voz del PDA a dentro de la invitación que le hicieron los Progresistas. Ademas los Progresistas no son mas que nuestros ex-compañeros de lucha!
    Maria Isabel Urrutia hubiera, creo yo, tenido mucho mas respaldo del pueblo Valluno sin duda alguna, ademas de "sanar" las heridas del mismo Partido.
    Ante el comportamiento imponente de algunos dirigentes del PDA creo que votar en Blanco seria la muestra de la voz de la protesta y como lo dice muy bien Luis Alfonso Mena la reunión de todos los que quieran diseñar colectivamente un programa de recuperación moral y de rescate sostenible del departamento.
    Dos caminos positivos se podrían desdibujar luego del primero de julio 2012:
    1. El PDA comprende sus errores, realiza su auto-critica y actúa en consecuencia: reparar el barco amarillo.
    2. La Marcha Patriótica sabe captar este nuevo espacio y sigue creciendo ampliando sus bases con la construcción de un nuevo modelo de hacer política como Movimiento Político que actúa desde las bases populares.
    Alfonso P.M., junio 29 de 2012.

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