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domingo, 6 de junio de 2021

Denuncian que fueron 5 los jóvenes asesinados por la policía el 4 J

En la madrugada del sábado 5 de junio, la comunidad de Paso del Comercio veló a dos de los jóvenes asesinados en una zona verde.

EL RÉGIMEN DEL TERROR EN CALI

Por Luis Alfonso Mena S.

En su fracasado intento por aplastar el Paro Nacional y la resistencia juvenil, Iván Duque instauró en Cali el régimen del terror y desató el viernes 4 de junio de 2021 una nueva jornada de horror en el norte de la ciudad, que dejó más muertos, heridos, desaparecidos y detenidos.

De acuerdo con la Unión de Resistencias de Cali, URC, que agrupa a las Primeras Líneas, los homicidios perpetrados por la policía en Paso del Aguante (Paso del Comercio) fueron cinco.

Diversas fuentes indican que los heridos graves pasan de 20 de un total de 120 lesionados a lo largo de todo ese día, que dejó también por lo menos 15 personas detenidas y varios desaparecidos.

Uno de los jóvenes muertos recibió un tiro en la cabeza y otro chico, un disparo en el cuello.

Entre los asesinados figuran *Cristhian Sánchez*, deportista y activista social, y *Segundo Jaime Rosas*, estudiante de ingeniería eléctrica de la Universidad del Valle, de 21 años de edad.

En el sitio, cuando los muertos eran velados por la multitud en una zona verde, en plena madrugada del 5 de junio, se dio a conocer la cédula de otro de los asesinados, de nombre *Cristian Javier Delgadillo*.

Los homicidios fueron cometidos hacia las 11:00 de la noche por las fuerzas represivas del Estado enviadas contra la resistencia juvenil en Chiminangos y Paso del Comercio, en una extensa jornada que se inició a las 4:00 de la mañana del viernes y se prolongó por espacio de casi 24 horas, hasta la madrugada del sábado 5 de junio, día 38 del Paro.

De acuerdo con fuentes consultadas por PERIODISMO LIBRE, otros dos jóvenes fueron retirados de la zona de resistencia con heridas de fusil en muy grave estado (“sin signos vitales”) y conducidos a clínicas u hospitales aún no establecidos.

Los dos heridos en mención “tenían impactos de bala, uno en tórax y otro en cuello. Esto ocurrió entre las 10:00 p.m. y 11:30 p.m.”, dijo una de las fuentes. Y agregó: “Los heridos por arma de fuego estaban cerca al punto de la brigada médica de Chiminangos, en la Carrera 1ª. con Calle 66. Y fueron trasladados en ambulancias. Solo se sabe que una de las ambulancias era de Amyt Salud. Es probable que las heridas fueran de fusil”.

Por otra parte, la Red de DD.HH. ‘Francisco Javier Ocampo Cepeda’ de Cali indicó que “se reportan por la comunidad casos de asesinatos por civiles armados”, y agregó que sujetos en carros particulares recogieron sus cuerpos, lo que impidió que fueran identificados.

El colectivo de derechos humanos recordó que este hecho es similar al procedimiento realizado el mismo viernes por civiles armados en cercanías a la Inspección de Policía de Siloé, en el sur occidente, donde se hicieron disparos indiscriminadamente por cuatro civiles y dos uniformados, que luego “raptaron forzosamente un manifestante a plena luz del día”, sobre las cinco de la tarde.

El régimen del terror implantado en Cali por el gobierno de Duque busca generar pánico en la población de la vasta zona del norte, entre las calles 66 y 80, a lo largo de toda la Carrera 1ª., en la ruta que conduce al puente del Comercio, sobre el río Cauca, y se prolonga en la carretera central del Valle que el gobierno pretende despejar a sangre y fuego.

Fuerzas combinadas de Policía, Esmad, Goes, Ejército y civiles armados (miembros de los servicios secretos del Estado y paramilitares) actuaron durante todo el viernes a lo largo y ancho de la capital del Valle del Cauca, principalmente en las áreas en las que se mantienen los plantones populares que la clase empresarial, cómplice de la masacre, le ha exigido al gobierno aplastar, tales como Paso del Comercio y Portada al Mar, este último en la ruta hacia el puerto de Buenaventura, sobre el océano Pacífico.

“A las cuatro de la madrugada del viernes comenzó el hostigamiento del ejército junto con la policía, y poco después llegó el Esmad, todo en el transcurso del día hasta las doce de la noche”, dijo un socorrista, quien aseguró que en el hecho hubo 120 heridos y varios muertos, “uno con exposición de masa encefálica y el otro con entrada de bala por cuello y salida por mejilla derecha”.

“Los atendimos, lamentablemente no tuvimos el tiempo, hicimos lo posible, pero mientras más avanzábamos con ellos más heridos llegaban”, testimonió el socorrista.

 

La dolorosa velación de los cadáveres en plena madrugada del 5 de junio.

SIETE DÍAS DESPUÉS DEL 28 M

A diario, Cali es sacudida por una agresión policial contra algún sector geográfico de la urbe, lo que refleja una programación intencionada de represión estatal que lacera a la población de los barrios populares y los convierte en puntos sometidos por la violencia oficial.

El gobierno de Duque desconoció un acuerdo firmado entre la URC y la Alcaldía de Cali para la creación de una comisión de derechos humanos y una mesa de interlocución (Decreto 304), e impuso su Decreto 575, de militarización y arrasamiento a sangre y fuego de las protestas.

“Exigimos que se detengan estas acciones, no más derramamiento de sangre, no más levantamiento violento contra nuestros puntos de resistencia”, expresó la URC.

“El gobierno Duque quiere justificar su actuación provocándonos y derramando más sangre, con la clara y desesperada intención de aumentar la violencia y así deslegitimar la protesta social pacífica que hemos venido adelantando, todo esto a tres días de la llegada de la Cidh a Colombia”, dijo el colectivo.

Los crímenes del viernes 4 de junio ocurrieron ocho días después de otra jornada de terror sufrida por Cali en el sur de la ciudad, el 28 de mayo, cuando cayeron bajo las balas de policías y paramilitares 14 personas, entre ellas el niño Daniel Stiven Sánchez, de 16 años de edad, cuyo cadáver calcinado fue hallado en el interior del almacén Dollarcity del barrio Siloé, un hecho doloroso que conmovió a todo el país.

Y un mes después del asesinado del joven Nicolás Guerrero, a manos del Goes de la Policía, en la misma zona de Chiminangos-Paso del Comercio, cuando participaba en una velatón en homenaje a las primeras víctimas de la represión oficial contra el Paro Nacional,

Durante la semana precedente al 4 de junio, hechos de represión se registraron en diferentes puntos de Cali, entre ellos en el sector de Meléndez, donde varios jóvenes fueron detenidos y otros perseguidos en urbanizaciones del sector.

Meléndez ha sido otro de los puntos de resistencia golpeados por la policía y civiles armados, debido a la firmeza de la población, y allí fueron asesinadas dos personas en la tenebrosa noche del 28 de mayo, el joven del pueblo inga Sebastián Jacanamejoy y el estudiante Jhonatan David Basto Goyeneche.

 

Cristhian Sánchez, joven deportista y líder social, asesinado el 4 de junio, en Paso del Comercio.

CRISTHIAN, UN DEPORTISTA SOLIDARIO

Cristhian Sánchez, uno de los asesinados en Paso del Aguante, era un joven dedicado al ciclismo y muy apreciado por su altruismo en la lucha social, al tiempo que era el sostén de su familia.

Anoche fue asesinado por el gobierno criminal que, sin explicación, descargó balas de fusil en su humanidad, apagando para siempre la increíble energía que transmitía y el amor por la gente, el barrio, la resistencia y la bicicleta”, escribió sobre Cristhian en su muro de Facebook Michael Steven Sánchez Navas.

Continuó recordando que Cristhian “era miembro activo de los parches bici desde sus inicios en 2012, cuando se empezaron a crear colectivos como Cicloamigos Cali. ‘Energía’ (como le decían) era un defensor ferviente del espacio de la bicicleta, se articulaba ‘En Bici Arte’ y asistía a las rodadas, donde siempre estuvo pendiente del bienestar de las personas que lo rodeaban, hidratando al parche con sus jugos o despinchando a quien lo necesitara cada vez que tenía oportunidad”.

“Llegó rodando al Foro Mundial de la Bicicleta en Medellín, y colaboró con parte de la logística del Foro Nacional de la Bicicleta en Cali. Corrió el primer Velociraptor en Cali y hacía logística en la Masa Crítica, siempre fuiste un entregado a la causa”, expresó más adelante.

“Desde el inicio del Paro se metió de lleno en la Resistencia donde lo vi apoyando las diferentes Primeras Líneas de la ciudad, aportando insumos y llamando al orden en los momentos de caos en los que atacaba el Esmad”, agregó Michael Steven.

Y concluyó su sentido homenaje: “Hace unas horas salió a respaldar a los muchachos del Paso del Comercio y sin saber por qué... agentes asesinos del Estado le descargaron balas de fusil y nos arrebataron para siempre esa energía que tanto alegraba el corazón, en las rodadas y la vida”.

Juan Pablo Murillo, citado por el muro Cómo sería PR de Cali, escribió: “Me levanto con la dolorosa noticia del asesinato del parcero Cristián ‘Kabe’ –así también llamado cariñosamente–, quien vivió siempre en mi sector, desde San Antonio hasta el Nacional”.

“Lo recuerdo por ser un ‘pelao’ responsable, trabajador, berraco, y con sueños por cumplir. Era parte de la Primera Línea de la Loma de la Cruz. Hoy en el Paso del Comercio fue fusilado por el Estado, le dispararon sin compasión”, dijo Juan Pablo.

“Con él tuve varias anécdotas, ya que siempre le gustó el deporte, pero siempre me quedaré con esta frase de hace algunos años: ‘No espere el bus, venga lo llevo en la moto’. Inolvidable”, agregó.

El periodista JahFrann escribió:El compañero era el soporte económico de su madre, ayer fue asesinado, amigos y familiares están recolectando para poder enterrarlo”.

 

Segundo Jaime Rosas, estudiante de ingeniería eléctrica de la U. del Valle, asesinado el 4 de junio.

EN GUERRA CONTRA EL PUEBLO

Como si se tratara de una guerra contra los barrios populares, Cali ha registrado desde el inicio de la protesta ciudadana una agresión tras otra, lo que evidencia una planificación de los ataques por parte de la Fuerza Pública (Policía y Fuerzas Militares).

Los crímenes en la amplia zona del norte a la altura de Paso del Comercio, conformada por numerosos barrios y urbanizaciones de edificios, que van desde la Estación Chiminangos hasta el puente sobre el río Cauca, estuvieron antecedidos de constantes ataques policiales y de parapolicías, que han dejado varios muertos, entre ellos el joven venezolano Sandy Bladimir Sierralta Rodríguez, asesinado por civiles armados en la noche del jueves 20 de mayo.

Muchos habitantes de la zona, convertidos en reporteros comunitarios a través de las redes sociales, denunciaron la forma como la policía agredía a los jóvenes en las calles el viernes 4 de junio y obligaba a los conductores de autos a transitar, para dar la apariencia de que la Carrera 1ª. “estaba despejada”.

En horas de la mañana, la policía practicó numerosos allanamientos y atacó residencias, rompiendo ventanas de vidrio con piedras y bastones, al tiempo que allanaba ilegalmente hogares en procura de la gente solidaria con los jóvenes en resistencia. La idea era acabar con todo lo que fortaleciera los plantones.

En las entradas de unidades residenciales del sector la agresión policial también fue evidente en horas de la mañana, se vio a policías lanzando piedras contra ellas, golpeando a los jóvenes e irrespetando a hombres y mujeres que se oponían a la detención arbitraria de los muchachos. Incluso, un agente de la policía disparó contra uno de los condominios.

“Si nos vamos de aquí luego nos allanan las casas, nos desaparecen, no tenemos garantías de nada”, le dijeron varios jóvenes a María Teresa Mueses, una lideresa de barrios del oriente de Cali que estuvo apoyando la resistencia juvenil durante todo el día hasta avanzada la noche y reportó a través de las redes el horror de la represión.

En toda la zona, las Fuerzas Armadas disparaban sin misericordia, mientras en casas y apartamentos sus moradores clamaban respeto y compasión, dos cualidades que no tiene los gobernantes de este país.

Ya en horas de la noche, la agresión a la población llegó a tal punto que, según denuncia la Red de DD.HH. ‘Francisco Javier Ocampo Cepeda’, “la Fuerza Pública celebraba cuando herían o asesinaban a los manifestantes, bailando y cantando frente a las víctimas y habitantes del sector”.

Charles Gros Shelton, periodista francés, agredido por la Policía el 4 de junio de 2021 en Cali. 

ATAQUES A LA PRENSA INDEPENDIENTE

Entre los heridos en Paso de Comercio figura el periodista francés Charles Gros Shelton, quien fue objeto de agresión en su rostro por parte de la policía, en momentos en que cubría los hechos del viernes totalmente identificado como reportero de prensa extranjera (HK Golden News Press).

En horas de la mañana del mismo viernes se conoció que el periodista José Alberto Tejada, director del Canal 2 de Cali y quien ha venido haciendo un minucioso cubrimiento de los plantones juveniles, fue amenazado de muerte por un agente de la policía.

Ante los reclamos del comunicador y de defensores de derechos humanos en el lugar, el policía se refugió en el CAI del sector, cuyos integrantes se negaron a hablar sobre la grave amenaza contra Tejada.

De todas formas, la policía como institución está en la obligación de pronunciarse sobre estos dos casos de amenazas a la vida y a la integridad física de los dos periodistas, pues por lo menos en el papel la Constitución Política y las leyes colombianas garantizan la “libertad de prensa”.

El régimen insiste en reprimir a sangre y fuego, con la complicidad de organismo internacionales, pero seguirá encontrando una juventud dispuesta a resistir y a exigir sus derechos con el respaldo de los verdaderos demócratas del mundo.

Cali, sábado 5 de junio de 2021.

PERIODISMO LIBRE.

viernes, 4 de junio de 2021

ONU, OEA, Unión Europea, Grupo de Lima, celestinas de la represión

 

EL INFORME DE LA MISIÓN ARGENTINA QUE DUQUE Y SUS MEDIOS QUIEREN SILENCIAR

 

Por Luis Alfonso Mena S.

Uno de los hechos evidentes de la actual coyuntura en Colombia es la complicidad de la mayoría de los organismos internacionales con el régimen de Iván Duque en la represión ejercida por este contra la juventud y el pueblo en los 37 días del Paro Nacional, tarea en la que cuenta con el respaldo de sus medios masivos de “información”.

 

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres; la alta comisionada para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Michell Bachelet; el secretario general de la OEA, Luis Almagro; la Unión Europea, el Parlamento Europeo, entre otros funcionarios e instituciones, no pasan de decir generalidades sobre lo que ocurre en Colombia.

 

La política de esas instituciones, que debería ser equilibrada y orientada a la defensa de los derechos humanos sin distingos, está absolutamente ideologizada y determinada por posiciones ultraconservadoras, afines a los intereses de Estados Unidos y de los países europeos.

 

Mientras frente a otros países orientados por políticas diferentes a las de las grandes potencias y monopolios transnacionales las referidas instituciones han actuado de manera obsesiva, en Colombia, ante los graves hechos de uso criminal de la fuerza en la represión de la protesta popular por parte del Estado, esos organismos internacionales han brillado por su paquidermia, unos, y franca ausencia, otros, como es el caso del autodenominado Grupo de Lima.

 

Incluso la actuación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Cidh, ha sido endeble, timorata, aunque es el único organismo que ha expresado algún asomo de atención a la forma como el gobierno colombiano ha atacado, con violencia brutal, el Paro Nacional desde su inicio, el 28 de abril.

 

Todo lo anterior deja en absoluta evidencia el sesgo con el que las instituciones mencionadas actúan en favor de los regímenes de derecha y ultraderecha en América Latina, frente a los cuales miran de soslayo y obran con complicidad cuando violan los derechos humanos y reprimen con sevicia a los pueblos, como lo están haciendo el gobierno uribista de Iván Duque y su policía.

 

Los crímenes del régimen de Duque no deben quedar en la impunidad.


MISIÓN DE SOLIDARIDAD ARGENTINA

Contrastan las posiciones de esas instituciones con las tareas desarrolladas por organizaciones como la Misión Internacional de Solidaridad y Observación de Derechos Humanos, integrada por diversos colectivos argentinos, que acaba de dar a conocer su informe sobre la situación encontrada en Colombia.

La Misión concluyó que “el Estado colombiano debe ser investigado porque en el marco del Paro Nacional y a través de sus fuerzas de seguridad regulares e irregulares, habría desaparecido, asesinado, torturado, abusado, perseguido, amenazado e intimidado a vastos sectores del pueblo colombiano. La represión desatada impidió, limitó y condicionó la participación política, el derecho de reunión y el derecho a la protesta”.

Sostiene, de igual forma, que “el Estado colombiano debe ser investigado por haber desplegado sobre población civil indefensa prácticas inscritas en la lógica bélica, disponiendo para ello de armamento sofisticado y letal y de conductas brutales e inhumanas por parte de sus efectivos”.

Manifiesta, también, que “el Estado colombiano debe ser investigado por haber determinado como enemigo interior a la mayoría de su pueblo, representado por jóvenes de los barrios populares, estudiantes, mujeres y de la comunidad lgtbiq, trabajadores del campo y la ciudad, indígenas, campesinos, afrodescendientes, líderes y lideresas sociales, defensores y defensoras de derechos humanos, prensa independiente, así como organizaciones de la sociedad civil”.

Agrega que “deberá investigarse al Estado colombiano en referencia a los delitos de lesa humanidad denunciados. Deben acabar las prácticas impropias de un Estado de derecho”.

Y puntualiza: “El pueblo colombiano tiene derecho a la apertura de todas las instancias jurisdiccionales, nacionales e internacionales para obtener la reparación integral, a través de la verdad y la justicia”.

Representantes de las diversas organizaciones reunidas en la Misión Internacional de Solidaridad estuvieron en diferentes ciudades del país documentando los casos de represión, hablando con las víctimas y acopiando testimonios para el documento que dieron a conocer en las últimas horas.

Hicieron parte de la Misión argentina entidades de derechos humanos como Serpaj, Apdh La Matanza, Correpi y Xumec; organizaciones sociales y populares como el Frente Patria Grande, el Frente de Organizaciones en Lucha, el Frente Popular Darío Santillán, el Movimiento Evita, Somos Barrios de Pie; organizaciones gremiales y de la sociedad civil como ATE, CTA-Autónoma y la Asociación Americana de Juristas.

“Se concluyó que era imperioso contribuir al resguardo de la vida y la dignidad humana, garantizar la justicia y la verdad y el cumplimiento de reglamentos, leyes y tratados internacionales en materia de defensa de los Derechos Humanos”, explicaron los integrantes de la Misión.

 

Plantón popular en el municipio de Yumbo.

EN YUMBO, “LES MANDA SALUDES DUQUE”

Entre otras varias ciudades del país, la Misión estuvo en Cali y Yumbo, en el Valle, y Puerto Tejada, en el norte del Cauca.

 

Sobre lo encontrado hasta el 3 de junio, fecha de su informe, denuncia que fueron desaparecidas 93 personas, 46 fueron asesinadas en la represión a la movilización social, 240 fueron detenidas y 149 fueron heridas por armas de fuego.

“La situación que vive Cali ha desencadenado daños irreparables sobre la vida, la integridad física y psicológica de la población, profundizados a partir del Decreto 575 del gobierno nacional, que estableció el toque de queda y la militarización de la ciudad. Otro rasgo característico ha sido la actuación de civiles armados disparando a la par y coordinadamente con las fuerzas públicas”, dice el informe.

El documento indica, igualmente, que “la represión en esta zona adquiere características particulares como la connivencia empresarial con la estructura represiva, llegando las fuerzas de seguridad a utilizar instalaciones comerciales como centros de detención y tortura, así como punto de avituallamiento y cuartel. El escarmiento a la población ha recorrido hitos represivos que van desde las balaceras indiscriminadas con armas largas hasta los asesinatos atroces de personas previamente desaparecidas”.

“Se recibieron denuncias de referentes juveniles, sociales, sindicales, indígenas, afrodescendientes, religiosos, así como periodistas y activistas de derechos humanos, quienes son fuertemente perseguidos, judicializados e investigados bajo la modalidad de espionaje”, expresa más adelante la relatoría.

Asevera que “la Misión ha recogido denuncias provenientes de las comunidades negras donde se enfatiza la dinámica de limpieza social, el despojo territorial forzado y el racismo estructural”.

“Asimismo, cabe mencionar que un aspecto distintivo de esta zona (es) la connivencia empresarial en los hechos represivos, siendo los casos más emblemáticos la empresa Huevos Kike y la Empresa Integral de Empaques”, asegura el documento de los defensores de derechos humanos argentinos.

Y sobre Yumbo, expresa que “se pudo constatar varios homicidios cometidos por las fuerzas de seguridad, entre los que se encuentra el caso de Maicol López Cano”.

“Varios testigos relatan el ingreso al barrio de fuerzas de seguridad disparando balas de plomo, gases y bombas aturdidoras al grito de *‘Les manda saludos Duque’*. Producto de este hecho dos jóvenes perdieron la vida”, revela el informe.

Continuando con Yumbo, manifiesta: “El punto de resistencia de Ecopetrol ha sido público y nacionalmente conocido por ser el sitio desde donde un técnico de la Fiscalía disparó contra 3 manifestantes. En la zona, los organismos de derechos humanos denuncian la existencia de 149 heridos de bala y al menos 6 asesinatos”.

 

Velatón en homenaje a las víctimas de la masacre cometida por la Policía en Siloé, sur de Cali.

LA MASACRE EN SILOÉ

Sobre el plantón de resistencia de Siloé, en la Comuna 20 de Cali, el informe dice que “en este punto hubo una concentración de mecánicas represivas”, en el marco de las cuales se presentó “la desaparición forzada de una persona golpeado por miembros del Emad y la policía nacional, encontrándose el cuerpo calcinado al día siguiente frente al (almacén) Dólar City”.

“Este punto de resistencia cuenta a la fecha con los siguientes asesinados por parte de las fuerzas de seguridad: José Emilson Ambuila, Kevin Antonio Agudelo Jiménez, Harold Antonio Rodríguez Mellizo, Daniel Andrés Forero Olave, Nicolás García, Cristhian Arturo Hinojosa Murillo, Nelson González, Andrés Antonio Mejía, Daniel Stiven Sánchez y Michael Andrés Aranda. Se le agregan dos víctimas encontradas en la Vía Cali-Palmira, cuyas identidades son: Gregorio Angelvis Bello Pérez y Carlos Sierra”, denuncia el documento.

Sobre lo ocurrido en Calipso, en el oriente de Cali, la relatoría expresa que “se recibieron denuncias sobre el local de tiendas Éxito utilizado como centro de detención y tortura. A la fecha funciona como centro de avituallamiento y acuartelamiento de la policía, denunciando los manifestantes que el traslado de armas y pertrechos se realizaba en una ambulancia”.

 

MENTIRAS MEDIÁTICAS PARA OCULTAR

En la mañana de este viernes 4 de mayo, día 37 del Paro Nacional, Julio Sánchez Cristo, director del noticiero de La W Radio, anunció lo que denominó como “una primicia” informativa, “una bomba” periodística que supuestamente demostraría un nuevo complot contra el gobierno de Duque, aunque hipócritamente repetía que él no buscaba deslegitimar el paro (“a confesión de parte, relevo de pruebas”, dice el viejo axioma jurídico sobre las confesiones no pedidas).

La famosa primicia, para la cual los órganos de “inteligencia” del régimen instrumentalizaron a dos reporteros de Sánchez Cristo, era una conversación casi inaudible de uno de los delegados de la Misión argentina con un líder social de Bogotá en la que el primero le pedía al segundo su concepto sobre la situación del país, y en la que éste argumentaba que si había un golpe de Estado contra el gobierno de Duque el mismo provendría del uribismo, sector político en el que, se sabe, hay una mayoría ultra recalcitrante interesada en una salida abiertamente fascista.

En eso quedó la “primicia” sobre el supuesto “complot” internacional, ahora argentino, contra el régimen… ¡Qué tal el ridículo de La W! Una conversación personal que no demostraba nada, más allá de que la policía de Duque anda a la caza de cualquier cosa para justificar la persecución a los defensores de derechos humanos, nacionales y/o llegados del exterior, como en este caso.

Ah, pero eso sí, ni una palabra sobre el informe de la Misión argentina, pues las graves denuncias formuladas por esta conjunción de organizaciones no les interesan ni a La W Radio ni a los demás medios de las élites y, por el contrario, buscan silenciarlas, incluso, haciendo filtraciones de supuestos “complots desestabilizadores” que, como el tan anunciado, se desinflan como globos pinchados tan pronto se difunden.

En días anteriores, la misma emisora se había esforzado por darle micrófono al mediocre expresidente Andrés Pastrana para que vertiera a través de las ondas hertzianas sus lunáticas y absurdas narrativas en el sentido de que el gobierno del presidente Maduro de Venezuela “estaría detrás del Paro Nacional y la desestabilización de Colombia”. ¡Otra versión ridícula monumental!

Ya habían dicho lo mismo antes en relación con el gobierno del presidente Putin de Rusia, pues la extrema derecha colombiana no solamente es cínica y mentirosa, sino que sigue usando sus medios, como La W Radio (para no hablar de otros más oscuros), para generar matrices de desinformación y echarle la culpa de su arrogancia e ineptitud a los fantasmas que crea.

Cada vez más sectores de la opinión pública creen menos estas matrices de los medios de las clases dominantes, y se orientan fundamentalmente por los espacios alternativos y la comunicación popular en las redes.

A pesar del cerco mediático, el Paro Nacional y la multiplicidad de resistencias juveniles a lo largo y ancho del país siguen su marcha.

Cali, viernes 4 de mayo de 2021.

PERIODISMO LIBRE

miércoles, 2 de junio de 2021

Demanda del Comité Permanente para la Defensa de los DD.HH.

TUTELAN DERECHOS DE LOS MANIFESTANTES EN YUMBO

Fue proferida este miércoles 2 de junio de 2021 la providencia mediante la cual se tutelan los derechos de los manifestantes del municipio de Yumbo, en respuesta a una demanda en tal sentido interpuesta por el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos en Colombia, Cpdh-Valle, y otros.

Como se sabe, Yumbo ha sido uno de los municipios más golpeados por la represión y la violación de los derechos humanos por parte de la policía del régimen de Iván Duque contra el Paro Nacional.

Seis personas han sido asesinadas en el marco de la arremetida violenta del gobierno contra los plantones juveniles y populares en la ciudad.

El más reciente homicidio ocurrió precisamente este miércoles, cuando civiles armados, a bordo de una motocicleta, abrieron fuego contra un joven participante en el plantón del barrio Juan Pablo II. 

Entre los aspectos relevantes del fallo, proferido por la juez 17 Civil del Circuito de Cali, Diana Marcela Palacio Bustamante, se encuentran los siguientes:

“Tutelar los derechos a la vida, dignidad humana, integridad física y moral, libertad de expresión, de reunión, y la no desaparición forzada, deprecados por el accionante”.

“Ordenar a la Alcaldía de Yumbo, dentro de las cuarenta y ocho (48) horas siguientes a la notificación de este fallo… sirva de mediador entre los líderes de las protestas y la Fuerza Pública…”.

“Ordenar a la Gobernación del Valle del Cauca, dentro de las cuarenta y ocho (48) horas siguientes a la notificación de este fallo, dé cumplimiento inmediato al Decreto No.003 de 2021 y conforme la Mesa de Coordinación, de acuerdo al artículo 12 del Decreto No. 003 de 2021, a través de la cual se permita el diálogo con las organizaciones de derechos humanos, que realizan la función de observación en las manifestaciones públicas y pacíficas y remitir las actas al Juzgado”.

“Exhortar a la Defensoría del Pueblo y a la Personería del Municipio de Yumbo para que realicen acompañamiento constante en todas y cada una de las marchas y protestas que se adelanten en el municipio”.

Cali, miércoles 2 de junio de 2021.

PERIODISMO LIBRE.

lunes, 31 de mayo de 2021

Entrevista a Luis Alfonso Mena S., en Hispan TV


DENUNCIA MUNDIAL DE LA MASACRE EN CALI

En entrevista con el canal Hispan TV denunciamos la violación de derechos humanos por parte del régimen de Duque contra el pueblo colombiano.

sábado, 29 de mayo de 2021

El video de hoy


"¡ASESINO, DUQUE, ASESINO, FUERA, FUERA!", LE GRITABA EL PUEBLO, EN EL BARRIO ALAMEDA DE CALI

Video de redes sociales.

Reproducción de PERIODISMO LIBRE.

Cali, sábado 29 de mayo de 2021.

Matones del régimen de Duque asesinaron a 13 jóvenes el 28 M

 A la izquierda, Fredy Bermúdez Ortíz quien disparó contra jóvenes en el sector de La Luna. A la derecha, un sujeto de civil dispara contra periodistas alternativos, en Ciudad Jardín. Imágenes del viernes 28 de mayo de 2021, en Cali, captadas de redes sociales.

SANTIAGO DE CALI ENSANGRENTADA

 

Por Luis Alfonso Mena S.

Desesperado por la firme resistencia de la juventud, el régimen uribista de Iván Duque anegó en sangre las calles de Cali este viernes 28 de mayo, precisamente el día en que se cumplía un mes de iniciado el Paro Nacional, y dejo 13 personas asesinadas, 98 heridas, 54 de ellas con armas de fuego y 13 jóvenes judicializados.

 

La agresión comenzó en La Luna, popular sector de la Autopista Sur Oriental, hasta donde llegaron sujetos vestidos de civil que dispararon desde una motocicleta contra un plantón juvenil.

 

Luego, igualmente en el sector de La Luna, incursionó en motocicleta el detective Fredy Bermúdez Ortiz, policía al servicio del Cuerpo Técnico de Investigación, CTI, de la Fiscalía, quien abrió fuego contra los jóvenes que participaban en un plantón pacífico en el lugar.

 

Allí, el policía de civil asesinó a Luis Eduardo López Solano, vecino solidario con el Paro que laboraba como celador en los Estudios Takeshima de la Secretaría de Cultura de Cali y era muy apreciado también en la Universidad del Valle.

 

En la reacción de quienes participaban en el plantón, el atacante disparó en varias oportunidades de nuevo contra los manifestantes y dejó a una persona gravemente herida, identificada como Juan Pablo Cabrera, de 18 años de edad, quien falleció posteriormente.

 

Al tratar de huir cubriéndose con disparos, el detective Bermúdez Ortiz fue alcanzado por la multitud y pereció en un linchamiento.

 

Al pistolero le encontraron un carné de integrante de la Armada Nacional, lo mismo que su credencial de funcionario de la Fiscalía.

 

Tratando de ocultar el modus operandi que se ha generalizado por parte del gobierno de Duque, que utiliza civiles armados (paramilitares) o agentes de la Fuerza Pública sin uniforme en la represión de las protestas en Cali, la Fiscalía dijo que Bermúdez Ortiz se encontraba el viernes de descanso y que simplemente pasaba por el lugar de los hechos.

 

Una versión contraevidente con el apertrechamiento del individuo, quien tenía pegado a una de sus piernas una cartuchera con dos armas de fuego, una de las cuales descargó completamente en los crímenes cometidos en el lugar antes del linchamiento del que fue víctima por parte de los manifestantes.

 

Toda la información sobre de este caso fue constatada por defensores de derechos humanos consultados por PERIODISMO LIBRE.

 

Estas tres muertes ocurrían en momentos en que se iniciaban las grandes movilizaciones populares que desde diferentes puntos de Cali conmemoraban los 30 días del Paro Nacional, iniciado el miércoles 28 de abril de 2021. 

 

Una gran marcha se desplazó desde el plantón de Sameco, en el norte, y llegó al Parque de la Dignidad (Loma de la Cruz), en el centro; otra manifestación se programó para salir de Calipso y dirigirse a Puerto Resistencia, en el oriente, y una más salió al mediodía de Siloé y se concentró en inmediaciones de la Universidad del Valle, en el sur.

 

El desfile del sur fue masivo y lleno de colorido, pues participaron diversas expresiones artísticas y al final del mismo se realizaba el que se denominó cacerolazo sinfónico, con músicos de la Universidad del Valle.

 

Luis Eduardo López Solano, asesinado el 28 de mayo de 2021, en el sector de La Luna, en Cali.

ESTELA DE MÁS CRÍMENES

 

La estela de asesinatos no se detuvo en La Luna, continuó en otros puntos de Cali y, de acuerdo con denuncias formuladas por defensores de derechos humanos, en la oleada de represión oficial en la que intervinieron fuerzas combinadas de civiles y agentes uniformados y sin uniforme, ocurrieron tres asesinatos más.

 

Dos personas muertas en horas de la tarde del oscuro viernes 28 de mayo fueron identificadas como Maicol Andrés Aranda, asesinado con arma de fuego en el barrio Siloé, y Sebastián Jacanamejoy Jansasoy, miembro de la comunidad indígena inga, baleado en el barrio Meléndez.

 

La tercera persona asesinada fue Jhonatan David Basto Goyeneche, estudiante de bachillerato de 19 años de edad, que, de acuerdo con información entregada por la comunidad a la Red de DD.HH. Francisco Javier Ocampo Cepeda, recibió un impacto de arma de fuego disparado por la policía.

 

La víctima, que fue ingresada al Hospital Departamental Mario Correa Rengifo, situado en el barrio Los Chorros, había sido remitida desde el sector de Meléndez, en el sur de Cali, donde se mantiene un plantón popular de resistencia que fue atacado por civiles armados y por la policía.

 

Se conoció, asimismo, que un hombre identificado como Juan Guillermo Bravo Manzanares, de 21 años de edad, había sido asesinado en el sector de Nuevo Latir, oriente de Cali, el jueves 27 de mayo, pero el hecho apenas trascendió el viernes.

 

El sábado 29 de mayo en horas de la tarde, organizaciones defensoras de derechos humanos informaron que siete personas más habían sido reportadas como asesinadas por la policía de Cali y bandas de matones del régimen de Duque así:

 

En el sector Paso del Aguante (Paso del Comercio), Carlos Alzate; en La Luna, uno más, de nombre Luis Fernando Castillo; en el Puente de las Mil Luchas (Puente de los Mil Días), una persona sin identificar aún; en el sector La Playa, cerca de Meléndez, dos personas incineradas, una de tez morena y otra que vestía una camiseta amarilla, y en Dollar City, otra persona, al parecer vigilante.

 

Además, en El Poblado Campestre, municipio de Candelaria, fue asesinado Sebastián Herrera, en el punto de resistencia situado en esta urbanización.

 

Defensores de derechos humanos consultados por PERIODISMO LIBRE indicaron que la represión oficial del viernes 28 de mayo dejó por lo menos 60 heridos, muchos de los cuales fueron atendidos en los sitios de las protestas.

 

Por su parte, la Misión de Verificación del Paro, integrada por nueve organizaciones de DD.HH., indicó que la cifra de heridos era de 98 personas, 54 de ellos afectadas por disparos con armas de fuego.  

 

Entre los heridos se encuentran Isan Imbachí, del pueblo yanacona, con un impacto de arma de revólver en su cuerpo y Óscar David Montero Ortiz.

 

También se conoció que la subsecretaria de DD.HH. de la Alcaldía de Cali, Natali González, fue agredida en inmediaciones de la Calle 16 y que se sigue estigmatizando a los defensores de derechos humanos, de manera especial cuando acuden en representación de los numerosos capturados. 

 

Sujeto de civil disparando contra manifestantes en Ciudad Jardín, sur de Cali.


CIVILES DISPARAN CON AMPARO POLICIAL

 

El cacerolazo del sur fue interrumpido por el estruendo de los disparos que sujetos de civil, con la protección de la Policía de Cali uniformada, hicieron de manera reiterada contra la multitud.

 

En videos de comunicadores alternativos se pudo constatar que los civiles, varios de ellos de camisas blancas, disparaban armas cortas y largas (fusiles) con el mayor desparpajo, a la vista de todos, parapetados en distintas edificaciones y calles del exclusivo sector de Ciudad Jardín.

 

La complicidad policial queda en evidencia cuando se observa a uno de los civiles que dispara contra el pueblo ser “reconvenido” amablemente por un agente de la policía que le pone una mano en la espalda y lo aconseja sin sonrojo, y a otro se le ve recargar su arma en medio de policías.

 

Al atardecer del viernes, hombres y mujeres que transitaban por el sur denunciaban que habitantes de Ciudad Jardín estaban arrebatando los celulares a las personas que los habían grabado disparando.

 

Buscaban así borrar evidencias al hacer uso ilegal de armas de fuego y al atentar criminalmente contra seres humanos.

 

Ante el reclamo que varios hacían a agentes de la Policía por su pasividad ante los civiles armados, éstos contestaban con elusivas y cinismo.

 

La actuación de la Policía de Cali y de pistoleros de civil, que incluso amenazan a periodistas con disparos, como se aprecia en una de las fotografías que acompañan esta crónica, tomada de un video captado en el lugar, debería estar siendo investigada por la Fiscalía y los órganos de control.

 

Pero no. No pasa nada. Los medios masivos de comunicación tradicionales callan cobardemente, lo ocultan, miran hacia otro lado, con un comportamiento antiético y cómplice pasmoso, esperan el boletín oficial para repetir como robots, se enroscan en su vil función de cancerberos del Estado criminal.

 

¿Qué responden el alcalde de Cali, la gobernadora del Valle, el comandante de la Policía en la ciudad, el director nacional de esa institución, los ministros de Defensa, del Interior y de Justicia, el “defensor” del Pueblo, la procuradora y el fiscal general de la Nación?

 

Las escenas de hombres disparando impunemente pistolas y fusiles en las calles del sur de Cali bajo la mirada cómplice y complaciente de decenas de agentes de la Policía deben ser llevadas ante organismos internacionales, ya que todo indica que en Colombia pasarán al campo de la impunidad.

 

Todo apunta, igualmente, a que la acción de civiles armados contra los manifestantes fue planificada, como ocurrió con la agresión a la minga indígena el domingo 9 de mayo en el mismo sector de Ciudad Jardín, donde también actuaron paramilitares de la zona amparados por la Policía, con total impunidad judicial hasta el momento.

 

Álvaro Herrera Melo, estudiante de la Universidad del Valle, torturado por la Policía en Ciudad Jardín.

EL JOVEN MÚSICO TORTURADO

 

La represión desatada por la policía el viernes en el sur de Cali dejó numerosas violaciones de derechos humanos, entre ellas las cometidas contra el músico y estudiante de la Universidad del Valle Álvaro Herrera Melo.

 

Defensores de derechos humanos y juristas, como Élmer José Montaña, sostuvieron que el joven se encontraba en grave peligro. “Les pido a las organizaciones de DD.HH. que ayuden en la difusión de esta denuncia. Es urgente. La vida de Álvaro Herrera Melo corre peligro. Está siendo torturado en la estación La María en Cali”, declaró Montaña.

 

“Que sepa todo el mundo quién es Álvaro Herrera. Necesitamos ayuda para que lo liberen sano y respeten su integridad. Qué vergüenza @IvanDuque que hizo campaña con la bandera de la cultura y ahora permita está monstruosidad. Su capacidad para violentar a Colombia es ilimitada”, manifestó, por su parte, la destacada cantautora Catalina García, Madame Periné.

 

El periodista Jesús Abad Colorado escribió: “Liberen sano y salvo a Álvaro Herrera Melo y no lo torturen obligándolo a decir que es un vándalo”.

 

Precisamente el viernes circuló un video infame en el que el estudiante aparece sin camina, ensangrentado, esposado con las manos atrás y arrojado en el suelo, autoincriminándose, en lo que todo evidencia fue una declaración obtenida bajo tortura, violatoria de la Constitución Política de Colombia, del Código Penal de este país y de todas las normas de derechos humanos en el continente americano y en el mundo.

 

En el patético video, que deja escuchar a un individuo haciendo un interrogatorio a todas luces amañado, se ve al estudiante respondiendo lo que los carceleros de Ciudad Jardín quieren que diga, con el terror reflejado en su rostro.

 

Se trata de una “confesión” obtenida bajo presión y tortura que no tendrá ninguna validez ante un estrado judicial, pero que es utilizada por los propagandistas del régimen uribista para infundir terror en la población y para anunciar todo lo que están dispuestos a hacer, y están haciendo, contra la rebeldía juvenil y la protesta social.

 

Es esta, pues, una nueva violación flagrante de los derechos humanos cometida por los policías del gobierno de Iván Duque, alumno aventajado de Pinochet, Videla, Somoza, Bordaberry y demás dictadores latinoamericanos.

 

Resulta pertinente referir aquí que, según revelaciones hechas por conocedores de lo que ocurre en el sector de Ciudad Jardín, señoras del área les dan órdenes a los agentes de la estación de La María, como si fueran sus jefes, y les dicen qué hacer con los jóvenes detenidos.  

 

Iván Duque, en Ciudad Jardín, en la noche del oscuro viernes 28 de mayo de 2021.

DUQUE CORRE A CALMAR A SUS AMOS

 

El régimen del uribismo, de Duque y del segmento más arrogante, racista y violento de la derecha colombiana está desesperado porque no ha podido derrotar la resistencia del pueblo vallecaucano en el Paro Nacional, y por eso aúpa a los paramilitares de Ciudad Jardín y de las demás villas del empresariado oligárquico de Cali y de otras áreas del país.

 

Ese régimen se desprestigia cada vez más, porque la gente no le cree y entonces el llamado subpresidente se enconcha en el núcleo cerrado de la burguesía y los terratenientes que representa.

 

Sabe que tiene el foco de la comunidad internacional encima y no le será fácil seguir guardando las apariencias, a pesar de los cómplices que tiene afuera.

 

Con moción de censura contra su ministro de la guerra o sin ella, con declaratoria del estado de conmoción interior o sin ella, Duque desgobierna de manera despótica.

 

Ya dictó el Decreto No. 575 ordenando, de nuevo, despejar calles, avenidas y carreteras a sangre y fuego y militarizando los departamentos de Valle del Cauca, Cauca, Huila, Nariño, Risaralda, Norte de Santander, Putumayo y Caquetá.

 

De igual manera, las ciudades de Cali, Buenaventura, Buga, Yumbo y Palmira, en el Valle; Popayán, Pasto, Ipiales, Bucaramanga, Pereira, Madrid, Facatativa y Neiva.  

 

Además, ordena toques de queda, detenciones y demás medidas liberticidas, propias de un régimen dictatorial, con la amenaza de sanciones para aquellos mandatarios que osen no cumplirlas.

 

Duque se desenmascara como síntoma de su debilidad y lo demuestra el hecho de que, en la visita realizada a Cali en la noche del viernes 28 de mayo, la única zona a la que pudo ir fue al barrio de la oligarquía, Ciudad Jardín, también barrio de la mafia.

 

De acuerdo con múltiples denuncias, documentos textuales, gráficos y videográficos, fue de ese sector de donde salieron muchos de los que dispararon contra los estudiantes y jóvenes concentrados en la Universidad del Valle, situada en su vecindad.

 

De esta forma, ante vítores destemplados de los residentes de Ciudad Jardín, sus amos, que lo acogieron en la oscuridad de la noche, Duque deja en evidencia, como si hiciera falta, para quiénes gobierna y por quienes anega en sangre las calles de Cali.

 

Una decisión perversa que miles y miles de caleños y vallecaucanos repudian, y por eso continuarán en la resistencia y en la desobediencia popular, a pesar de decretos y crímenes oficiales.

 

Como en la canción de Pablo Milanés, referida a Santiago, la capital de Chile ensangrentada por la dictadura de Augusto Pinochet en 1973, nuestra Santiago de Cali algún día tendrá sus calles liberadas de los crímenes de las oligarquías y “pagarán su culpa los traidores”.

 

“Yo pisaré las calles nuevamente, de lo que fue Santiago ensangrentada, y en una hermosa plaza liberada me detendré a llorar por los ausentes”.

 

Santiago de Cali, sábado 29 de mayo de 2021.

 

PERIODISMO LIBRE


Una de las múltiples evidencias de la connivencia entre la Policía uniformada y los civiles armados de Ciudad Jardín, el 28 de mayo de 2021.

viernes, 28 de mayo de 2021

El caso de Álvaro Herrera Melo, de la Universidad del Valle



LA POLICÍA OBLIGA A ESTUDIANTE TORTURADO A AUTOINCRIMINARSE

A este joven, Álvaro Herrera Melo, estudiante de la Universidad del Valle, lo grabaron los policías de Ciudad Jardín para que confiese bajo tortura…

Se le nota a la legua el terror que hay en su rostro y es súper evidente lo absurdo de su autoincriminación, pues, con toda seguridad, fue obtenida bajo presión.

No tendrá ninguna validez ante un estrado judicial.

Es una violación flagrante de los derechos humanos cometida por los policías del régimen del carnicero Iván Duque, alumno aventajado de Pinochet, Videla, Somoza, Bordaberry y demás dictadores latinoamericanos.

Cali, viernes 28 de mayo de 2021.

PERIODISMO LIBRE




¡Estos son!


LOS SEIS SENADORES DEL VALLE DEL CAUCA CÓMPLICES DE LOS CRÍMENES COMETIDOS CONTRA LA JUVENTUD COLOMBIANA POR EL RÉGIMEN DE IVÁN DUQUE:

José Luis Pérez Oyuela (“Cambio Radical”).
John Harold Suárez Vargas (uribismo).
Carlos Fernando Motoa Solarte (“Cambio Radical”).
Jhon Milton Rodríguez González (“Colombia Justa Libres”).
Carlos Abraham Jiménez (“Cambio Radical”).
Gabriel Velasco (uribismo).

Estos negaron la moción de censura y votaron a favor del ministro de guerra, Diego Molano, uno de los responsables de la violación de los derechos humanos de los jóvenes del Valle del Cauca que participan en el Paro Nacional.

Jueves 27 de mayo de 2021.

PERIODISMO LIBRE CALI

miércoles, 26 de mayo de 2021

Colombia: hablan las víctimas del terrorismo de Estado

 

“PAREN LA MASACRE CONTRA EL PUEBLO”, RECLAMAN FAMILIARES DE JÓVENES ASESINADOS

Aquí, los testimonios de familiares de los jóvenes asesinados por la Policía que reprime a sangre y fuego el Paro Nacional en Cali y Yumbo:

Laura Guerrero, madre de NICOLÁS GUERRERO, joven de 26 años, asesinado por el Goes de la Policía el 3 de mayo, en la Carrera 1 con Calle 62, norte de Cali.

Luis Carlos Agudelo, padre de KEVIN ANTONI AGUDELO JIMÉNEZ, joven de 22 años, asesinado por el Esmad de la Policía, el 3 de mayo en Siloé, sur de Cali.

Maricela Cano Rendón, abuela de MICHAEL JOAN VARGAS LÓPEZ, joven de 23 años, asesinado por el Esmad de la Policía, el 17 de mayo en Yumbo.

Andrea Ordóñez, Dayana Valencia y Mónica Valencia, madre, hermana y prima, respectivamente, de ANGIE JOHANNA VALENCIA ORDÓÑEZ, joven de 27 años, asesinada por la Policía, el 19 de mayo en Calipso, oriente de Cali.

Programa especial de Panorama, por Emigrados-TV, Bilbao, Euskal Herria.

Con Luis Alfonso Mena S., desde el Valle del Cauca, Colombia, y Eliécer Jiménez Julio, desde Ginebra, Suiza. 

Miércoles 26 de mayo de 2021.

https://youtu.be/JAkNALspFsQ