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lunes, 24 de mayo de 2021

Represión del régimen de Duque dejó otro joven asesinado en Cali

 John Erick Larrahondo, asesinado el 22 de mayo de 2021, en Cali.

EL PUEBLO DEL VALLE, BAJO FUEGO OFICIAL

 

Por Luis Alfonso Mena S.

Quebrantar a sangre y fuego la resistencia juvenil y popular en barrios del norte, el oriente y el sur de Cali se ha convertido en el modus operandi del régimen de Iván Duque, que arremete con su policía, el Esmad, el Goes, la Sijin y civiles armados, ante el silencio del alcalde Jorge Iván Ospina.

 

Lo mismo ocurre en los municipios del departamento del Valle del Cauca (Yumbo, Buga, Palmira, Tuluá, Zarzal, Cartago, Buenaventura y otros), donde jóvenes, con el respaldo de la población, mantienen en firme los plantones de resistencia, en desarrollo del Paro Nacional, que el martes 25 de mayo llega a su día 28.

 

En lo departamental, las acciones represivas cuentan con la complicidad de la gobernadora, Clara Luz Roldán, alfil de la llamada baronesa del Partido de la U, Dilian Francisca Toro, y de algunos alcaldes, que ceden ante las exigencias de la mandataria seccional, dedicada a cumplir órdenes de Duque y de su cúpula policial y militar.

 

Así, en medio del fuego de las armas del Estado, de la represión oficial contra el pueblo en el sector de Calipso, en la noche del sábado 22 de mayo de 2021 fue asesinado a balazos el joven John Erick Larrahondo, de 22 años de edad, y seis personas más quedaron heridas.

 

Uno de los heridos mostró en público las lesiones que sufrió en su pecho al ser rozado por lo que denominó como un tiro de fusil, arma que habría sido usada por las fuerzas de represión contra los jóvenes concentrados en los plantones de resistencia de Calipso y Puerto Maderas, oriente de la ciudad.

 

La noche del sábado 22 de mayo, como lo transmitió el Canal 2 de Cali, hubo fuego oficial durante toda la noche, de lo cual fueron testigos los periodistas de este medio, defensores de derechos humanos presentes en el lugar y el congresista John Jairo Hoyos.

 

Hoyos sostuvo que en la sesión de moción de censura en la Cámara de Representantes contra el ministro de Defensa, Diego Molano, este martes 25 de mayo, haría la denuncia formal sobre la noche de terror vivida por él y miles de personas del populoso sector del oriente de Cali, afectados por las balas de la policía.

 

Pero el terror oficial no para y en la noche del domingo 23 de mayo se registraron nuevos hechos de represión por parte de la policía de Cali, que obra sin ningún control, como fuerza de ocupación en los barrios populares.

 

Esta vez la zona atacada fue la del Puente de los Mil Días, rebautizada por la comunidad como Puente de las Mil Batallas, donde reporteros populares, desde los plantones, transmitieron imágenes de los disparos hechos contra los jóvenes.

 

Éstos evitaron que escaparan individuos vestidos de civil que desde un vehículo automotor atacaron a balazos a los pobladores del sector.

 

Luego, en otro punto del oriente de Cali, se supo que el joven Keivan Joao Valencia Estrella, natural de Buenaventura, fue asesinado: “Vuela alto mi socito, gracias por tu lucha, diste tu vida por la de nosotros, ve con Dios”, escribieron amigos suyos en redes sociales.

 

Keivin Joao residía en Cali, era estudiante de quinto año derecho de la Universidad Libre, seccional de la capital del Valle, y tenía 21 años de edad. La constatación de la responsabilidad de este homicidio está por ser establecida.

 


CRONOLOGÍA DEL ASEDIO ARMADO

 

Los plantones juveniles de resistencia están siendo violentados por la policía y personas de civil en Cali cuando llega el atardecer y durante todas las noches.

 

Como hemos descrito en otros informes, balaceras protagonizadas por los cuerpos represivos del Estado se produjeron en las noches en Puerto Maderas y Calipso, donde fue asesinada la joven madre de familia Angie Johanna Valencia Ordóñez, cerca del almacén Éxito, sitio sobre el cual se ha denunciado que fue usado por la policía para detener y torturar personas en la noche del miércoles 19 de mayo.  

 

Paso del Aguante (Paso del Comercio) también fue escenario de ataques armados contra el platón juvenil, y allí pistoleros a bordo de un taxi y dos motos asesinaron al joven Sandy Bladimir Sierralta Rodríguez, de nacionalidad venezolana, e hirieron a varias personas más, el jueves 20 de mayo.

 

Durante los días siguientes, viernes 21 y el sábado 22, la agresión se concentró de nuevo contra los plantones de resistencia de Puerto Maderas y Calipso por parte de la policía, donde fue asesinado el joven John Erick Larrahondo.

 

Allí la comunidad hace énfasis en que se están usando armas largas por parte de los órganos de represión del Estado contra el pueblo, y muestran gran cantidad de casquillos de balas utilizadas en armas cortas y largas, así como sus impactos en rejas de antejardines y casas.

 

Las noches de fuego oficial contra los jóvenes desembocaron el domingo 23 de mayo de 2021 en el Puente de las Mil Batallas (Puente de los Mil Días).

 

Ya el 3 de mayo y días y noches sucesivas la policía llevaba a cabo una violenta agresión con gases y armas de fuego que dejaba, de acuerdo con defensores de derechos humanos, siete personas asesinadas y decenas de heridos.

 

La comunidad denuncia insistentemente que en noches tenebrosas la policía y sus cómplices incurren en cortes de energía y del servicio de internet, para actuar a sus anchas y evitar que la ciudadanía transmita en vivo por redes sociales de lo que ocurre.

 

En medio de todas estas tropelías, los órganos de represión utilizan hoteles para concentrar a sus policías: ocurrió en el sector de La Luna, con el hotel del mismo nombre, en la segunda semana del paro, y se ha denunciado ahora en el sector del Puente de las Mil Luchas (Puente de los Mil Días), con el hotel Eclipse.

 

Asimismo, el almacén Éxito de la Autopista Simón Bolívar, en el sector de Calipso, ha sido ocupado también por las fuerzas policiales durante días, con la anuencia de sus propietarios, y la población denuncia que en su interior se cometieron violaciones de los derechos humanos, que no han sido esclarecidos por ningún órgano de control ni por la Fiscalía.

 

La comunidad reclama que haya una investigación sería, pero la respuesta más paradójica, que la población recibe como una bofetada, es el acto en el que el ministro Diego Molano entrega tarjetas Éxito a los agentes que participaron en la represión en la zona.

 

Y ya se inicia una persecución contra periodistas independientes, como el allanamiento practicado en la residencia de Sandra Castro, de la Red de Medios Alternativos y Populares, Remap, a quien se le llevaron sus equipos de trabajo, computadores y celulares.

 

Dentro del cronograma macabro de la represión en Cali, en la noche del lunes 24 de mayo los servicios de energía, internet y telefonía celular fueron extrañamente cortados en barrios que circundan Puerto Resistencia (antes Puerto Rellena), en el sur oriente.

 

Allí nació el primer plantón popular en Cali, durante el Paro Nacional del 21 de noviembre de 2019.

 

Vecinos alertaban sobre una nueva oleada de fuego oficial contra el plantón juvenil y popular de este sector, que hace días sacó al Esmad de la Policía con la resistencia pacífica.

 

Todo lo anterior, sin que se produzca pronunciamiento de fondo sobre la actuación policial por parte del alcalde Ospina, de alguno de sus altos funcionarios, de la llamada Secretaría de Paz o de la Subsecretaria de Derechos Humanos.

 


FUEGO EN EL VALLE DEL CAUCA

 

Mientras tanto, en su afán por romper el paro y especialmente los plantones pacíficos impulsados por la juventud, son numerosos los actos de represión de los órganos armados del Estado en todo el departamento del Valle del Cauca.

 

Como denunciamos en otro informe de PERIODISMO LIBRE, en Yumbo tuvo ocurrencia una jornada de terror policial entre la noche del domingo 16 de mayo y todo el lunes 17, la cual que dejó muertos y heridos, a pesar de lo cual la población continúa en los plantones y firme con el Paro Nacional.

 

La cifra de personas asesinadas en la represión policial contra el pueblo de Yumbo subió a cinco y son las siguientes: el 29 de abril, Dadimir Daza; el 17 de mayo, Michael Joan Vargas López, Jhon Alexander Yotengo Chagüendo y José Mauricio Velasco Orozco, y el 19 de mayo, Michael García Yepes.


La cifra total de heridos en Yumbo es de 96, de acuerdo con cifras entregadas por Rodrigo Vargas Becerra, del Comité Permanente para la Defensa de los Derechos Humanos en ese municipio.

 

En inmediaciones del corregimiento de Dapa, jurisdicción de Yumbo, donde se levantan condominios de la oligarquía caleña, se produjo recientemente un falso positivo judicial contra seis jóvenes, entre ellos un menor de edad, porque participaban en un plantón.

 

Por gestiones de defensores de derechos humanos como Iván López y juristas demócratas, los detenidos fueron dejados en libertad, pues el juez del caso no encontró ningún soporte en las “pruebas” presentadas por la Fiscalía.

 

En Buga y Tuluá han sido denunciados actos de represión contra participantes en el paro, y en Cartago la comunidad pone al descubierto la ocupación casi cotidiana de barrios cercanos al punto de resistencia juvenil, en la salida hacia Pereira, para violentar y detener a participantes en el paro.

 

En la carretera hacia Buenaventura, cuyo puerto se encuentra paralizado por la protesta ciudadana, policías y militares incursionaron con disparos y gases lacrimógenos desde la madrugada del domingo 22 de mayo en los sectores de La Guinea y La Delfina.

 

James Larrea, de la Comisión de Derechos Humanos de la CUT, denunció que en La Guinea fueron detenidos de manera arbitraria cinco líderes sociales, entre ellos José Gueía Quitungo y Alex Lúlico, consejero de la Organización Regional Indígena, Orivac.

 

En el corregimiento de La Paila, perteneciente al municipio de Zarzal, en el norte del departamento, policías y personas de civil incursionaron apoyados por el Esmad para detener a varios participantes en el paro, sin órdenes judiciales.

 

Allí se produjo un hecho de resistencia protagonizado por las mujeres del corregimiento, que evitaron la detención y/o desaparición de sus amigos, líderes y familiares.

 

Fue de tal magnitud el atropello cometido en La Paila, que la alcaldesa de Zarzal, María Teresa Giraldo, se pronunció de manera enérgica rechazando tal procedimiento y exigiéndole a Iván Duque el retiro inmediato del Esmad de su municipio.

 

Así, la resistencia y la desobediencia popular se extienden, y se empiezan a manifestar cada vez más sectores de la sociedad, que ya no aguanta más asesinatos, torturas, desapariciones, violaciones, heridos y demás violaciones de los derechos humanos por parte del régimen uribista de Iván Duque, portavoz de lo más excluyente y oscuro de la clase dirigente oligárquica en Colombia.  

 

Jamundí, lunes 24 de mayo de 2021.

 

PERIODISMO LIBRE.



viernes, 21 de mayo de 2021

Escuadrón paramilitar asesinó a joven venezolano en el norte de Cali

 

NOCHE DE HORROR EN PASO DEL COMERCIO

 

Por Luis Alfonso Mena S.

La represión protagonizada por el régimen de Iván Duque contra la juventud y el pueblo de Cali se enmascara ahora en escuadrones de matones que vienen incursionando en barrios y autopistas disparando para infundir terror y dejar una estela de muertos y heridos.

 

Fue lo que ocurrió en la noche del jueves 20 de mayo de 2021 en el plantón de resistencia juvenil y popular ubicado en el sector caleño conocido como Paso del Comercio, rebautizado por la comunidad como Paso del Aguante, donde un escuadrón paramilitar asesinó a balazos al joven venezolano Sandy Bladimir Sierralta Rodríguez.

 

Sandy Bladimir no alcanzó a celebrar sus 20 años de edad, que cumplía precisamente este viernes 21 de mayo, pues fue tiroteado cuando participaba en el plantón popular al lado de muchos otros jóvenes que reclaman allí, como en muchos otros puntos de Cali, su derecho a tener futuro.

 

Los asesinos que abrieron fuego contra los jóvenes del sector se desplazaban a bordo de un vehículo identificado como taxi y de dos motocicletas.

 

James Larrea, integrante del Comité de Derechos Humanos de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, y de la organización Congreso de los Pueblos, dijo en entrevista con PERIODISMO LIBRE que el cuerpo sin vida de Sierralta Rodríguez fue llevado inicialmente al Hospital Joaquín Paz Borrero, del barrio Alfonso López, situado al oriente de Cali.

 

Al defensor de derechos humanos el fiscal encargado del levantamiento del cadáver suministró los datos del ciudadano venezolano asesinado, quien era natural de Maracay, estado Aragua, hijo de la señora Yessica Andreina Rodríguez Loes.

 

En el ataque de la noche del jueves 20 de mayo contra Paso del Aguante, también resultó herido Iván Ricardo Bermeo Carabalí, de 21 años de edad, quien recibió un impacto de bala en el abdomen.

 

James Larrea logró hablar con Bermeo Carabalí en horas de la madrugada de este viernes en el Hospital Joaquín Paz Borrero, antes de que, por lo delicado de la herida, el joven fuera remitido a la Clínica Colombia.

 

Otras personas igualmente fueron heridas y se les atendió en el puesto médico instalado por la comunidad en el sector.

 

Magaly Pino, también defensora de derechos humanos, sostuvo en entrevista con PERIODISMO LIBRE que se investiga la muerte de otro joven a manos del escuadrón de asesinos que incursionó en el norte Cali.

 

La líder social reveló que los ataques contra el pueblo se iniciaron hacia las nueve de la noche del jueves 20 de mayo, y manifestó que esas repudiables incursiones se producen ante el fracaso de quienes procuran levantar los puntos de resistencia con la represión policial y ahora usan los escuadrones de la muerte.

 

Paso del Comercio, o Paso del Aguante, es un conjunto de barrios situados en inmediaciones del puente sobre el río Cauca, caudal que rodea a Cali por el oriente y el norte, y en cuyas orillas se asienta un gran número de comunidades sometidas al desplazamiento, el desarraigo, la exclusión y el desempleo por las élites oligárquicas de esta ciudad.

 

ESTRATEGIA DEL TERROR

 

Como ha ocurrido en otros puntos de Cali durante casi todas las noches del Paro Nacional, que este viernes llegó a su día número 24, el escuadrón de asesinos que incursionó contra Paso del Aguante buscaba sembrar el horror y el pánico.

 

Todo indica que está en desarrollo una estrategia sistemática de ataques de la extrema derecha caleña que, ante la resistencia de la población y la continuidad del Paro, recurre unas veces a la policía y otras veces a este tipo de escuadrones de asesinos.

 

Ya en la noche anterior, la del 19 de mayo, luego de gigantescas movilizaciones pacíficas en el oriente, el sur y el centro de Cali, decenas de policías habían disparado contra manifestantes en la Autopista Simón Bolívar, en inmediaciones de Almacenes Éxito, donde perdió la vida la joven Angie Johanna Valencia Ordóñez, de 27 años de edad.

 

Organizaciones defensoras de derechos humanos denunciaron que en el interior de Almacenes Éxito se cometieron detenciones y torturas que están tratando de ser documentadas, y reclamaron que haya una investigación sería en relación con el caso.

 

Jóvenes del punto de resistencia de Calipso, en el oriente de Cali, sostienen que amigos y compañeros participantes en el plantón juvenil de este sector están desaparecidos y temen que hayan sido afectados por la oleada represiva de la noche del miércoles anterior.

 

Por otra parte, durante la mañana de este viernes, personas procedentes de Ciudad Jardín, sector exclusivo del sur de Cali, intentaron ingresar bajo amenazas a la Universidad del Valle, intento que les fracasó.

 

Es necesario recordar que personas de las elites racistas de Ciudad Jardín, armadas y ante la mirada complaciente de la policía uniformada, protagonizaron el domingo 9 de mayo una emboscada contra la minga indígena del Cauca, que dejó doce comuneros heridos a bala.

 

El pueblo caleño y vallecaucano, entre tanto, no cede ante las provocaciones y la represión de la clase dirigente, y continúa firme en el Paro Nacional.

 

Cali, viernes 21 de mayo de 2021.

 

*PERIODISMO LIBRE.*



Tarjeta de migrante de Sandy Bladimir Sierralta Rodríguez. En la foto de arriba, la cédula de ciudadanía venezolana del joven asesinado en Cali.



El joven venezolano 
Sandy Bladimir Sierralta Rodríguez, asesinado el jueves 20 de mayo de 2021 por un escuadrón paramilitar en el sector de Paso del Comercio, o Paso del Aguante, norte de Cali, un populoso barrio a orillas del río Cauca.

Programa internacional el miércoles 26 de mayo de 2021

 

COLOMBIA: HABLAN LAS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO DE ESTADO

 

Panorama

 

Emigrados-TV

 

Euskal Herria

 

Miércoles 26 de mayo de 2021.

 

10:00 a.m., hora de Colombia / 5:00 p.m., hora de Europa.

 

Presentan: Luis Alfonso Mena S. desde Cali, Colombia.

 

Y Eliécer Jiménez Julio desde Ginebra, Suiza.


jueves, 20 de mayo de 2021

Otra noche de terror del régimen de Duque contra el Paro

 


LA POLICÍA DE CALI ASESINÓ A ANGIE JOHANNA VALENCIA

 

Por Luis Alfonso Mena S.

La policía del régimen de Iván Duque perpetró en la noche del miércoles 19 de mayo de 2021 otro asesinato vil contra una ciudadana de Cali, en desarrollo de la violenta ofensiva desatada contra la población en los plantones del Paro Nacional.

 

La nueva víctima de las balas oficiales es Angie Johanna Valencia Ordóñez, quien se dirigía con un familiar a su lugar de residencia, en el sector de Calipso, en el oriente de Cali, y quien recibió tres impactos de arma de fuego.

 

Familiares de la víctima entrevistados por PERIODISMO LIBRE denunciaron que el homicidio ocurrió hacia las 10:30 de la noche cuando numerosos policías incursionaron en el sector de la Autopista Sur Oriental, cerca al Almacén Éxito, disparando a diestra y siniestra.

 

Los familiares de Angie Johanna revelaron que la joven recibió un disparo en la cabeza, que los policías no dejaron que fuera auxiliada y que, por el contrario, fue rematada con otro tiro en el pecho y uno más en la cabeza.

 

Angie Johanna Valencia Ordóñez era madre de una niña de cinco años de edad, vivía con su señora madre y con su hermana y se encontraba desempleada debido al confinamiento por la pandemia de la covid-19.

 

En el sector de Calipso, donde se lleva a cabo un gran plantón de resistencia a la agresión del régimen de Duque en desarrollo del Paro Nacional, hay dolor y rabia por este nuevo vil y execrable crimen estatal.

 

Los familiares de la víctima, personas trabajadoras y solidarias con la lucha obrera, reclaman que este asesinato no quede en la impunidad y que los responsables del mismo sean sancionados penalmente.

 

Solo en Cali, el número de personas asesinadas en el marco de la brutal represión de la policía contra el Paro Nacional supera las 30.

 

En Yumbo, municipio al norte de Cali, fueron asesinadas el lunes 17 de mayo tres personas más, en otra noche de terror policial.

 

Mientras esto ocurre, el régimen se niega a reconocer las justas demandas de la población, de manera especial las de la juventud desempleada, desplazada y excluida, que se levanta firme y valerosa en los barrios populares contra el neoliberalismo y la violencia de las clases oligárquicas.

 

Cali, jueves 20 de mayo de 2021.

 

PERIODISMO LIBRE.

 

martes, 18 de mayo de 2021

Brutal represión deja 3 jóvenes asesinados y 30 heridos

 

YUMBO: 24 HORAS DE TERROR POLICIAL

 

Por Luis Alfonso Mena S.*

Durante todo el Paro Nacional, que el lunes 17 de mayo llegó a su vigésimo primer día, el pueblo del municipio de Yumbo ha sido ejemplo de resistencia pacífica y masiva y de respaldo consciente a la protesta, con la parálisis de la zona industrial.

 

Pero el éxito del paro en Yumbo puso furioso al régimen de Iván Duque que desató desde la medianoche del domingo 16 de mayo y las primeras horas del lunes 17 una feroz represión con su policía contra diversos puntos de la resistencia popular, principalmente en los sectores de La Estancia y Comfandi, represión que luego se expandió a toda la ciudad.

 

La violencia oficial se prolongó durante 24 horas, pues llegada la medianoche del martes 18 de mayo se seguía experimentando el terror policial, que dejó tres jóvenes asesinados a balazos, 30 heridos, la mayoría con armas de fuego, y numerosos detenidos.

 

Durante todo el día y la noche se produjo un incesante asedio y ataque de la policía que obraba como fuerza de ocupación en avenidas y barrios contra la población, incluso con francotiradores desde la llamada Mega Estación, a pesar de lo cual la comunidad movilizada no cedió, siguió en las calles y se enfrentó a las fuerzas coercitivas del Establecimiento, 

 

Las personas asesinadas fueron identificadas como Maicol López Cano, de 32 años de edad; Michael Joan Vargas López, de 23 años, con heridas de bala en la cabeza, y Jhon Alexander Yotengo Chagüendo, de 21 años.

 

Rodrigo Vargas, defensor de derechos humanos de Yumbo, quien fue víctima de la represión y fue lesionado también por la policía, reveló el siguiente primer listado de heridos en las primeras horas del lunes: Reinaldo Manzano, Alejandro Cárdenas, José Wilmer Valencia y Andrés Cerón.

 

Luego, el Hospital La Buena Esperanza confirmó que allí fueron atendidos con heridas causadas con armas de fuego las siguientes personas: Héctor Manuel Vargas, Néstor Julián Bermúdez, Jarry Alejandro Bermúdez, Nicolás Peñuela Salazar, Sebastián Mosquera, Ronald Alexis Llantés Sánchez, Johanson David Preciado, Harold Yesid Medina Borrero, Daniel Andrés Ramos Domínguez, Aníbal Armando Solarte Méndez, Nicolás Arroyo Moreno y Cristian Andrés Muñoz Rendón.

 

En video difundido desde la entrada al hospital de Yumbo en horas de la madrugada del lunes Armando Solarte dijo que fue herido por la policía frente a su propia casa.

 

Heridos con arma blanca fueron atendidos en el Hospital La Buena Esperanza los ciudadanos Jaime Ángel Cabal, Víctor Manuel Rodríguez, Jean Carlos Villanueva Mesa, Brayan Alexander Guzmán y Steven Lenis.

 

Intoxicados con gases lacrimógenos llegaron al hospital Lesly Yulieth López, Angie Tatiana Vasco Arango y Cristhian David Acevedo.

 

Otras personas heridas fueron Jorge Alberto López, Óscar Payán y Miguel Amézquita.

 

El Equipo Jurídico y Humanitario 21 N informó que nueve jóvenes que habían sido detenidos en horas de la mañana del lunes fueron dejados en libertad luego de sus gestiones ante instancias judiciales.

 

Defensores de derechos humanos denunciaron que el joven Brayan Sti Parra, de 19 años de edad, fue detenido por la policía en el sector de Ecopetrol y se encontraba desaparecido.

 

REPRESIÓN Y MANIOBRA JUDICIAL

 

La brutal agresión de este lunes se enmarca en la fracasada estrategia del régimen de Iván Duque de levantar a sangre y fuego los plantones pacíficos de resistencia en el municipio, en correspondencia con los intereses de los grandes comerciantes de combustibles empresarios de la zona.

 

Estos interpusieron una acción judicial en tal sentido ante el Tribunal Contencioso Administrativo del Valle, que decretó unas medidas cautelares que están siendo utilizadas como telón de fondo por los represores.

 

Sin embargo, el pueblo de Yumbo, organizado en el Comité Municipal del Paro y en varios colectivos en cada uno de los puntos de resistencia juvenil y popular, continúa en la protesta, a pesar de la agresión policial.

 

Y en medio de esta oleada represiva que en el Valle del Cauca deja ya 33 personas asesinadas, la mayoría por balas oficiales, según documentación de defensores de derechos humanos y juristas, renunció al cargo de comandante de la Policía de Cali, general Juan Carlos Rodríguez Acosta.

 

La renuncia, aparentemente sorpresiva, puede tener detrás el fracaso de Rodríguez Acosta, derrotado por la juventud caleña, que en estos 20 días del paro ha multiplicado los puntos de resistencia en los barrios populares de Cali.

 

EN EL RESTO DEL VALLE DEL CAUCA

 

En otras ciudades del departamento del Valle del Cauca, como Buga y Tuluá, la juventud, con respaldo de amas de casa, personas mayores, sindicatos y otras expresiones de la lucha popular, ha venido desarrollando una resistencia persistente para evitar que los plantones pacíficos sobre las vías de destino al puerto de Buenaventura sean despejados por la policía y el ejército, que procuran romper el paro.

 

En desarrollo de ese objetivo, por el que pugnan los dueños del multimillonario comercio internacional colombiano, el Esmad de la policía, respaldado por el ejército, ha estado a lo largo los días del paro reprimiendo de todas las formas a la comunidad de Buga, de manera especial a la ubicada en inmediaciones de las carreteras que conducen a Cali y Buenaventura.

 

Más de cien jóvenes han sido heridos en los actos de represión en el punto de Aures, puente del Sena.

 

En Tuluá, Cartago y otros municipios del Valle del Cauca han seguido el ejemplo de resistencia de Cali y Yumbo, y en varios persisten también los plantones juveniles, a pesar de la represión y la brutalidad policial.

 

Por eso, también derrotado por la perseverancia del pueblo, Duque ordenó en la noche del lunes 17 de mayo más represión, militarización de Yumbo y demás puntos neurálgicos del departamento.

 

Como complemente de la violencia oficial, continúan operando las bandas de paramilitares, mezclados con policías de civil y delincuentes contratados por “la gente de bien” para que disparen desde motocicletas y camionetas Toyota blancas contra los puntos de concentración de los jóvenes y el pueblo.

 

Está en marcha la venganza del régimen uribista de Duque contra las comunidades, y por eso ordenó despejar plantones ciudadanos a sangre y fuego, como quiso hacer en Yumbo.

 

Pero no contaba con la valerosa resistencia del pueblo, que lo único que tiene para perder es el miedo, y por eso continúa en calles y carreteras.

 

El Paro Nacional pica y se extiende. Hoy llega a su vigésimo primer día.

 

Cali, martes 18 de mayo de 2021.

 

*PERIODISMO LIBRE.*

sábado, 15 de mayo de 2021

La barbarie del régimen Duque no se detiene



Sebastián Quiroga Múnera, otro joven asesinado por el régimen de Duque.

EL PUEBLO DE POPAYÁN, ENARDECIDO POR LOS CRÍMENES COMETIDOS POR LA POLICÍA

 Por Luis Alfonso Mena S.

Allison Meléndez, menor de edad, hija de un policía, fue abusada por cuatro policías porque grababa los desmanes de la policía contra el Paro Nacional en su ciudad, Popayán, en el sur occidente de Colombia, el jueves 13 de mayo de 2021.

Su detención fue un hecho atroz, documentado por una larga grabación de un valiente reportero de redes sociales, que muestra cómo la joven fue maltratada, ultrajada y humillada públicamente por más de diez agentes del Esmad, cuatro de los cuales prácticamente la arrastraron hasta la Unidad de Reacción Inmediata, URI, de la Fiscalía.

En la mañana del viernes 14 de mayo, la joven, de tan solo 17 años de edad, apareció “suicidada”.

Sebastián Quiroga Múnera, estudiante universitario de 22 años de edad, fue asesinado por la policía, que le disparó una granada aturdidora que se le incrustó en la garganta.

El hecho ocurrió durante las protestas del pueblo, reprimidas de manera brutal por el Escuadrón Móvil Antidisturbios, Esmad, el viernes 13 de mayo de 2021, al anochecer.

La policía, actuando como fuerza de ocupación contra el pueblo, disparó a diestra y siniestra armas de fuego, gases, granadas aturdidoras, chorros de agua y lanzó una tanqueta contra los manifestantes, actos criminales todos que debe conocer el mundo.

Los heridos por la represión son 45, varios de ellos atacados a balazos por la policía.

Varios edificios del Estado en Popayán fueron incinerados por el pueblo enardecido.

Popayán es la capital del departamento del Cauca, históricamente región de exclusiones, racismo, segregación y desigualdad, en manos de insensibles y voraces latifundistas, grandes propietarios de haciendas con las mejores tierras.

Continúa así la horrible noche para el pueblo colombiano bajo el manto oscuro de la dictadura de Álvaro Uribe, Iván Duque y sus policías y militares secuaces.

 

Viernes 14 de mayo de 2021.

 

PERIODISMO LIBRE.

Popayán, en la noche del viernes 14 de mayo de 2021.



viernes, 14 de mayo de 2021

Violencia contra la prensa independiente en Cali

 

PERSIGUEN, AMENAZAN Y ROBAN GRABACIONES AL PERIODISTA ALTERNATIVO DAVID ESCOBAR

 

Por Luis Alfonso Mena S.

El reportero alternativo caleño David Escobar, quien hace parte de un equipo de trabajo de prensa internacional, fue víctima de persecución, amenazas y robo de todo su equipo de trabajo y grabaciones, luego de realizar la cobertura de lo que ocurre en el sur de Cali en desarrollo del Paro Nacional, en la noche del jueves 13 de mayo de 2021.

 

Cuando se encontraba haciendo una serie de grabaciones en el barrio Siloé, Escobar y el periodista de un medio europeo con el que colabora fueron abordados por agentes de la Policía que les exigieron documentación y les prohibieron hacer tomas del sector donde se encontraban.

 

Una vez finalizado su ejercicio profesional en el barrio, y ya en el hotel donde se aloja el reportero de prensa internacional, en el oeste de la ciudad, fueron de inmediato abordados por dos sujetos armados, vestidos de civil, quienes amenazaron a Escobar y le exigieron la entrega de todo su equipo de trabajo (cámara, micrófono, filtros, etc) y de las grabaciones hechas en Siloé.

 

Los dos individuos partieron, pero se devolvieron para reclamarle al reportero un disco duro con más grabaciones. “No te vas a hacer matar por esto”, le dijo uno de los delincuentes en moto, momentos antes de marcharse, reveló Escobar a PERIODISMO LIBRE.

 

El periodista denunció, asimismo, que los asaltantes les exigieron la entrega de sus teléfonos celulares bajo amenazas de ser asesinados si no lo hacían.

 

Todo indica que luego de la cobertura noticiosa en el sur de Cali, Escobar y su colega fueron perseguidos hasta el oeste, con el propósito de evitar que lo grabado en Siloé sea conocido en el mundo.

 

En días recientes, el reportero ha sido objeto de amenazas vía redes sociales, cerca de su lugar de residencia se sitúan sujetos vestidos de civil durante horas, todo lo cual evidencia actuaciones de persecución por parte de agentes estatales o paraestatales.

 

Además, recientemente, durante una cobertura efectuada en el sector de La Luna, donde jóvenes caleños han sido brutalmente reprimidos por la Policía de Cali y atacados por civiles de extrema derecha armados, agentes del Esmad le dispararon directamente balas de goma.

 

De acuerdo con el testimonio de Escobar, tales elementos de represión no le causaron daños mayores por los mecanismos de protección en el pecho que personas solidarias le ayudaron a conseguir para poder realizar su trabajo de reportería alternativa.

 

Escobar y el colega de la prensa internacional realizaban en Siloé un trabajo de reportería sobre los graves hechos de los últimos días, en los que la Policía de Cali ha ejercido una brutal represión contra los jóvenes que participan en el Paro Nacional.

 

La violencia estatal en el barrio del sur occidente de Cali ya deja tres jóvenes asesinados y decenas de heridos y detenidos, sin que hasta el momento haya investigaciones que conduzcan al castigo de los responsables.  

 

PERIODISMO LIBRE expresa toda su solidaridad a David Escobar y espera que la Fundación para la Libertad de Prensa, Flip y demás agremiaciones se pronuncien frente a esta nueva violación al libre ejercicio de la información veraz en Colombia, de manera especial en Cali.

 

En la capital del Valle han sido denunciados 27 asesinatos en desarrollo de la oleada represiva contra el Paro Nacional, centenares de heridos, detenidos, desaparecidos y por lo menos doce casos de jóvenes violentadas sexualmente.

 

Cali, viernes 14 de mayo de 2021.

 

http://luisalfonsomenas.blogspot.com/2021/05/violencia-contra-la-prensa.html

 

jueves, 13 de mayo de 2021

El "político verde" cómplice de la matanza policial

EL PUEBLO DE CALI DENUNCIA AL ALCALDE OSPINA EN EL COLISEO MARÍA ISABEL URRUTIA Y AL GRITO DE "ASESINO, ASESINO TRAIDOR" LO REPUDIA EN EL SITIO, ESTE MIÉRCOLES 13 DE MAYO DE 2021



miércoles, 12 de mayo de 2021

VIOLACIÓN DE DERECHOS HUMANOS HASTA EL 11 DE MAYO DE 2021

CRÍMENES COMETIDOS POR LA POLICÍA Y LA EXTREMA DERECHA CONTRA LOS PARTICIPANTES EN EL PARO EN CALI Y EL VALLE DEL CAUCA


Cifras en el departamento Valle del Cauca hasta el 11 de mayo 2021, consultadas por Periodismo Libre con el defensor de derechos humanos James Larrea.

30 asesinatos.

159 Detenidxs.

2 En proceso de judicialización.

344 Heridxs.

19 en centros asistenciales. 

135 Desaparecidxs.

10 agresiones sexuales.

Cali, martes 11 de mayo de 2021. Días 14 del Paro Nacional.

El programa Panorama de Suiza entrevista a Luis Alfonso Mena

 

EL MUNDO ABRAZA LA RESISTENCIA DEL PUEBLO COLOMBIANO

Entrevista en el programa Panorama, dirigido por Eliécer Jiménez Julio, a Jhoe Sauca, Hernando Calvo Ospina y Luis Alfonso Mena S.

martes, 11 de mayo de 2021

Entrevista a Luis Alfonso Mena en QVA sobre el Paro Nacional

 

Desde Cali para Qva: El sabor amargo de Colombia

Por Mario Almeida (*)

Aquí se está exigiendo que se le reconozca a la población un subsidio para una canasta básica que le permita afrontar la pandemia, se está exigiendo matrícula cero porque hasta las universidades públicas son costosísimas y las privadas ni se diga, aquí un semestre en una universidad privada puede costar veinte o treinta millones de pesos; la educación es un imposible.

Si Chile nos punzó en 2019 y Perú nos estremeció en 2020, estos días de 2021 tienen el sabor amargo de Colombia, fuerte como su café. Reforma tributaria, paquetazo neoliberal, atestadas calles y plazas por la gente del paro, vandalismo ¿mercenario?, ¿oportunista?, conveniente, los disparos de la policía y de los escuadrones móviles antidisturbios, las cifras de muertos en las que ningún emisor coincide y que cada día crecen, los ojos lastimados, desapariciones, heridos, violencia sexual, censura…

Desde un cuartucho mal iluminado de La Habana Vieja, Qva en Directo estableció videollamada con dos ciudadanos de Cali, epicentro nacional de la protesta, con el fin de encontrar información primaria y exhaustiva sobre lo que ocurre en el país suramericano.

En la tarde del sábado ocho, conversamos con Luis Alfonso Mena –periodista, abogado, magíster en historia y director del proyecto mediático alternativo Periodismo Libre; en lo adelante: LAM.

Posteriormente, en la mañana del domingo nueve, entablamos diálogo con Gustavo Rojas Hurtado –psicólogo y economista, máster en administración de negocios, ha sido profesor asociado de la Universidad del Valle y ha trabajado también para la Organización de Naciones Unidas; en lo adelante: GRH.

¿Desde dónde se camina?

GRH: Para mirar el tema de hoy, yo me remontaría, por lo menos, a los últimos 450 o 500 años, así, a vuelo de pájaro. Nuestro equilibrio se pierde, dramática y violentamente, cuando se da la invasión europea a este territorio que después se llamaría América. Se rompió un orden milenario lleno de sabidurías y conocimientos, relativamente pacífico, a pesar de que siempre hubo algunas confrontaciones, pero mucho menores que las que han sacudido continentes enteros como Europa y Oriente Medio.

Colombia fue conquistada con violencia, sometida con violencia y saqueada sin piedad por el colonialismo español; esto marca de por sí algo que aún permanece como una pesadilla junto a nosotros, pese a las guerras separatistas, que en realidad no significaron un proceso de liberación, aunque hubo un fenómeno de independencia. Nuestra historia está marcada por la violencia que trajeron aquí los españoles, apoyados por simbolismos como la religión multinacional católica y otras instituciones que respaldaron el saqueo y el genocidio.

LAM: Los antecedentes tienen raíces desde la misma época de la independencia, si vamos a hablar de historia. Estoy hablando desde la ciudad de Cali, al suroccidente de Colombia. Es la capital de un departamento que se caracteriza por ser el epicentro nacional de la producción de un monocultivo que es la caña de azúcar.

Aquí históricamente la oligarquía productora de azúcar –y por lo tanto dueña de grandes extensiones de cultivo– ha tenido una fuerza muy grande y ha generado una tradición negativa de carácter económico: excluyente, segregacionista. La historia de lucha en el valle del Cauca es significativa porque hay un sector obrero muy importante:

En 1948, tras el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, se da el llamado Bogotazo. En 1956 Cali vivió una época de tragedia con la explosión de una serie de camiones cargados de dinamita, traídos por el ejército de la dictadura de Gustavo Rojas Pinilla.

En 1971, esta ciudad fue escenario de unas luchas históricas impresionantes, sobre todo por parte de la juventud, de los estudiantes, cuando los educandos de la Universidad del Valle se rebelaron contra la injerencia estadounidense en los programas de estudio. Estados Unidos determinaba los esquemas de sociología, de economía… de las carreras de humanidades.

Ante el Levantamiento, el gobierno conservador de Misael Pastrana Borrero asesinó a más de 10 jóvenes. A partir de ese día, 26 de febrero de 1971, se generó una gran rebelión estudiantil en todo el país que costó decenas de vidas de universitarios.

El 14 de septiembre de 1977 se dio otra protesta, el Paro Cívico Nacional, que también dejó decenas de muertos. En 2013, Cali tuvo participación en un paro nacional escalonado; no permanente, como el de ahora. Resultó un paro principalmente agrario que tuvo repercusión en las ciudades.

Los años subsiguientes también fueron de lucha. Esta es una ciudad que acoge miles y miles de personas desplazadas por la violencia y el conflicto armado de las costas del Pacífico: del Chocó, del Cauca, del Nariño… y también migrantes por asuntos económicos y de exclusión social: de la costa, del centro del país y hasta de los llanos. De modo que toda esa concentración de poblaciones desplazadas y sumidas en la miseria se añade al enorme desempleo que hay en Cali, que en estos momentos roza el 18%.

GRH: Hemos tenido la costumbre de que el Estado pueda matar a cualquier persona por pensar distinto sin que sea delito, y se puede premiar a un delincuente y a un psicópata simplemente porque está en el poder o porque tiene sus interese reflejados en activos de importancia, sin valorar cómo los haya conseguido. La clase colombiana dirigente ha sido, por lo general, una clase delincuente

LAM: El 21 de noviembre de 2019 se generó otro gran paro nacional que constituyó un hito en la lucha de los trabajadores y desde aquí surgieron iniciativas que condujeron a la creación de un pliego de exigencias al gobierno. Yo siento que estamos viviendo una coyuntura muy distinta a todas las anteriores, pero que al mismo tiempo recoge una tradición histórica, una tradición de lucha.

Esos jóvenes que están hoy poniendo en jaque al gobierno, son hijos o nietos de todos los que estuvimos en las calles el 26 de febrero de 1971, luchando contra la injerencia imperialista en nuestra principal universidad.

2021

GRH: Con más de un mes de antelación, a mediados de marzo, se decreta, por parte de organizaciones sociales de diferente nivel, el paro nacional que arrancaría el 28 de abril. Esa fecha quedó marcada en la población como jornada de comienzo de un paro indefinido que empezaría por tumbar la reforma tributaria. Había igualmente un paquete neoliberal. Se reformaba la salud de la manera más bruta, se reformaba el sistema de jubilación y pensiones y el sistema laboral.

Las redes entraron en forcejeo con los medios convencionales. Ahí empezó a formarse una expectativa, pero más importante que esto, la organización de la movilización social. Se pensó ante todo que la movilización sería pacífica, pero militante y masiva. También tendría puntos de aglomeración y líderes que estarían indicando el momento de operar.

Llegó el 28 y Colombia se paralizó. Movilización popular organizada, pacífica, desarmada, pero tenaz e insistente.

LAM: Están comprometidos muchos sectores sociales. Gente del pueblo, desempleados… La pandemia ha generado un desempleo horrible, el gobierno mandó al confinamiento, pero la gente no tiene trabajo y no tiene cómo sobrevivir. Están participando también amas de casas, los corregimientos campesinos…

Tenemos que hacer énfasis en que este es un paro en que la juventud está ofrendando su vida y resultan precisamente los jóvenes el soporte fundamental de la huelga. Dentro de los jóvenes igualmente hay muchos desempleados, porque la gente sale de las universidades y no tiene empleo, le pagan un sueldo miserable y aquí los contratos son por dos o tres meses, no hay contratación permanente; la contratación a tiempo indefinido prácticamente se acabó.

¿De quién es la violencia?

GRH: Una de las respuestas de las élites políticas y económicas fue contratar a sicarios y paramilitares para que generasen actos vandálicos contra bienes públicos y privados y así responsabilizar a los marchistas y justificar la violencia policial.

También están los vándalos ocasionales que forman parte del lumpen que habita normalmente en Colombia, que acostumbran a atracar, robar y, cuando tienen una oportunidad como esta, la aprovechan. La movilización se hace incontenible, llega la represión militar y esa represión no será jamás contra los vándalos, ni los de la primera ni los de la segunda clase, sino contra los marchistas indefensos que están en la protesta pacífica.

LAM: Aquí los medios de comunicación se la pasan haciendo énfasis en eso: en los vándalos, en los violentos… pero se trata de un fenómeno que se presenta en todas las crisis y en todas las explosiones sociales. Has visto lo que ha ocurrido en el propio Estados Unidos, que a veces es infinitamente más grave que acá, o en París que incendiaban y quemaban carros todos los días. Pero como son países desarrollados todo el mundo piensa que es distinto.


El paro es fundamentalmente pacífico; obviamente se presentan fenómenos de violencia que los organizadores y promotores del paro y las diferentes comunidades no protagonizan. Ahorita estaba viendo un video en que, después de que pasa una movilización, la policía llega a un edificio y destrozan las vidrieras para que la gente diga que fueron los manifestantes. Se ha comprobado también que muchos de esos vándalos están siendo patrocinados por la misma clase dirigente, interesada en desacreditar el paro.

Pero lo fundamental son dos cosas: la gran movilización popular, la gente cerrando y bloqueando calles, carreteras y barrios pacíficamente y una represión desmedida que ha originado una reacción en todo el mundo.

Memorias de sábado

LAM: Ayer, las fuerzas paramilitares conformadas por la oligarquía caleña mataron a un joven en el sector de La Luna. En el sector de Siloé, asesinaron a otros cinco jóvenes e hirieron a más de 30. Desde el primer día del Paro, mataron a un menor de edad. Posteriormente, asesinaron a un señor de 62 años, un trabajador, y luego la violencia ha seguido; se calcula que hasta este sábado ya eran 27 los asesinados… solo en Cali.

En el municipio de Buga, la policía usó helicópteros para disparar a los manifestantes. En Cali han estado disparando contra todos los puestos de resistencia de la juventud, que son más de 15.

El dos de mayo asesinaron al joven artista del grafiti, Nicolás Guerrero, que participaba de una velatón, que aquí son actos populares pacíficos, en los que la gente enciende velas para honrar a las víctimas. Y esto ocurrió a la vista de cien mil personas porque hubo un manifestante que estaba transmitiendo en vivo y grabó cuando cayó este muchacho.


En Palmira, cercano a Cali, la gente también fue brutalmente reprimida en la noche de ese día por el ejército, porque Iván Duque, el jefe del régimen uribista, le dio la orden a un general llamado Enrique Zapateiro para que viniera y despejara las vías, por exigencia de la oligarquía cañera y empresarial de este departamento.

No ha podido después de una semana, pero cometieron un ataque vil y escenificaron unas horas de terror para los jóvenes y la población en general.

La policía dispara con balas de goma para sacarles los ojos a los manifestantes, como en Chile. La población sigue movilizada no solo en Cali, pero este es el epicentro, porque se trata de una ciudad eminentemente antiuribista, una urbe que repudia a Álvaro Uribe Vélez, el responsable de 6402 falsos positivos.

Las cifras que da el gobierno a través de sus organismos están coartadas, porque tanto la Defensoría del Pueblo, como la Procuraduría, como la Fiscalía, que se supone son organismos encargados de defender los derechos humanos, no han hecho nada para proteger a los ciudadanos.

GRH: La gran prensa, la radio y la televisión, en su mayoría, enseguida hacen filas con las historias y las explicaciones gubernamentales. No todo es blanco y negro. Las redes continuaron con su carácter masivo de denuncia, apoyo permanente y de relatoría de hechos que están aconteciendo y que de otra manera no se hubiesen sabido. Al mismo tiempo, muchos de los movilizados estaban pegados a sus celulares escuchando las noticias.

Cae la reforma

LAM: El gobierno creyó que solo retirando la reforma tributaria se aplacaba todo, pero no. Es tal la desesperación de la gente y es tal el repudio al uribismo, que el pueblo se mantiene en las calles y hoy está exigiendo NO a la reforma pensional, que también está en trámites y que va a precarizar aún más la pensión de los jubilados; NO a la reforma laboral, que afectará más aún la situación de los trabajadores, que no tienen estabilidad y cuyos contratos son por unos salarios miserables; y NO a la reforma de la salud.

Aquí se está exigiendo que se le reconozca a la población un subsidio para una canasta básica que le permita afrontar la pandemia, se está exigiendo matrícula cero porque hasta las universidades públicas son costosísimas y las privadas ni se diga, aquí un semestre en una universidad privada puede costar veinte (5400 USD) o treinta (8100 USD) millones de pesos; la educación es un imposible.

El pueblo también está exigiendo que se castigue a los responsables de las matanzas, incluidos los alcaldes. Esto va para largo, a pesar de la estigmatización, a pesar del silencio mediático, aquí los grandes medios, como aparatos ideológicos del estado burgués y terrateniente, manipulan todos los días para desacreditar el paro, para hablar de vandalismos y violentos.

Se está generando una confrontación de clases muy delicada, ya los ricos de Cali están saliendo a provocar al pueblo que está en barrios cercanos adonde ellos tienen sus grandes mansiones. Muchos están saliendo armados. Es decir, la clase oligárquica de Cali está armada.

GRH: El aparente triunfo se dio, pero en realidad no se sabe cómo va a acabar todo; la deuda para Colombia sigue. El gobierno ofreció mesas de diálogo y estas serán con personas del gobierno y algunos invitados simpatizantes de la derecha. La cúpula decide los invitados. Se está en la duda de hasta dónde llega el paro: si sigue o se repliega. Hay opiniones divididas.

La expulsión de un diplomático cubano

LAM: Históricamente, las clases dirigentes colombianas le han echado la culpa a alguien. Le echaron la culpa al comunismo durante la Guerra Fría, también le echaron la culpa de todo a la guerrilla y hasta hace poco las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y el ELN (Ejército de Liberación Nacional) eran culpables de todo.

Cuando se llega al acuerdo de paz en el que Cuba tuvo una importante participación, la culpa cayó en quienes no firmaron y se volvieron para el monte. En su guerra de odio, también arremeten contra Venezuela y Cuba, incluso contra Rusia. Ellos inventan cada vez que necesitan cambiar de fantasma. Crea unas películas, unas cosas absurdas, estúpidas, que nadie les cree.

Es un tratamiento muy injusto con el gobierno y el pueblo cubano que durante muchos años nos prestó su territorio, albergó a gente de la guerrilla, a gente del gobierno colombiano, a delegados internacionales para los diálogos de paz, desde 2012 hasta 2016. Durante todo ese tiempo, Cuba fue solidaria, fue fraterna, fue nuestra amiga… y este régimen despótico le paga de semejante manera.

GRH: Estas ni siquiera son invenciones de intelectuales o académicos. Son inventos de publicistas. Porque los narcos pagan un precio muy alto por mantener limpia su imagen y los publicistas están siempre al lado para ver qué les venden caro.

¿Y ahora qué?

GRH: Yo creo que una posible salida sería un cambio gubernamental a partir de las elecciones anunciadas para 2022. En el corto plazo, es posible que la dictadura mafiosa de Duque y Uribe se pueda sostener sin enfrentamientos mayores.

Habrá que ver qué pasa en esas elecciones y si tienen un desenlace popular. Las encuestas han mostrado una gran ventaja de más de 20 puntos para Gustavo Petro, progresista. Un cambio en la forma de gobierno podría dar pie a que Colombia comience un proceso de transformación gradual, pacífico y definitivo con la expulsión de EE.UU. de sus bases militares.

Los otros escenarios serían más de lo mismo: un fascismo violento que impondría a sangre y fuego el poder, sin importar lo que pase con la población y sus derechos. Hay otros escenarios intermedios, pero estos son los que visualizo como más probables.

LAM: Creo que lamentablemente el gobierno va a seguir dándole largas a esto, va a seguir manipulando y maniobrando, pero con la diferencia respecto a otros años de que la comunidad internacional tiene puesto el foco sobre el régimen y esto lo va a obligar a negociar con el Comité Nacional de Paro. Depende de la resistencia que se mantenga en las calles; ha sido muy valiosa; depende del nivel de crecimiento de la organización popular.

No soy muy optimista. Creo que el pueblo va a tener que resistir durante mucho tiempo para que la oligarquía lo atienda y no se siga burlando de él. De lo que sí estoy seguro es de que el pueblo colombiano ha dado un salto cualitativo en su lucha, ya no le come cuento a la oligarquía, ni al régimen, repudia y rechaza mayoritariamente al uribismo y seguirá en la lucha.


GRH: Que despierte Colombia es muy importante para el continente porque es el segundo país en población en Suramérica y el tercero en América latina. Posee una ubicación privilegiada y cuenta con recursos importantes. Su gente está ávida de paz en primer lugar, ávida de derechos y de oportunidades para salir adelante.

Salir adelante, sí, con la pretensión de que las cosas mejoren un poco, después de más de 500 años, para nuestras grandes mayorías. Y están ahí nuestras poblaciones ancestrales que son las que más preferencia y atención deberían tener, no para convertirse en poblaciones europeas sino para sostener sus formas de vida, sus culturas, sus civilizaciones y la armonía ambiental que han manejado.

Ellos son nuestros maestros. No tendríamos por qué tener maestros europeos acá. Los tenemos en nuestras poblaciones originarias, dentro de las cuales también se incluye la población afrodescendiente, que no ha logrado tampoco la liberación absoluta.

(*) Reportero de Qva En Directo