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sábado, 15 de mayo de 2021

La barbarie del régimen Duque no se detiene



Sebastián Quiroga Múnera, otro joven asesinado por el régimen de Duque.

EL PUEBLO DE POPAYÁN, ENARDECIDO POR LOS CRÍMENES COMETIDOS POR LA POLICÍA

 Por Luis Alfonso Mena S.

Allison Meléndez, menor de edad, hija de un policía, fue abusada por cuatro policías porque grababa los desmanes de la policía contra el Paro Nacional en su ciudad, Popayán, en el sur occidente de Colombia, el jueves 13 de mayo de 2021.

Su detención fue un hecho atroz, documentado por una larga grabación de un valiente reportero de redes sociales, que muestra cómo la joven fue maltratada, ultrajada y humillada públicamente por más de diez agentes del Esmad, cuatro de los cuales prácticamente la arrastraron hasta la Unidad de Reacción Inmediata, URI, de la Fiscalía.

En la mañana del viernes 14 de mayo, la joven, de tan solo 17 años de edad, apareció “suicidada”.

Sebastián Quiroga Múnera, estudiante universitario de 22 años de edad, fue asesinado por la policía, que le disparó una granada aturdidora que se le incrustó en la garganta.

El hecho ocurrió durante las protestas del pueblo, reprimidas de manera brutal por el Escuadrón Móvil Antidisturbios, Esmad, el viernes 13 de mayo de 2021, al anochecer.

La policía, actuando como fuerza de ocupación contra el pueblo, disparó a diestra y siniestra armas de fuego, gases, granadas aturdidoras, chorros de agua y lanzó una tanqueta contra los manifestantes, actos criminales todos que debe conocer el mundo.

Los heridos por la represión son 45, varios de ellos atacados a balazos por la policía.

Varios edificios del Estado en Popayán fueron incinerados por el pueblo enardecido.

Popayán es la capital del departamento del Cauca, históricamente región de exclusiones, racismo, segregación y desigualdad, en manos de insensibles y voraces latifundistas, grandes propietarios de haciendas con las mejores tierras.

Continúa así la horrible noche para el pueblo colombiano bajo el manto oscuro de la dictadura de Álvaro Uribe, Iván Duque y sus policías y militares secuaces.

 

Viernes 14 de mayo de 2021.

 

PERIODISMO LIBRE.

Popayán, en la noche del viernes 14 de mayo de 2021.



viernes, 14 de mayo de 2021

Violencia contra la prensa independiente en Cali

 

PERSIGUEN, AMENAZAN Y ROBAN GRABACIONES AL PERIODISTA ALTERNATIVO DAVID ESCOBAR

 

Por Luis Alfonso Mena S.

El reportero alternativo caleño David Escobar, quien hace parte de un equipo de trabajo de prensa internacional, fue víctima de persecución, amenazas y robo de todo su equipo de trabajo y grabaciones, luego de realizar la cobertura de lo que ocurre en el sur de Cali en desarrollo del Paro Nacional, en la noche del jueves 13 de mayo de 2021.

 

Cuando se encontraba haciendo una serie de grabaciones en el barrio Siloé, Escobar y el periodista de un medio europeo con el que colabora fueron abordados por agentes de la Policía que les exigieron documentación y les prohibieron hacer tomas del sector donde se encontraban.

 

Una vez finalizado su ejercicio profesional en el barrio, y ya en el hotel donde se aloja el reportero de prensa internacional, en el oeste de la ciudad, fueron de inmediato abordados por dos sujetos armados, vestidos de civil, quienes amenazaron a Escobar y le exigieron la entrega de todo su equipo de trabajo (cámara, micrófono, filtros, etc) y de las grabaciones hechas en Siloé.

 

Los dos individuos partieron, pero se devolvieron para reclamarle al reportero un disco duro con más grabaciones. “No te vas a hacer matar por esto”, le dijo uno de los delincuentes en moto, momentos antes de marcharse, reveló Escobar a PERIODISMO LIBRE.

 

El periodista denunció, asimismo, que los asaltantes les exigieron la entrega de sus teléfonos celulares bajo amenazas de ser asesinados si no lo hacían.

 

Todo indica que luego de la cobertura noticiosa en el sur de Cali, Escobar y su colega fueron perseguidos hasta el oeste, con el propósito de evitar que lo grabado en Siloé sea conocido en el mundo.

 

En días recientes, el reportero ha sido objeto de amenazas vía redes sociales, cerca de su lugar de residencia se sitúan sujetos vestidos de civil durante horas, todo lo cual evidencia actuaciones de persecución por parte de agentes estatales o paraestatales.

 

Además, recientemente, durante una cobertura efectuada en el sector de La Luna, donde jóvenes caleños han sido brutalmente reprimidos por la Policía de Cali y atacados por civiles de extrema derecha armados, agentes del Esmad le dispararon directamente balas de goma.

 

De acuerdo con el testimonio de Escobar, tales elementos de represión no le causaron daños mayores por los mecanismos de protección en el pecho que personas solidarias le ayudaron a conseguir para poder realizar su trabajo de reportería alternativa.

 

Escobar y el colega de la prensa internacional realizaban en Siloé un trabajo de reportería sobre los graves hechos de los últimos días, en los que la Policía de Cali ha ejercido una brutal represión contra los jóvenes que participan en el Paro Nacional.

 

La violencia estatal en el barrio del sur occidente de Cali ya deja tres jóvenes asesinados y decenas de heridos y detenidos, sin que hasta el momento haya investigaciones que conduzcan al castigo de los responsables.  

 

PERIODISMO LIBRE expresa toda su solidaridad a David Escobar y espera que la Fundación para la Libertad de Prensa, Flip y demás agremiaciones se pronuncien frente a esta nueva violación al libre ejercicio de la información veraz en Colombia, de manera especial en Cali.

 

En la capital del Valle han sido denunciados 27 asesinatos en desarrollo de la oleada represiva contra el Paro Nacional, centenares de heridos, detenidos, desaparecidos y por lo menos doce casos de jóvenes violentadas sexualmente.

 

Cali, viernes 14 de mayo de 2021.

 

http://luisalfonsomenas.blogspot.com/2021/05/violencia-contra-la-prensa.html

 

jueves, 13 de mayo de 2021

El "político verde" cómplice de la matanza policial

EL PUEBLO DE CALI DENUNCIA AL ALCALDE OSPINA EN EL COLISEO MARÍA ISABEL URRUTIA Y AL GRITO DE "ASESINO, ASESINO TRAIDOR" LO REPUDIA EN EL SITIO, ESTE MIÉRCOLES 13 DE MAYO DE 2021



miércoles, 12 de mayo de 2021

VIOLACIÓN DE DERECHOS HUMANOS HASTA EL 11 DE MAYO DE 2021

CRÍMENES COMETIDOS POR LA POLICÍA Y LA EXTREMA DERECHA CONTRA LOS PARTICIPANTES EN EL PARO EN CALI Y EL VALLE DEL CAUCA


Cifras en el departamento Valle del Cauca hasta el 11 de mayo 2021, consultadas por Periodismo Libre con el defensor de derechos humanos James Larrea.

30 asesinatos.

159 Detenidxs.

2 En proceso de judicialización.

344 Heridxs.

19 en centros asistenciales. 

135 Desaparecidxs.

10 agresiones sexuales.

Cali, martes 11 de mayo de 2021. Días 14 del Paro Nacional.

El programa Panorama de Suiza entrevista a Luis Alfonso Mena

 

EL MUNDO ABRAZA LA RESISTENCIA DEL PUEBLO COLOMBIANO

Entrevista en el programa Panorama, dirigido por Eliécer Jiménez Julio, a Jhoe Sauca, Hernando Calvo Ospina y Luis Alfonso Mena S.

martes, 11 de mayo de 2021

Entrevista a Luis Alfonso Mena en QVA sobre el Paro Nacional

 

Desde Cali para Qva: El sabor amargo de Colombia

Por Mario Almeida (*)

Aquí se está exigiendo que se le reconozca a la población un subsidio para una canasta básica que le permita afrontar la pandemia, se está exigiendo matrícula cero porque hasta las universidades públicas son costosísimas y las privadas ni se diga, aquí un semestre en una universidad privada puede costar veinte o treinta millones de pesos; la educación es un imposible.

Si Chile nos punzó en 2019 y Perú nos estremeció en 2020, estos días de 2021 tienen el sabor amargo de Colombia, fuerte como su café. Reforma tributaria, paquetazo neoliberal, atestadas calles y plazas por la gente del paro, vandalismo ¿mercenario?, ¿oportunista?, conveniente, los disparos de la policía y de los escuadrones móviles antidisturbios, las cifras de muertos en las que ningún emisor coincide y que cada día crecen, los ojos lastimados, desapariciones, heridos, violencia sexual, censura…

Desde un cuartucho mal iluminado de La Habana Vieja, Qva en Directo estableció videollamada con dos ciudadanos de Cali, epicentro nacional de la protesta, con el fin de encontrar información primaria y exhaustiva sobre lo que ocurre en el país suramericano.

En la tarde del sábado ocho, conversamos con Luis Alfonso Mena –periodista, abogado, magíster en historia y director del proyecto mediático alternativo Periodismo Libre; en lo adelante: LAM.

Posteriormente, en la mañana del domingo nueve, entablamos diálogo con Gustavo Rojas Hurtado –psicólogo y economista, máster en administración de negocios, ha sido profesor asociado de la Universidad del Valle y ha trabajado también para la Organización de Naciones Unidas; en lo adelante: GRH.

¿Desde dónde se camina?

GRH: Para mirar el tema de hoy, yo me remontaría, por lo menos, a los últimos 450 o 500 años, así, a vuelo de pájaro. Nuestro equilibrio se pierde, dramática y violentamente, cuando se da la invasión europea a este territorio que después se llamaría América. Se rompió un orden milenario lleno de sabidurías y conocimientos, relativamente pacífico, a pesar de que siempre hubo algunas confrontaciones, pero mucho menores que las que han sacudido continentes enteros como Europa y Oriente Medio.

Colombia fue conquistada con violencia, sometida con violencia y saqueada sin piedad por el colonialismo español; esto marca de por sí algo que aún permanece como una pesadilla junto a nosotros, pese a las guerras separatistas, que en realidad no significaron un proceso de liberación, aunque hubo un fenómeno de independencia. Nuestra historia está marcada por la violencia que trajeron aquí los españoles, apoyados por simbolismos como la religión multinacional católica y otras instituciones que respaldaron el saqueo y el genocidio.

LAM: Los antecedentes tienen raíces desde la misma época de la independencia, si vamos a hablar de historia. Estoy hablando desde la ciudad de Cali, al suroccidente de Colombia. Es la capital de un departamento que se caracteriza por ser el epicentro nacional de la producción de un monocultivo que es la caña de azúcar.

Aquí históricamente la oligarquía productora de azúcar –y por lo tanto dueña de grandes extensiones de cultivo– ha tenido una fuerza muy grande y ha generado una tradición negativa de carácter económico: excluyente, segregacionista. La historia de lucha en el valle del Cauca es significativa porque hay un sector obrero muy importante:

En 1948, tras el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, se da el llamado Bogotazo. En 1956 Cali vivió una época de tragedia con la explosión de una serie de camiones cargados de dinamita, traídos por el ejército de la dictadura de Gustavo Rojas Pinilla.

En 1971, esta ciudad fue escenario de unas luchas históricas impresionantes, sobre todo por parte de la juventud, de los estudiantes, cuando los educandos de la Universidad del Valle se rebelaron contra la injerencia estadounidense en los programas de estudio. Estados Unidos determinaba los esquemas de sociología, de economía… de las carreras de humanidades.

Ante el Levantamiento, el gobierno conservador de Misael Pastrana Borrero asesinó a más de 10 jóvenes. A partir de ese día, 26 de febrero de 1971, se generó una gran rebelión estudiantil en todo el país que costó decenas de vidas de universitarios.

El 14 de septiembre de 1977 se dio otra protesta, el Paro Cívico Nacional, que también dejó decenas de muertos. En 2013, Cali tuvo participación en un paro nacional escalonado; no permanente, como el de ahora. Resultó un paro principalmente agrario que tuvo repercusión en las ciudades.

Los años subsiguientes también fueron de lucha. Esta es una ciudad que acoge miles y miles de personas desplazadas por la violencia y el conflicto armado de las costas del Pacífico: del Chocó, del Cauca, del Nariño… y también migrantes por asuntos económicos y de exclusión social: de la costa, del centro del país y hasta de los llanos. De modo que toda esa concentración de poblaciones desplazadas y sumidas en la miseria se añade al enorme desempleo que hay en Cali, que en estos momentos roza el 18%.

GRH: Hemos tenido la costumbre de que el Estado pueda matar a cualquier persona por pensar distinto sin que sea delito, y se puede premiar a un delincuente y a un psicópata simplemente porque está en el poder o porque tiene sus interese reflejados en activos de importancia, sin valorar cómo los haya conseguido. La clase colombiana dirigente ha sido, por lo general, una clase delincuente

LAM: El 21 de noviembre de 2019 se generó otro gran paro nacional que constituyó un hito en la lucha de los trabajadores y desde aquí surgieron iniciativas que condujeron a la creación de un pliego de exigencias al gobierno. Yo siento que estamos viviendo una coyuntura muy distinta a todas las anteriores, pero que al mismo tiempo recoge una tradición histórica, una tradición de lucha.

Esos jóvenes que están hoy poniendo en jaque al gobierno, son hijos o nietos de todos los que estuvimos en las calles el 26 de febrero de 1971, luchando contra la injerencia imperialista en nuestra principal universidad.

2021

GRH: Con más de un mes de antelación, a mediados de marzo, se decreta, por parte de organizaciones sociales de diferente nivel, el paro nacional que arrancaría el 28 de abril. Esa fecha quedó marcada en la población como jornada de comienzo de un paro indefinido que empezaría por tumbar la reforma tributaria. Había igualmente un paquete neoliberal. Se reformaba la salud de la manera más bruta, se reformaba el sistema de jubilación y pensiones y el sistema laboral.

Las redes entraron en forcejeo con los medios convencionales. Ahí empezó a formarse una expectativa, pero más importante que esto, la organización de la movilización social. Se pensó ante todo que la movilización sería pacífica, pero militante y masiva. También tendría puntos de aglomeración y líderes que estarían indicando el momento de operar.

Llegó el 28 y Colombia se paralizó. Movilización popular organizada, pacífica, desarmada, pero tenaz e insistente.

LAM: Están comprometidos muchos sectores sociales. Gente del pueblo, desempleados… La pandemia ha generado un desempleo horrible, el gobierno mandó al confinamiento, pero la gente no tiene trabajo y no tiene cómo sobrevivir. Están participando también amas de casas, los corregimientos campesinos…

Tenemos que hacer énfasis en que este es un paro en que la juventud está ofrendando su vida y resultan precisamente los jóvenes el soporte fundamental de la huelga. Dentro de los jóvenes igualmente hay muchos desempleados, porque la gente sale de las universidades y no tiene empleo, le pagan un sueldo miserable y aquí los contratos son por dos o tres meses, no hay contratación permanente; la contratación a tiempo indefinido prácticamente se acabó.

¿De quién es la violencia?

GRH: Una de las respuestas de las élites políticas y económicas fue contratar a sicarios y paramilitares para que generasen actos vandálicos contra bienes públicos y privados y así responsabilizar a los marchistas y justificar la violencia policial.

También están los vándalos ocasionales que forman parte del lumpen que habita normalmente en Colombia, que acostumbran a atracar, robar y, cuando tienen una oportunidad como esta, la aprovechan. La movilización se hace incontenible, llega la represión militar y esa represión no será jamás contra los vándalos, ni los de la primera ni los de la segunda clase, sino contra los marchistas indefensos que están en la protesta pacífica.

LAM: Aquí los medios de comunicación se la pasan haciendo énfasis en eso: en los vándalos, en los violentos… pero se trata de un fenómeno que se presenta en todas las crisis y en todas las explosiones sociales. Has visto lo que ha ocurrido en el propio Estados Unidos, que a veces es infinitamente más grave que acá, o en París que incendiaban y quemaban carros todos los días. Pero como son países desarrollados todo el mundo piensa que es distinto.


El paro es fundamentalmente pacífico; obviamente se presentan fenómenos de violencia que los organizadores y promotores del paro y las diferentes comunidades no protagonizan. Ahorita estaba viendo un video en que, después de que pasa una movilización, la policía llega a un edificio y destrozan las vidrieras para que la gente diga que fueron los manifestantes. Se ha comprobado también que muchos de esos vándalos están siendo patrocinados por la misma clase dirigente, interesada en desacreditar el paro.

Pero lo fundamental son dos cosas: la gran movilización popular, la gente cerrando y bloqueando calles, carreteras y barrios pacíficamente y una represión desmedida que ha originado una reacción en todo el mundo.

Memorias de sábado

LAM: Ayer, las fuerzas paramilitares conformadas por la oligarquía caleña mataron a un joven en el sector de La Luna. En el sector de Siloé, asesinaron a otros cinco jóvenes e hirieron a más de 30. Desde el primer día del Paro, mataron a un menor de edad. Posteriormente, asesinaron a un señor de 62 años, un trabajador, y luego la violencia ha seguido; se calcula que hasta este sábado ya eran 27 los asesinados… solo en Cali.

En el municipio de Buga, la policía usó helicópteros para disparar a los manifestantes. En Cali han estado disparando contra todos los puestos de resistencia de la juventud, que son más de 15.

El dos de mayo asesinaron al joven artista del grafiti, Nicolás Guerrero, que participaba de una velatón, que aquí son actos populares pacíficos, en los que la gente enciende velas para honrar a las víctimas. Y esto ocurrió a la vista de cien mil personas porque hubo un manifestante que estaba transmitiendo en vivo y grabó cuando cayó este muchacho.


En Palmira, cercano a Cali, la gente también fue brutalmente reprimida en la noche de ese día por el ejército, porque Iván Duque, el jefe del régimen uribista, le dio la orden a un general llamado Enrique Zapateiro para que viniera y despejara las vías, por exigencia de la oligarquía cañera y empresarial de este departamento.

No ha podido después de una semana, pero cometieron un ataque vil y escenificaron unas horas de terror para los jóvenes y la población en general.

La policía dispara con balas de goma para sacarles los ojos a los manifestantes, como en Chile. La población sigue movilizada no solo en Cali, pero este es el epicentro, porque se trata de una ciudad eminentemente antiuribista, una urbe que repudia a Álvaro Uribe Vélez, el responsable de 6402 falsos positivos.

Las cifras que da el gobierno a través de sus organismos están coartadas, porque tanto la Defensoría del Pueblo, como la Procuraduría, como la Fiscalía, que se supone son organismos encargados de defender los derechos humanos, no han hecho nada para proteger a los ciudadanos.

GRH: La gran prensa, la radio y la televisión, en su mayoría, enseguida hacen filas con las historias y las explicaciones gubernamentales. No todo es blanco y negro. Las redes continuaron con su carácter masivo de denuncia, apoyo permanente y de relatoría de hechos que están aconteciendo y que de otra manera no se hubiesen sabido. Al mismo tiempo, muchos de los movilizados estaban pegados a sus celulares escuchando las noticias.

Cae la reforma

LAM: El gobierno creyó que solo retirando la reforma tributaria se aplacaba todo, pero no. Es tal la desesperación de la gente y es tal el repudio al uribismo, que el pueblo se mantiene en las calles y hoy está exigiendo NO a la reforma pensional, que también está en trámites y que va a precarizar aún más la pensión de los jubilados; NO a la reforma laboral, que afectará más aún la situación de los trabajadores, que no tienen estabilidad y cuyos contratos son por unos salarios miserables; y NO a la reforma de la salud.

Aquí se está exigiendo que se le reconozca a la población un subsidio para una canasta básica que le permita afrontar la pandemia, se está exigiendo matrícula cero porque hasta las universidades públicas son costosísimas y las privadas ni se diga, aquí un semestre en una universidad privada puede costar veinte (5400 USD) o treinta (8100 USD) millones de pesos; la educación es un imposible.

El pueblo también está exigiendo que se castigue a los responsables de las matanzas, incluidos los alcaldes. Esto va para largo, a pesar de la estigmatización, a pesar del silencio mediático, aquí los grandes medios, como aparatos ideológicos del estado burgués y terrateniente, manipulan todos los días para desacreditar el paro, para hablar de vandalismos y violentos.

Se está generando una confrontación de clases muy delicada, ya los ricos de Cali están saliendo a provocar al pueblo que está en barrios cercanos adonde ellos tienen sus grandes mansiones. Muchos están saliendo armados. Es decir, la clase oligárquica de Cali está armada.

GRH: El aparente triunfo se dio, pero en realidad no se sabe cómo va a acabar todo; la deuda para Colombia sigue. El gobierno ofreció mesas de diálogo y estas serán con personas del gobierno y algunos invitados simpatizantes de la derecha. La cúpula decide los invitados. Se está en la duda de hasta dónde llega el paro: si sigue o se repliega. Hay opiniones divididas.

La expulsión de un diplomático cubano

LAM: Históricamente, las clases dirigentes colombianas le han echado la culpa a alguien. Le echaron la culpa al comunismo durante la Guerra Fría, también le echaron la culpa de todo a la guerrilla y hasta hace poco las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y el ELN (Ejército de Liberación Nacional) eran culpables de todo.

Cuando se llega al acuerdo de paz en el que Cuba tuvo una importante participación, la culpa cayó en quienes no firmaron y se volvieron para el monte. En su guerra de odio, también arremeten contra Venezuela y Cuba, incluso contra Rusia. Ellos inventan cada vez que necesitan cambiar de fantasma. Crea unas películas, unas cosas absurdas, estúpidas, que nadie les cree.

Es un tratamiento muy injusto con el gobierno y el pueblo cubano que durante muchos años nos prestó su territorio, albergó a gente de la guerrilla, a gente del gobierno colombiano, a delegados internacionales para los diálogos de paz, desde 2012 hasta 2016. Durante todo ese tiempo, Cuba fue solidaria, fue fraterna, fue nuestra amiga… y este régimen despótico le paga de semejante manera.

GRH: Estas ni siquiera son invenciones de intelectuales o académicos. Son inventos de publicistas. Porque los narcos pagan un precio muy alto por mantener limpia su imagen y los publicistas están siempre al lado para ver qué les venden caro.

¿Y ahora qué?

GRH: Yo creo que una posible salida sería un cambio gubernamental a partir de las elecciones anunciadas para 2022. En el corto plazo, es posible que la dictadura mafiosa de Duque y Uribe se pueda sostener sin enfrentamientos mayores.

Habrá que ver qué pasa en esas elecciones y si tienen un desenlace popular. Las encuestas han mostrado una gran ventaja de más de 20 puntos para Gustavo Petro, progresista. Un cambio en la forma de gobierno podría dar pie a que Colombia comience un proceso de transformación gradual, pacífico y definitivo con la expulsión de EE.UU. de sus bases militares.

Los otros escenarios serían más de lo mismo: un fascismo violento que impondría a sangre y fuego el poder, sin importar lo que pase con la población y sus derechos. Hay otros escenarios intermedios, pero estos son los que visualizo como más probables.

LAM: Creo que lamentablemente el gobierno va a seguir dándole largas a esto, va a seguir manipulando y maniobrando, pero con la diferencia respecto a otros años de que la comunidad internacional tiene puesto el foco sobre el régimen y esto lo va a obligar a negociar con el Comité Nacional de Paro. Depende de la resistencia que se mantenga en las calles; ha sido muy valiosa; depende del nivel de crecimiento de la organización popular.

No soy muy optimista. Creo que el pueblo va a tener que resistir durante mucho tiempo para que la oligarquía lo atienda y no se siga burlando de él. De lo que sí estoy seguro es de que el pueblo colombiano ha dado un salto cualitativo en su lucha, ya no le come cuento a la oligarquía, ni al régimen, repudia y rechaza mayoritariamente al uribismo y seguirá en la lucha.


GRH: Que despierte Colombia es muy importante para el continente porque es el segundo país en población en Suramérica y el tercero en América latina. Posee una ubicación privilegiada y cuenta con recursos importantes. Su gente está ávida de paz en primer lugar, ávida de derechos y de oportunidades para salir adelante.

Salir adelante, sí, con la pretensión de que las cosas mejoren un poco, después de más de 500 años, para nuestras grandes mayorías. Y están ahí nuestras poblaciones ancestrales que son las que más preferencia y atención deberían tener, no para convertirse en poblaciones europeas sino para sostener sus formas de vida, sus culturas, sus civilizaciones y la armonía ambiental que han manejado.

Ellos son nuestros maestros. No tendríamos por qué tener maestros europeos acá. Los tenemos en nuestras poblaciones originarias, dentro de las cuales también se incluye la población afrodescendiente, que no ha logrado tampoco la liberación absoluta.

(*) Reportero de Qva En Directo

Entrevista a Luis Alfonso Mena en Sputnik

 © REUTERS / Luisa Gonzalez

¿Se están cometiendo crímenes de lesa humanidad en Colombia?

Por Mauricio Montes (*)
Las protestas que iniciaron en Cali el 28 de abril y que se extendieron por toda Colombia desencadenaron una violencia policial y militar tal que hasta este sábado 8 de mayo han generado 47 muertes y 1.876 hechos violentos.

El primero de mayo se contaron 10 homicidios en el marco de las jornadas de movilización del Paro Nacional en Cali, ese día militarizaron la ciudad y en el sector de Siloé fue mayor la represión.
La Minga Indígena del suroccidente colombiano llegó al Valle del Cauca al día siguiente y tras nuevos hechos de violencia, dos días después, donde 19 personas fueron asesinadas, la Unión Europea y la ONU condenaron el exceso de la fuerza por parte de la policía.

La Defensoría del Pueblo, organizaciones sociales y defensores de derechos humanos han contado además, hasta este 8 de mayo, 12 casos de violencia sexual dirigidos hacia mujeres, 28 agresiones oculares, 548 desaparecidos y 278 agresiones cometidas por la policía en siete departamentos de Colombia.

En principio, se protestaba contra la Reforma Tributaria aprobada con el rechazo de las centrales sindicales y otros movimientos y organizaciones, ahora las razones para protestar abarcan toda la gestión del presidente colombiano, Iván Duque. Cali, un pueblo con tradición de lucha obrera y sindical, se convirtió en un referente nacional e internacional, recordando otros alzamientos populares contra medidas neoliberales en América Latina, como lo fue el Caracazo en Venezuela.

La Reforma Tributaria fue suspendida pero las protestas continúan en Cali y en otras ciudades de Colombia, organizaciones de defensa de los Derechos Humanos, medios alternativos y luchadores sociales denuncian la ferocidad con la que las fuerzas policiales y militares colombianas responden a las movilizaciones, mientras el rechazo a las figuras de Iván Duque y Álvaro Uribe Vélez se exacerba.

Las organizaciones sociales y defensores de Derechos Humanos denuncian que las movilizaciones pacíficas son atacadas por los cuerpos policiales, que disparan con el uso de helicópteros, denuncian además cortes de electricidad en zonas populares tras los que llegan fuerzas militares y policiales a disparar en la oscuridad a mansalva, así como la censura de vídeos en las redes sociales. Para ellos, la actual arremetida del Gobierno de Iván Duque no tiene precedentes, aunque sí ideólogos y referentes políticos.

El estallido
La agencia de comunicación popular Colombia Informa, explicó que la reforma tributaria dirigida por el presidente Iván Duque y su ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, denominada Ley de Solidaridad Sostenible, la tercera reforma desde 2018, tenía el propósito de recaudar el equivalente al 2% del PIB, aumentando la canasta de bienes gravados con el IVA del 39% al 43% y aumentar de manera escalonada la base de contribuyentes que deben pagar renta, incluyendo a personas cuyo salario fuera igual o superior a los 2,5 millones de pesos.

"A pesar de que esta reforma fue el estallido, la reactivación de las movilizaciones tiene un antecedente desde finales de 2019, donde una gran cantidad de personas se moviliza a nivel nacional por el mal gobierno de Iván Duque, el recrudecimiento de la violencia, falta de garantías para la vida, asesinato de líderes y lideresas sociales, excombatientes, así como la venta de los bienes comunes a multinacionales. En esta movilización es asesinado el 23 de noviembre el joven estudiante de 18 años Dilan Cruz, a manos del Escuadrón Móvil Antidisturbios ESMAD. La brutalidad policial se repliega por todo el país, dando por finalizada una ola de protestas en distintos lugares del país".

En septiembre de 2020, Colombia Informa refiere que tras la divulgación del vídeo en el que integrantes de la Policía asesinaron a golpes a Javier Ordóñez, estudiante de derecho, en la ciudad de Bogotá se produjo una nueva ola de protestas que paró con el asesinato de 14 personas por parte de la policía.

Este año, las movilizaciones contra el Gobierno de Duque iniciaron de manera gradual, hasta que la aprobación de la Reforma Tributaria generó el nuevo estallido el 28 de abril.

El origen
El periodista caleño, Luís Alfonso Mena, indicó a Sputnik que con las protestas que iniciaron el 28 de abril en Colombia se visibiliza el carácter represivo del Gobierno de Duque.

"Las matanzas, las masacres, la forma cómo ha reaccionado contra el pueblo, que es una reacción histórica en nuestro país por parte de las clases dirigentes y a lo largo de la historia. Las clases dirigentes son origen y motivo de la violencia en Colombia, no solamente por su sistema económico, segregacionista, excluyente y desigual sino también por el uso de las armas. Desde el siglo XIX los partidos políticos imponían aquí sus constituciones con sus milicias armadas, de modo que el fenómeno paramilitar no es de ahora, ni del siglo pasado, sino del siglo antepasado.

El periodista caleño explicó que este paro 'estaba represado' desde el paro del 21 de noviembre de 2019. "La consideramos la más importante después del paro nacional del 14 de septiembre de 1977. Ese paro del 21 de noviembre tuvo otras movilizaciones del 27 de noviembre de 2019, el 4 de diciembre, incluso hasta mediados de diciembre".

Las fiestas decembrinas enfriaron las protestas, sin embargo, la cuarentena planetaria aumentó la presión a lo interno. "La gente encerrada, sin empleo, afrontando dificultades, comiendo dos veces al día si acaso, todo eso contribuyó a generar un espíritu de rebeldía y a convertirse en una olla a presión. Pero además de eso, la presentación de la reforma tributaria que le metía las manos a los bolsillos de los trabajadores de las clases populares para sacarles más impuestos y mantenía las exoneraciones para las grandes industrias y corporaciones, pues originó igualmente el reclamo, pero también venía una cantidad de reclamos represados desde el paro de 2013".

En 2013, se llevó a cabo un paro agrario, étnico, obrero y popular que se mantuvo de manera intermitente desde febrero hasta octubre, entonces se lograron acuerdos que el Gobierno colombiano jamás cumplió. "Hay una gran cantidad de acuerdos con comunidades del Valle del Cauca, y de todo el país, que están represados y que han sido incumplidos. El acuerdo de paz generó unos compromisos, principalmente en materia de tierras, que tampoco han sido cumplidos".

El periodista caleño, Luis Alfonso Mena, resaltó que Cali es epicentro del desplazamiento de la migración de numerosas comunidades de la zona del Pacífico colombiano, donde se congregan numerosas comunidades de distintas zonas del país desplazadas por la violencia, con un alto índice de pobreza y un desempleo que supera el 18%. "Aparte de eso, aquí históricamente ha existido una clase dirigente, oligárquica, excluyente, segregacionista, grandes propietarios de tierras productoras del monocultivo de la región que es la caña de azúcar".

Cali fue de las primeras ciudades en sumarse a la gesta de independencia contra el imperialismo español. Mena explica que también ha sido un importante centro industrial y por lo tanto, ha sido origen de fuertes organizaciones sindicales. "Es muy importante tener en cuenta que en 1971 hubo un gran acontecimiento que fueron las jornadas del 26 de febrero, donde los jóvenes universitarios apoyados por los trabajadores y el pueblo en general se manifestaron contra la injerencia imperialista de Estados Unidos en la universidad de la región que era la Universidad del Valle, y también contra la oligarquía conservadora, y de igual manera planteando reivindicaciones. Todos esos reclamos fueron respondidos por el Gobierno de la época, de Misael Pastrana Borrego, a punta de bala, se formó una masacre, con esas luchas gigantescas de los jóvenes, de la población".

Cali tiene una larga historia de luchas reivindicativas, por lo que no es extraño que esta ciudad de gente alegre y fiestera, tan apasionada como musical, con grandes sectores de su población en la pobreza, con presencia de importantes universidades y con gran tradición de lucha obrera, fuera el epicentro de las actuales protestas que amenazan al Gobierno de Iván Duque.

Crímenes de lesa humanidad
En Colombia, los asesinatos de los líderes populares y de defensores de derechos humanos superan los 300. La presión al sector trabajador a través de medidas económicas neoliberales y la contracción económica producto de la pandemia planetaria han pauperizado a las clases más vulnerables, e instrumentos como la Ley de Seguridad Social han impedido, según lo denuncian movimientos y organizaciones sociales, la atención médica pertinente durante la contingencia del COVID-19 que ha generado más de 75.000 muertes en el país. Este es el marco de las más recientes protestas, de las casi 50 muertes producto de la represión policial.

A la pregunta de si el presidente Iván Duque puede ser enjuiciado por crímenes de lesa humanidad, Magaly Pino, del equipo nacional de Derechos Humanos del Congreso de los Pueblos y Coordinador Nacional Agrario, declaró que Duque dirige desde el comienzo de su Gobierno una política de terrorismo de Estado. "Duque ha acudido a la figura de la asistencia militar, para desde Bogotá autorizar el uso de armas de fuego, incluso desde helicópteros. En Cali, fue atacada una comisión de verificación en cabeza de la Oficina del Alto Comisionado de Derechos humanos de la ONU, Procuraduría General de la Nación, Defensoría del Pueblo, Arquidiócesis de Cali y organizaciones No Gubernamentales de Derechos Humanos".

Luís Alfonso Mena, también asegura que Duque tiene mucho por lo cual ser procesado legalmente. "Hace rato debió ser enjuiciado porque durante su Gobierno se han cometido varios crímenes de lesa humanidad contra líderes sociales, defensores de derechos humanos, firmantes del acuerdo de paz y niños que han sido bombardeados y asesinados desde el aire en el ataque a fuerzas insurgentes y de las llamadas disidencias, pero en ese caso concreto con mayor razón porque han asesinado a más de 40 ciudadanos en todo el país".

Para la agencia Colombia Informa, en Colombia no es posible procesar jurídicamente al presidente colombiano. "El partido de Gobierno tiene cooptadas todas las instituciones y hay una gran represión generalizada en el país donde los testigos son asesinados, así como todo aquel que se pronuncie contra el gobierno".

¿Qué sigue?
Los miembros de la agencia de comunicación popular Colombia Informa explica que el propósito actual de las protestas es lograr que el Gobierno establezca una mesa de negociación con los sectores populares, "cuyas principales exigencias van desde el retiro de la Reforma a la Salud, como la prohibición de las aspersiones aéreas con glifosato que afectan a las poblaciones campesinas, el acceso a la educación pública de manera gratuita y de calidad garantizando matrícula cero en las diferentes instituciones a nivel nacional, y el cese de la violencia y militarización de los territorios".
Sin embargo, el Gobierno se niega a dialogar con el movimiento social.

“Desde diferentes partidos políticos se ha hablado de la posibilidad de que el presidente declare un Estado de Conmoción Interior, una medida que podría desembocar en más represión. También existe la posibilidad de un autogolpe de Estado, eximiendo de cualquier responsabilidad al actual responsable de que las fuerzas policiales y militares hayan ya disparado contra la población” afirmaron.

(*) Reportero de Sputnik.

Tomado de: https://mundo.sputniknews.com/20210510/se-estan-cometiendo-crimenes-de-lesa-humanidad-en-colombia-1112034667.html

lunes, 10 de mayo de 2021

¡Qué tal ésto!



EL CINISMO DE CATALINA ORTÍZ, CONGRESISTA DEL PARTIDO VERDE, CONTRA EL PUEBLO DE CALI

Por Luis Alfonso Mena S.

Escucho horrorizado a esta hora (7:35 p.m.) por RCN las narrativas de la congresista Catalina Ortíz, del Partido Verde, que habla de unos fantasmas como responsables de la agresión contra los jóvenes que protestan y por ningún lado menciona la verdad, es decir, que la extrema derecha es la que se ha armado contra el pueblo y es la que está disparando desde las camionetas blancas contra los puntos en los que resiste el pueblo.

Qué tal lo que esta señora dijo, que dizque esas camionetas, que está constatado son de los ricos de Cali armados para disparar contra el pueblo, vienen de Venezuela...

Hasta cuándo tratan de engañar al pueblo con semejante mentira, una mentira grosera que hiere la dignidad y la inteligencia de la población.

Que no mienta de esa manera. Cínica.

Por eso el pueblo de Cali no les cree a estos políticos del Partido Verde.

Al fin y al cabo, voceros de la oligarquía caleña muchos de ellos.

Lunes 10 de mayo de 2021.

La Noticia


ESTA ES LA MISERABLE Y GROTESCA MANIPULACIÓN DEL PERIÓDICO EL PAÍS DE CALI

Ni una palabra sobre la agresión de los residentes de Ciudad Jardín, sector de la oligarquía caleña, armados, quienes dispararon contra la minga indígena y causaron doce heridos.

Y lo hicieron con la policía al lado, protegiendo a los paracos ricos en la Avenida Cañasgordas.

Para los dueños y directivos de este famélico periódico las comunidades indígenas no existen. Mentirosos. Falsos.

La oligarquía caleña sigue enroscándose como una serpiente, como ha hecho siempre, enconchada en su segregacionismo, exclusión y racismo de toda la vida contra la inmensa mayoría del pueblo caleño 

Por eso, muy pocos lo leen. Se están ahogando en su propia sarta vulgar de falsificación de los hechos.

LAMS.

Lunes 10 de mayo de 2021.

viernes, 7 de mayo de 2021

La Noticia, en Periodismo Libre


DENUNCIAN PENALMENTE AL ALCALDE DE CALI Y A LA GOBERNADORA DEL VALLE POR LA REPRESIÓN CONTRA EL PUEBLO

Por Luis Alfonso Mena S.
Juristas y defensores de derechos humanos instauraron denuncia penal ante la Fiscalía General de la Nación contra el alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina; la gobernadora del Valle, Clara Luz Roldán; el comandante del Ejército, general Enrique Zapateiro, y el ministro de defensa, Diego Molano, por la represión cometida contra el pueblo durante el Paro Nacional.

El jurista Alexander Montaña Narváez explicó que “la denuncia fue presentada por homicidio agravado, desapariciones forzadas, lesiones personales agravadas dolosas, prevaricato por acción, prevaricato por omisión y otros delitos conexos al actuar y la omisión de estas personas en el marco de la tragedia, la barbarie y los crímenes que se han cometido en la ciudad de Cali, donde el poder civil les entregó a los militares el poder de facto".

Una copiosa documentación contentiva de videos, audios y demás pruebas fue anexada a la denuncia, impetrada el jueves 6 de mayo de 2021.

“Pedimos al fiscal ahondar en las investigaciones para que estos graves crímenes no queden en la impunidad”, agregó Montaña Narváez.

“Estos crímenes que se pide sean investigados serán llevados también ante la justicia internacional”, puntualizó el jurista y defensor de derechos humanos.

Los actos de represión, que dejan en Cali y el Valle una treintena de personas asesinadas, lo mismo que centenares de heridos y detenidos, se vienen cometiendo por parte de la Fuerza Pública, que dispara y agrede, desde el miércoles 28 de abril, cuando se inició la gran protesta nacional contra el régimen de Iván Duque y sus políticas neoliberales, segregacionistas y violatorias de los derechos humanos en todo el país.

Cali, viernes 7 de mayo de 2021.

PERIODISMO LIBRE.

jueves, 6 de mayo de 2021

Juicio al régimen, responsable de más de 40 homicidios y de miles de heridos y detenidos


ALERTA FRENTE A LA TRAMPA DE LOS ASESINOS URIBE Y DUQUE

Por Luis Alfonso Mena S.

Ya aparecieron los que buscan lavarle la cara al régimen genocida del uribismo, montarse en la farsa de un “diálogo” interminable y mentiroso del que ahora habla la dictadura de Iván Duque, después de asesinar a más de 40 colombianos, de herir, torturar, detener y desaparecer a miles de ciudadanos, en incontables actos de represión y violación de los derechos humanos contra el Paro Nacional, que llega a su décimo día.

Quienes así hablan no leen el querer del pueblo en las calles, que todos los días se moviliza de manera multitudinaria, pacífica y espontánea, y resiste con rabia y valor contra la oligarquía, culpable de la violencia y la exclusión social a lo largo de la historia de nuestro país.

¿Ahora resulta que tenemos que salir a “salvar” a Duque para evitar que siga “secuestrado” por Uribe, cuando todos sabemos que es un fiel mandadero del Matarife y cumple a pie juntillas sus órdenes infames?

Ojo, señores: el pueblo está en las calles, más allá de muchos dirigentes, construyendo en la movilización y la protesta la agenda de exigencias, que complementa las del paro iniciado el 21 de noviembre de 2019 e interrumpido por el confinamiento de la pandemia en 2020.

Es la hora de no claudicar ante la dictadura que está asesinando a nuestros jóvenes en las calles, y de reclamar el enjuiciamiento del genocida Álvaro Uribe, quien dio la orden de disparar contra el pueblo en trino criminal archiconocido.

Es la hora de que su lacayo Iván Duque; su ministro de guerra, Diego Molano; el comandante del Ejército, el chafarote Enrique Zapateiro, y el manipular director de la Policía, Jorge Vargas, respondan por la matanza en Colombia.

Es la hora también de que, por su complicidad en las masacres en Cali y el Valle del Cauca, respondan el alcalde de la ciudad, Jorge Iván Ospina, y la gobernadora del departamento, Clara Luz Roldán, quienes no solo no han hecho nada para proteger al pueblo de la brutal represión del régimen, sino que han aparecido para felicitar a Duque y Zapateiro por sus crímenes.

La cobardía y la felonía de este par de burócratas, el primero del Partido Verde y la segunda del Partido de la U., no tendrá perdón del pueblo jamás: la historia los remitirá al ostracismo político.

Ya un grupo de juristas y defensores de los derechos humanos de Cali instauró una denuncia ante la Fiscalía contra el alcalde y la gobernadora por su connivencia con la represión en Cali y el Valle del Cauca, que deja por lo menos 30 personas asesinados y centenares de heridos y detenidos.

Pero la responsabilidad política abarca a toda la sarta de funcionarios de bolsillo de la dictadura uribista, como la “procuradora”, Margarita Cabello, y el nefasto “defensor” del Pueblo, Carlos Camargo, quien en medio de las masacres se fue a su casa de recreo en Anapoima y produjo desde allá un video propagandístico plagado de cinismo.

Ambos burócratas tienen como misión constitucional la defensa de los derechos humanos de la población, función que incumplieron, porque estaban defendiendo los intereses del régimen y de sus amanuenses.

También debe responder la comisionada de “derechos humanos”, Nancy Gutiérrez, quien para lo único que se ha pronunciado ha sido para afirmar una barbaridad: que esos derechos solo se los reconocerá a quienes “cumplan con sus deberes”, refiriéndose a no ejercer la protesta.

Todos estos funcionarios no han hecho otra cosa que cumplir las órdenes del gran capo, el matarife Álvaro Uribe Vélez, quien es el primer responsable de los crímenes de Estado que la dictadura de su mandadero y sus chafarotes vienen cometiendo contra el pueblo colombiano, con especial énfasis contra el pueblo de Cali, sometido a una represión brutal y al que le están cobrando sus multitudinarias movilizaciones pacíficas en las calles, barrios, avenidas y carreteras contra el uribismo.

 


EL ODIO URIBISTA CONTRA CALI

Cali es la capital antiuribista del país, y ello explica en gran medida el odio de la dictadura contra el pueblo caleño, históricamente libertario, desde las épocas de la Independencia hasta las icónicas jornadas del 26 de febrero de 1971 y el Paro Cívico Nacional de 1977, en las que la juventud y los trabajadores ofrendaron sus vidas contra la injerencia extranjera y los gobiernos del bipartidismo segregador.

En esta ciudad se han cumplido a lo largo de toda la semana, desde el miércoles 28 de abril hasta el este jueves 6 de mayo de 2021, decenas de multitudinarias manifestaciones del pueblo, en puntos medulares de la urbe, como Puerto Resistencia, Sameco, Paso del Comercio, Parque de los Artesanos, Siloé, Estación Universidades, Portada al Mar, La Luna, Puente de los Mil Días, Calipso y una decena de puntos más.

El 2 de mayo, en la Carrera 1 con Calle 62 de Cali, cuando se cumplía una velatón en homenaje a las víctimas, fue asesinado por la policía el joven artista Nicolás Guerrero, en un acto cobarde del que fueron testigos más de cien mil personas que seguían en vivo una transmisión por Facebook realizada por un valiente reportero virtual, que hoy está siendo perseguido por el régimen.

En Siloé y barrios contiguos del suroccidente fue atacada su población durante varias noches seguidas, con cortes del fluido eléctrico y del servicio de internet, y asesinadas por la policía cinco personas, entre ellas los deportistas Kevin Agudelo y Harold Rodríguez.

En el sector de La Luna, el Esmad de la policía agredió toda una tarde y noche a jóvenes que resistían en la Autopista Sur Oriental y causó numerosos lesionados.

Luego, la misma Fuerza Pública produjo el incendio del Hotel La Luna, donde guardaba una apreciable cantidad de material de represión, hecho que la propaganda uribista le endilgó de manera mentirosa a los manifestantes

En la vecina Yumbo, el paro de la producción fabril ha sido total y se mantiene, como en Cali y todo el departamento, de manera indefinida, con presencia masiva en las calles, a pesar de la militarización, la represión y las víctimas de esta, que ha dejado centenares de heridos y una persona asesinada.

De igual manera, en Palmira la protesta ha sido destacada y fue brutalmente atacada por las fuerzas violentas del Estado, tanto que escenificó una batalla campal en cañaduzales de la recta Cali-Palmira que dejó seis personas lesionadas.

En Buga, más de 60 personas resultaron heridas con disparos hechos por las fuerzas del Estado desde helicópteros.

 


HONRAR LA MEMORIA DE LOS CAÍDOS

En otros departamentos, los casos de violación de los derechos humanos se cuentan por montones: en Ibagué, el 1 de mayo, la policía asesinó al joven Santiago Murillo, con heridas de bala.

En Barranquilla, el 6 de mayo fue asesinado otro estudiante con la brutal descarga de un chorro de agua efectuado desde una tanqueta de la policía, la cual le originó una afectación cerebral irreparable.

Pero tal vez uno de los casos que más ha conmocionado a los colombianos ha sido el de Lucas Villa, un artista, un hombre de paz, estudiante de la Universidad Tecnológica de Pereira, vilmente asesinado, el 5 de mayo, por individuos que se movilizaban en un carro blindado y dispararon contra una manifestación pacífica que se cumplía en el Viaducto que comunica a la capital del Risaralda con Dosquebradas

El hecho ocurrió días después de que el alcalde de Pereira llamara a gremios, sector privado y ciudadanía a “unirse” contra los participantes en el paro.

Los casos de torturas, detenciones, desapariciones, apaleamientos, comunidades gaseadas y agredidas a balazos se multiplican por miles.

En honor a todos los caídos y víctimas de la violencia oficial, el pueblo en las calles dice no al “dialogo” tramposo propuesto por el uribismo y reclama soluciones sin dilaciones.

Como hemos dicho, el paro en movimiento viene definiendo sus propias agendas nacionales, regionales y locales, que se pueden resumir de la siguiente manera:

 


EXIGENCIAS DEL PUEBLO MOVILIZADO

1.- Castigo para los responsables de la masacre contra el pueblo colombiano, empezando por el jefe del régimen, Iván Duque, su ministro de guerra, Diego Molano, y los alcaldes y gobernadores cómplices.

2.- Castigo al “defensor” del Pueblo, Carlos Camargo, y a la procuradora, Margarita Cabello, y demás burócratas del Ministerio Público, así como a los personeros municipales que han incumplido su deber de protección de los derechos humanos de la población.

3.- Cumplir efectivamente con el retiro del proyecto de reforma tributaria que hace trámite en el Congreso.

4.- Revocatoria de la reforma tributaria de 2019.

5.- Freno al proyecto de ley que precariza aún más el sistema de salud en Colombia y se tramita actualmente en el Congreso.

 6.- Castigo para los responsables de los crímenes de Estado, las masacres y asesinatos de líderes sociales, defensores de derechos humanos y firmantes del Acuerdo de Paz. 

7.- Rechazo a la pretendida reforma del Gobierno contra los derechos pensionales de los colombianos.

8.- Rechazo a la pretendida reforma que radicalizaría el sistema laboral neoliberal en el país.

9.- Renta básica, subsidio a la nómina para el pueblo, con el fin de sobrellevar la pandemia.

10.- Vacunación universal contra la covid-19.

11.- Medidas contra la corrupción, que usurpa 50 billones de pesos al año.

12.- Cumplimiento del Acuerdo de Paz, especialmente en lo atinente a tierras.

13.- Cumplimiento de los acuerdos regionales y locales represados desde años anteriores, de manera especial los que quedaron pendientes luego del Paro Nacional del 21 de Noviembre de 2019.

Llegamos este sábado 7 de mayo al décimo día del Paro Nacional. El pueblo empoderado en asambleas populares, de calle, plazas y carreteras sigue reclamando soluciones, empezando por el juicio a los responsables de masacrar al pueblo en las calles.

Cali, jueves 6 de mayo de 2021.


lunes, 3 de mayo de 2021

Aún hay camino por recorrer en el Paro Nacional

Los caleños se han manifestado con alegría y resistencia desde el 28 de abril de 2021, día de inicio del Paro Nacional. (Foto: Bayron Henao).

LA REBELDÍA EN LAS CALLES SIGUE LUEGO DE DERRIBAR LA TRIBUTARIA

Por Santiago José Mena Cárdenas

Iván Duque anunció este domingo 2 de mayo el retiro del Congreso de la República del nefasto proyecto de reforma tributaria, una de las razones por las cuales el pueblo colombiano se ha movilizado multitudinariamente desde el pasado miércoles 28 de abril de 2021, día desde el cual la población ha sido objeto de una brutal represión por parte del gobierno nacional.

Las acciones de violencia oficial han tenido la connivencia de Jorge Iván Ospina, alcalde de Cali, quien en campaña electoral se presentó como una opción de “progresismo”, pero que con su actitud atroz y cómplice demostró que no es más que un mandadero del establecimiento.

La represión desatada en Cali, con el resultado de más de diez muertos y cientos de heridos a lo largo de los días del Paro, es evidencia del carácter dictatorial del régimen uribista, que no tolera la protesta social.

En Cali y en varios municipios del Valle del Cauca los bloqueos han perdurado y han evidenciado que el repudio al uribismo es inmenso, pues estos tres años de gobierno de Duque solo han traído el crecimiento abismal de la pobreza y de la desigualdad, lo que ha originado en las comunidades el repudio a los grandes poderes económicos del país.

La juventud que desde el 28 de abril ha permanecido movilizada activamente en las calles de Cali, Jamundí, Yumbo, Palmira, Buga, Vijes, Pereira, Popayán, Bogotá y en muchas ciudades, pueblos y carreteras de Colombia, es evidencia de una nueva generación que repudia a un sistema que con sus políticas solamente favorece a la clase más adinerada.

Son los dueños del país quienes, a pesar del virus de la covid-19, no han sufrido ningún revés, pues el régimen se ensaña contra la clase media y contra los pobres, pretendiendo imponerles más gravámenes, subiéndoles el precio a los servicios públicos, a la gasolina, entre otra serie de absurdas medidas tributarias en medio de la pandemia.

Ante el anuncio de retiro de la reforma tributaria del Congreso de la República no hay que caer en el júbilo.

Aún estamos con diversos proyectos lesivos para la ciudadanía, como el de la reforma al sistema de salud, el cual precarizará aún más la posibilidad de acceder a un servicio médico efectivo, pues se sigue priorizando la salud como negocio y no como un derecho fundamental.

Igualmente, Iván Duque y Jorge Iván Ospina deben responder por los muertos que han dejado estas jornadas de movilización a manos de la Fuerza Pública, una masacre que no debe pasar a segundo plano bajo ninguna circunstancia.

Debemos seguir en alerta máxima, no descansar en la protesta y en la movilización, entendiendo que con el vigoroso Paro Nacional que aún sigue no se ha obtenido una victoria definitiva.

En 2022, cuando tengamos uso del derecho al voto, estamos en la obligación de convertir esta masiva movilización en la posibilidad de elegir un Congreso con más elementos de cambio, y conseguir una Presidencia que permita iniciar un proceso de transformación social en Colombia, donde haya un gobierno que realmente se preocupe por la inmensa mayoría de la población colombiana.

Jamundí, domingo 2 de mayo de 2021.

sábado, 1 de mayo de 2021

Denuncia a través de Telesur

 


EL PUEBLO DE CALI RESISTE MULTITUDINARIAMENTE CONTRA EL RÉGIMEN CRIMINAL DE DUQUE: LUIS ALFONSO MENA 

Telesur entrevistó en la noche del viernes 30 de abril de 2021 al periodista Luis Alfonso Mena Sepúlveda sobre el Paro Nacional en Cali y todo el país.

Mena Sepúlveda denuncia la criminal agresión del régimen de Iván Duque y Jorge Iván Ospina contra el pueblo caleño, que a hoy deja ocho personas vilmente masacradas, decenas de detenidos, varios desaparecidos y persecución contra la gente humilde que protesta en los barrios y calles de Cali.

Este Primero de Mayo, Día Internacion kial de la Clase Obrera, la juventud y el pueblo en general sieguen movilizados de manera extraordinaria y pacífica en toda Cali, rechazando no solo la nefasta reforma tributaria, sino el proyecto que empeora el de por si perverso sistema de salud, contra el pésimo manejo de la pandemia por la covid-19, contra la corrupción, los crímenes de líderes sociales y el desgobierno del régimen uribista.

En Yumbo también se cumple una extraordinaria protesta desde el 28 de abril que paraliza la zona industrial del Valle del Cauca, con el liderazgo de Sintramunicipio, Sutimac y otras organizaciones obreras y populares.

Buenaventura, Palmira, Jamundí, Vijes, Cartago, Buga y otros municipios del departamento también están en paro y con las carreteras bloqueadas.

En el Valle del Cauca, el paro es total.

Reproducción de PERIODISMO LIBRE CALI.

Sábado 1 de Mayo de 2021.