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viernes, 30 de abril de 2021

Policía asesinó a un niño y detiene a decenas de jóvenes

Momento en que la Policía asesina al joven Marcelo Ágredo, el 28 de abril en el barrio Mariano Ramos de Cali. (Fotoreproducción tomada de Twitter).

EL RÉGIMEN DUQUE-OSPINA ALISTA UN BAÑO DE SANGRE EN CALI

Por Luis Alfonso Mena S.

El régimen uribista del tirano Iván Duque se ensaña contra el pueblo de Cali, con la complicidad del traidor Jorge Iván Ospina.

Ya la policía asesinó a sangre fría al niño Marcelo Ágredo, un joven de apenas 16 años de edad que protestaba en el barrio Mariano Ramos, en el oriente de la ciudad, el miércoles 28 de abril de 2021, durante el primer día del Paro Nacional en marcha.

El asesinato vil y cobarde ha pasado de soslayo, como si no hubiera ocurrido, nadie dice nada, menos Ospina y su policía. Qué respondan ambos por este crimen infame.

Mientras tanto, decenas de jóvenes están siendo detenidos de manera arbitraria en las protestas por el Esmad, que actúa como fuerza de ocupación contra los reclamos populares.

Uno de los detenidos es Alfredo Mondragón Garzón, un valiente líder social que el jueves 29 de abril cubrió con su teléfono celular la arremetida de la policía contra el plantón pacífico de los barrios del norte de Cali, a la altura de Sameco.

Hoy madrugaron a llevárselo, para evitar que siga visibilizando el actuar de las hordas represivas del alcalde verde, convertido en un espantapájaros mandadero del ministro de guerra uribista, que vino a darle órdenes este viernes 30 de abril.

Con Mondragón Garzón fueron arrestadas también Alejandra Patiño, Yina Jordán Pito, lo mismo que Carlos Lora.

Son tantos los detenidos, que Ospina y su patrón, Duque, montaron un campo de concentración en el Coliseo Las Américas para procesarlos.



HORDAS DEL ESMAD EN ACCIÓN

El jueves 29 de abril, Ospina y su policía convirtió la popular Calle Quinta (la de: “si por la Quinta vas pasando es mi Cali bella que estás atravesando”), en un campo de batalla contra los muchachos y muchachas que por miles estaban pacíficamente reunidos en la Loma de la Cruz y en el Parque de los Estudiantes, frente al monumento de Jovita Feijó (la reina histórica de la urbe).

Los rociaron con gases hasta que se cansaron y los atacaron con sus granadas aturdidoras y las pistolas que disparan el gas, seguramente buscando sacarle los ojos a la muchachada.

Este jueves también, el Esmad de Ospina, Duque y sus jefes ­­–los dueños de los bancos, las tierras y el país–, disolvieron una manifestación pacífica en el barrio Terrón Colorado, en la salida hacia Buenaventura.

Allí se vengaron de la población, llenaron con gases lacrimógenos las casas de los pobladores, de manera abusiva, y ancianos y niños resultados afectados.

En Puerto Resistencia la Policía intentó hacer lo mismo, pero la actitud firme de los habitantes hizo que finalmente el Esmad se tuviera que retirar de los barrios.    

En Yumbo fue herida por la policía una niña, y en otros puntos más personas han resultado golpeadas por la violencia estatal.



EL SILENCIO DE LOS COBARDES

Frente al miserable asesinato de Marcelo, las detenciones arbitrarias, el uso infame de los gases y los disparos contra la población los medios de comunicación de las élites callan cobardemente.

Están muy ocupados llorando por el genocida Sebastián de Belalcázar, expresión insepulta de las nostalgias colonialistas de la oligarquía de esta ciudad, siempre de espaldas al pueblo y a sus vicisitudes.

Un rezago del etnocidio que no debe regresar al pedestal desde donde fue derribado el miércoles 28 de abril por las comunidades indígenas en un acto de justicia histórica.

Esos mismos medios, a través de los noticieros locales, arrodillados a sus amos del Establecimiento y de la pauta publicitaria, solo difunden los actos de saqueos totalmente al margen del paro y la protesta ciudadana, con el fin de desacreditarla y deslegitimarla con la mayor mala fe.

En realidad, los verdaderos culpables de tales actos de sectores descompuestos que muchas veces son aupados por la extrema derecha y sus órganos de “inteligencia”, son las clases dominantes en el poder desde hace más de 200 años y sus diversos regímenes de gobierno.  


EL PUEBLO CALEÑO SIGUE EN PIE DE LUCHA

Están muy equivocados quienes creen que las gentes de Cali y el Valle del Cauca se arredrarán con la represión de los gobiernos de Duque, Ospina y Clara Luz Roldán, la gobernadora que el 23 de abril ordenó invadir la Universidad del Valle, en otro acto indignante silenciado por el periodismo ligh que desinforma en la región.

El 26 de febrero de 1971 la juventud caleña ofrendó sus vidas contra otros tiranos, encabezados por el expresidente godo Misael Pastrana Borrero, padre de otro expresidente godo, Andrés Pastrana Arango, cómplice de otro expresidente ultragodo, Álvaro Uribe Vélez.

En aquella memorable jornada de hace 50 años, estudiantes, trabajadores, desempleados, miles y miles salieron a las calles para repudiar la injerencia imperialista gringa y la hegemonía conservadora en la Universidad del Valle.

Hoy, la nueva juventud está en barrios, calles, avenidas y carreteras enfrentando la represión de las clases dominantes, repudiando la reforma tributaria de Duque, que esquilma el bolsillo de todo el pueblo y de las capas medias.

Y enfrentando de manera valiente al instrumento predilecto de las élites, el criminal Esmad de la Policía.

Cali está dando ejemplo de resistencia desde el mismo día en que se inició el paro.

Ya vamos en la tercera jornada, y las comunidades continúan en los puntos neurálgicos de la ciudad:

Sameco-Floralia, en el norte, límites con Yumbo; Juanchito-salida a Candelaria, en el oriente; Puerto Resistencia, en el suroriente; Universidad del Valle-salida a Jamundí, en el sur; Plaza de las Banderas-HUV, Parque de los Estudiantes y Loma de la Cruz, en el sur-centro de Cali; Portada al Mar-Terrón Colorado, en el occidente.

En esos puntos fundamentales, y en otros más, multitudes se concentran, permanecen muchas veces, y son reprimidas. Pero siguen resistiendo contra el hambre, el desempleo, la falta de oportunidades y el terrorismo de Estado.


EN VEZ DE VACUNAS, BALAS

A las necesidades de las comunidades de Cali en materia de vacunas contra la pandemia por el virus de la covid-19, los desgobiernos de Duque y Ospina respondieron con militarización y más represión.

La oligarquía bicéfala del Valle del Cauca (empresarial-terrateniente) que frente al pueblo es ciega, sorda y muda, como sus medios de comunicación (tipo 90 Minutos, Noti-5, El País, etc.) y como Duque, opta por la coerción en vez de la solución.

Y su aliado, el sátrapa Jorge Iván Ospina, se arrodilla.

Urge la solidaridad nacional, porque el régimen busca la venganza contra el pueblo caleño, le quiere cobrar que es antiuribista de primera línea y no dudará en continuar su arremetida.

Alistan un baño de sangre, como el 26 de febrero de 1971, frente a lo cual el deber de todos los demócratas es denunciarlo y evitarlo.

No frenarán el paro. En Yumbo, Jamundí, Vijes, Cartago y otros municipios del departamento del Valle del Cauca el pueblo también está movilizado.

Aquí, a pesar de la violencia oficial, el paro pica y se extiende.

Cali, viernes 30 de abril de 2021.








Fotos correspondientes a la multitudinaria protesta ciudadana que se desarrolló en la Calle Quinta, a la altura del Parque de los Artesanos o Loma de la Cruz, en Cali, el 29 de abril de 2021. (Fotos: Bayron Henao).

miércoles, 28 de abril de 2021

Medios del sistema, grandes derrotados este 28 de abril


LA PORTENTOSA PROTESTA EN CALI Y EL TRISTE PAPEL DE 90 MINUTOS

Por Luis Alfonso Mena S.

A 90 Minutos, que se ufana de ser “el mejor noticiero regional”, se le volvió costumbre trasladar sus estudios a la sede de la Policía de Cali y emitir desde allí solo las voces oficiales en los días de las grandes protestas contra el régimen uribista y el Estado capitalista en general.

Este miércoles 28 de abril de 2021 los orientadores del noticiero lo volvieron a hacer. Solo reportes con la gobernadora del Valle del Cauca y el alcalde de Cali y cuadros para no pasar imágenes de las protestas, en los primeros 27 minutos y 20 segundos de la emisión.

Solo entrevistas oficialistas, como si miles y miles de caleños movilizados en las gigantescas demostraciones populares de hoy en calles, barrios y avenidas no existieran.

Luego, unos cuantos reportes con videos de la protesta del pueblo de Cali contra el régimen de Iván Duque y su nefasta reforma tributaria.

¡Qué tal la maniobra de censura al justo reclamo ciudadano! Y todo lo disfrazaron diciendo que era para no pasar actos violentos.

Trataron así de minimizar la multitudinaria, pacífica y constitucional respuesta del pueblo caleño a los deplorables gobiernos de Iván Duque, Clara Luz Roldán y Jorge Iván Ospina.

Claro: este noticiero, como los otros que se emiten por el canal regional Telepacífico, están comprometidos hasta la médula con esos gobiernos. Y con el sistema en general.

Para rematar, 90 Minutos continuó su emisión con una nota que rechazaba la valiente acción de justicia histórica del pueblo misak al derrumbar, en la madrugada de este miércoles, la estatua del genocida español Sebastián de Belalcázar.

Sin ningún pudor, pasaron tres entrevistados que cuestionaban, con evidente actitud segregacionista e ignorancia, el emotivo acto indígena, y ni una voz de la comunidad originaria, que luego del acto se movilizó de manera nutrida hasta el lugar.

¡Qué mal ejemplo dan a los estudiantes de comunicación social-periodismo en un noticiero emitido desde una de las universidades privadas de Cali!

Lamentable el papel de desinformador de este espacio, propiedad de un emporio oligárquico del Valle del Cauca.

Ahí están pintados: cancerberos del establecimiento. Y luego hablan de “independencia” y “objetividad”.

El noticiero 90 Minutos demuestra, como decía Luis Althusser, que los medios masivos tradicionales de comunicación no son otra cosa que aparatos ideológicos del Estado burgués. Ni más ni menos.

Pero fueron derrotados, así como lo fueron Caracol, RCN, La FM, Blu, La W y demás medios radiales, de prensa y televisión que maniobraron de todas las formas, en los días previos y este miércoles, para tratar de desacreditar el paro, y no lo logaron.

Allá ellos. Este 28-A se demostró que el pueblo ya no les come cuento.

Cali, miércoles 28 de abril de 2021. 

Enlace de la emisión de 90 Minutos analizada: https://youtu.be/Cw9rY1bijNI 

domingo, 25 de abril de 2021

Documental de Luis Alfonso Mena S.


LA HISTORIA DE UN SINDICATO DEL PUEBLO
Sintramunicipio de Yumbo: 60 años de lucha y resistencia

Dirección:
Luis Alfonso Mena S.

Investigación, entrevistas, guion y narración:
Luis Alfonso Mena S.

Cámaras:
Gabriel Jacobo Mena C.
Santiago José Mena C.

Musicalización, edición y montaje:
Harrinson Rojas Trujillo 
Alejandro Osorio O. 

Graficación: 
Julio César Mejía M.

Archivos documentales, videográficos y fotográfícos:
Sintramunicipio de Yumbo
Sutimac
Hernando Cortázar S.
Marcos Sánchez García
¡Periodismo Libre!

Música:
Raquel Bernal
Cantautora de Sabrá y Chatila y No has muerto, compañero

Un producto de @¡PERIODISMO LIBRE!

Con el auspicio del Sindicato de Trabajadores del Municipio de Yumbo.

JUNTA DIRECTIVADE SINTRAMUNICIPIO DE YUMBO  2018-2021.

Principales:
Juan Carlos Dorado Garcés. Presidente.
José Heladio Valencia Medina. Vicepresidente.
Dairo de Jesús Buriticá. Fiscal.
John Hernán Calderón Tobar. Tesorero.
Jhon James Góngora Escobar. Secretario.

Vocales:
Hugo Sánchez.
Juan Ismael Erazo.
Armando Mejía.
Victoria Eugenia Sepúlveda Escobar.
Fernando César Bohórquez.

Comisión de Reclamos:
Alex Almeiro Calderón Tobar.
Diego Fernando Martínez.

JUNTA DIRECTIVA DE SINTRAMUNICIPIO DE YUMBO 2021-2023

Principales:
Alex Almeiro Calderón Tobar. Presidente.
Dairo de Jesús Buriticá Parra. Vicepresidente.
Fernando César Bohórquez. Fiscal.
Juan Carlos Dorado Garcés. Tesorero.
Jhon James Góngora Escobar. Secretario.

Vocales:
Victoria Eugenia Sepúlveda Escobar.
José Heladio Valencia Medina.
Jhon Jairo Serna M.
Fernando Arbeláez.
Guillermo Pino.

Comisión de Reclamos:
Erika Eliana Sánchez Sandoval.
Diego Fernando Martínez Arango.

Yumbo, Valle del Cauca, Colombia.

Domingo 25 de abril de 2021.

jueves, 1 de abril de 2021

A propósito de un comunicado dirigido a la ONU

EN LA FRONTERA, NUEVA FASE DE LA AGRESIÓN AL PROCESO BOLIVARIANO

Por Luis Alfonso Mena S.

Circula un comunicado pidiendo más intervención extranjera, en este caso de la ONU, disfrazada de “asistencia humanitaria urgente”, supuestamente para solucionar los problemas que se presentan actualmente en la frontera colombo-venezolana, a propósito de lo que ocurre coyunturalmente en los límites entre el departamento de Arauca y el estado Apure.

El comunicado, firmado por personas venezolanas y colombianas, pide “un enviado especial” de las Naciones Unidas y un “mecanismo internacional de vigilancia y monitoreo”.

En suma, un nuevo escenario para horadar la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela. En eso no hay que llamarse a engaños.

De entrada, resulta sintomática la coincidencia de la solicitud de los firmantes del comunicado con el pronunciamiento de la procuradora general del régimen de Iván Duque, Margarita Cabello, quien expresó recientemente que en el caso de la frontera es necesaria la intervención de organismos internacionales para una atención “profunda e inmediata”.

Es decir, Duque, comprometido hasta la médula en la conspiración contra las instituciones legítimas de Venezuela, avizora ahora un nuevo campo de acción para sus fines, en medio de los fracasos estruendosos que su política injerencista ha venido teniendo año tras año.

Las intenciones del régimen de Duque, que obedecen a las estrategias de vieja data del imperio gringo contra la soberanía venezolana y que, en el momento actual, buscan ganar indulgencias con el nuevo capataz de la Casa Blanca, son evidentes.

En el caso de la frontera, emerge sin ninguna duda el interés de Duque en la agresión al país hermano.

Resulta sintomático también que el comunicado que comentamos sea firmado del lado venezolano por ONG y personas vinculadas todas a la derecha opositora venezolana. Del lado colombiano figura, entre otras entidades, el “Polo Democrático Alternativo Internacional”.

(Además, es un comunicado descuidado en el que, en el espacio de las firmas escriben tres veces el nombre del senador de Alianza Verde Antonio Sanguino y repiten también otros firmantes. Y en el colmo del descuido, aparece firmando alguien a quien curiosamente presentan como “Bla bla López”. Así que la seriedad del documento, desde el punto de vista incluso formal, ya deja enormes dudas).

TODO LO QUE CALLAN

Desde la óptica de su contenido, todo se resume en la misma prédica de otras veces, disfrazada de interés humanitario por la situación en la frontera, que ya sabemos cómo termina.

No es sino recordar el show de los conciertos y las caravanas sobre los puentes, en la frontera de Norte de Santander con Venezuela, en febrero de 2019.

O los pronunciamientos de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, absolutamente sesgados y al servicio de los intereses proditorios de la derecha y la extrema derecha venezolanas.

Los firmantes del comunicado no dicen nada, por ejemplo, sobre los desplazamientos forzados masivos que se vienen presentando en Colombia, como el que ocurre hoy mismo en Alto Tapaje, municipio de El Charco, departamento de Nariño.

O sobre crisis similares en Tumaco, Catatumbo, Chocó o el departamento del Cauca y otras regiones del país, donde los desplazamientos, la violencia, los asesinatos de líderes sociales, defensores de derechos humanos y firmantes del Acuerdo de Paz de La Habana son noticia de todos los días en Colombia.  

Asimismo, sería muy importante que los firmantes se pronunciaran reclamando que el gobierno de EE.UU. y el régimen de Duque cesaran el injerencismo y la criminal agresión económica, militar, política, diplomática y de toda índole contra el pueblo venezolano y el gobierno legítimo del presidente Nicolás Maduro.

Sería muy importante que se pronunciaran frente al robo de los recursos del pueblo y del Estado venezolanos en el exterior por parte de potencias imperialistas a través de lacayos corruptos y apátridas patrocinados por ellas como Guaidó, protegido de Duque y demás mandaderos de EE.UU.

Sería muy importante que se hubieran pronunciado contra los intentos de invasión de la nación venezolana por parte de terroristas y mercenarios gringos y paramilitares criollos entrenados en suelo colombiano.

Los firmantes no dicen ni mu sobre esta realidad. Ni sobre los verdaderos responsables de la crisis: la política imperialista de EE.UU., la CIA, el Pentágono y sus adláteres sumisos en Colombia y otros países del continente.

En vez de más agresión disfrazada de “ayuda humanitaria” de la ONU, deberían pedir, ante todo, el cese de la agresión imperialista contra el hermano pueblo.

La CIA, el gobierno de Joe Biden y el régimen de Duque desarrollan una estrategia usando paramilitares y demás actores armados irregulares en territorio venezolano para tratar de crear un nuevo teatro de intervención extranjera.

EL OPERATIVO DE CADA AÑO

No hay que olvidar que la guerra conjunta de EE.UU., los gobiernos abyectos al Pentágono en el continente y los grupos de la extrema derecha violenta en Venezuela contra la República Bolivariana no cesa. Esa guerra cada año tiene una estrategia:

1.- En agosto de 2018, el atentado contra el presidente Nicolás Maduro y todo su equipo de Gobierno en Caracas.

2.- En febrero de 2019, el “concierto” en la frontera, cuando Los Rastrojos trajeron al títere Guaidó, y el show de la “ayuda humanitaria” en los puentes.

3.- En mayo de 2020, el intento de invasión fraguado desde Colombia en la llamada Operación Gedeón (liderada por Cliver Alcalá, quien confesó abiertamente la preparación del ataque mercenario en el departamento de La Guajira. Hasta un Premio ‘Rey de España’ de Periodismo le otorgaron en Madrid a W Radio por la entrevista que la emisora le hizo, en vivo y en directo en territorio colombiano, al desertor exoficial venezolano al servicio del imperio en la que reveló todo lo planificado contra su propia patria. Al día siguiente, un avión de la DEA vino, lo recogió y lo trasladó a EE.UU. Se les había caído esa máscara).

Todas esas operaciones, fracasaron. Por eso ahora intentan una nueva, usando lo que ocurre en Apure-Arauca.

Y ya sabemos cómo terminan las “soluciones” de la ONU manejadas con sus cascos “azules” y sus “fuerzas humanitarias” por EE.UU.

Luis Almagro, el oscuro secretario general de la OEA, debe estar ansioso de meter sus narices en esta nueva coyuntura y de sumarse al coro interventor.

Entonces, como siempre, la derecha desata su ofensiva mediática. Y encuentra eco en algunos...

Hoy hablan de nueva “ayuda humanitaria”, mañana otros dirán que se requiere aplicar el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, Tiar, aparato anacrónico de la Guerra Fría… Y otros más, llamarán luego a la incursión directa de las tropas del imperio.

De todas formas, siete bases militares gringas, sobre las que tampoco se pronuncian los firmantes del comunicado, ya deben estar alertas en el territorio colombiano sobre la nueva fase de la agresión contra el país hermano.  

Como hemos dicho muchas veces, Venezuela no necesita más estigmatización, urge verdadera solidaridad de los pueblos contra los agresores extranjeros y que se respete su soberanía, el derecho a defender su territorio y su libre determinación.

Cali, Colombia, jueves 1 de abril de 2021.

Foto: Alba Ciudad. Caracas.

miércoles, 31 de marzo de 2021

Emigrados-tv desde Bilbao, Euskal Herria


Colombia: Periodismo, historia obrera y luchas populares, a propósito de los libros de Luis Alfonso Mena S.

Presenta 

PANORAMA

Invitados especiales: 
LUIS ALFONSO MENA S. 
LUIS CARLOS DOMÍNGUEZ 
CARLOS ALFONSO VICTORIA 

Dirige y presenta:
ELIÉCER JIMÉNEZ JULIO 
Desde Ginebra, Suiza




miércoles, 3 de marzo de 2021

La Noticia, en Periodismo Libre


DE NUEVO, LOS OBREROS DE CENTELSA SE TOMARON LAS CALLES DE CALI PARA RECLAMAR SOLUCIONES A SU PLIEGO DE PETICIONES

Este miércoles 3 de marzo de 2021, los trabajadores de Centelsaa se reunieron frente a la empresa e iniciaron una caravana por las calles de Cali, para exigir soluciones a su pliego de peticiones, presentado hace dos semanas.

Los obreros, organizados en Sintraime, reclaman estabilidad laboral, incremento salarial justo y respeto a sus derechos y los de sus familias.

Luego de recorrer calles del norte y del centro de la ciudad, la caravana se concentró frente a la sede del Ministerio del Trabajo en Cali.

Centelsa es una empresa de capital mexicano, una de las mayores productoras de cables eléctricos en Latinoamérica.

*PERIODISMO LIBRE.*

Cali, miércoles 3 de marzo de 2021

sábado, 13 de febrero de 2021

La Entrevista, en Periodismo Libre


ÓSCAR MARINO VALENCIA LLAMA A LA SOLIDARIDAD CON TRABAJADORES DE CENTELSA Y DE OFIX 

Óscar Marino Valencia, presidente de Sintrapub y dirigente de Funtramiexco, dialoga con Luis Alfonso Mena S., de PERIODISMO LIBRE.

PERIODISMO LIBRE.

Cali, viernes 12 de febrero de 2021.

jueves, 11 de febrero de 2021

Crónica de una jornada con los obreros de Centelsa, en Yumbo

CON EL PLIEGO EN LAS CALLES Y FRIJOLADA SOLIDARIA

Por Luis Alfonso Mena S.

En la mañana y parte de la tarde del miércoles 10 de febrero de 2021, decenas de obreros de la empresa Centelsa se reunieron en las calles aledañas a la sede de esta multinacional, en los límites entre Cali y Yumbo, para anunciar la presentación de su nuevo pliego de peticiones y, al tiempo, denunciar lo que califican como atropellos de los gerentes de la compañía.

El mundo del sindicalismo y los derechos de los trabajadores – reconocidos universalmente en leyes, acuerdos, pactos, tratados y demás documentos– se han ido deteriorando en Colombia a tal punto, que ya resulta exótico que obreros de una empresa presenten pliego de peticiones, ejerzan el reclamo libre, monten carpas, hagan mítines y vayan a la huelga.

Las reformas laborales neoliberales atentan contra la estabilidad del obrero o empleado, y hoy firmar un contrato de trabajo a término indefinido es como ganarse el premio gordo de la lotería: la inmensa mayoría de las vinculaciones en la actualidad las hacen los patronos por contratos a término fijo, a destajo, sin garantías prestacionales, sin primas, sin vacaciones, sin seguridad social... Vivimos en el mundo de la precarización laboral.

Hoy, todo aquel que tiene alguna chamba la defiende como en una guerra, y se llena de pánico cuando de exigir sus derechos se trata: cunden el miedo y la pasividad entre los desposeídos del capital, mientras crece la desorganización de la clase obrera, sindicalizada en menos del 4% de la fuerza laboral colombiana. ¡Qué tal!

Por todo esto, y mucho más, son tan valiosos esfuerzos de lucha y reclamo como los ejercidos por los trabajadores de Centelsa, que montaron su carpa, repartieron boletines, instalaron pancartas, paralizaron calles y exigieron sus derechos, micrófono en mano, así a algunos les parezca extraño lo que en las década de los años sesenta, setenta y ochenta del siglo XX era corriente en Colombia: la clase obrera en las calles, en la huelga, en la protesta, en la exigencia de sus reivindicaciones.

“Denunciamos los atropellos y violaciones de esta administración, en cabeza de su presidente fantasma”, expresaron los trabajadores de Centelsa en un pronunciamiento que entregaron a quienes se enrutaban por la antigua carretera que de Cali conduce a Yumbo.

En su pronunciamiento, rechazaban también a los “esquiroles que atentan contra los derechos y garantías de los trabajadores que por tantos años han generado las riquezas de esta transnacional”.

Hacia el mediodía, el mitin creció en presencia obrera y en entusiasmo, al punto que los intermitentes bloqueos a las vías impactaron en el sector norte de Cali, y luego los obreros compartieron una frijolada elaborada en fogón de leña en las mismas calles de la protesta.

Mientras tanto, un músico solidario, tambor en mano, amenizaba el almuerzo callejero previo a la entrega del pliego, cuyo trámite se aceleró en la mañana dentro de la carpa instalada en la avenida que da a un costado del edificio de la empresa, pues luego de los mítines sería entregado a las directivas de la empresa.

CENTELSA, BENEFICIARIA DE LA MERMELADA

Centelsa es una compañía de capital mexicano, la mayor productora y exportadora de cables de energía y telecomunicaciones en Colombia, y una de las más grandes del continente latinoamericano.

Es propiedad del Grupo Corporativo Xignux, sociedad extranjera que en el tiempo de la pandemia por la covid-19 se ha beneficiado, sin ninguna justificación según los obreros, de “la mermelada” del gobierno de Iván Duque.

James Bello, vicepresidente del Sindicato Nacional de la Industria Metalúrgica, Sintraime, en Yumbo, fue uno de los primeros en llegar al punto de encuentro obrero, en la Calle 10 con Carrera 38, y de igual manera fue de los primeros en contarnos acerca del motivo de la protesta. 

Nos explicó que Centelsa “goza de las mermeladas del Estado, con los subsidios a la nómina”, es de las empresas que se han enriquecido con la pandemia, pues ahora tiene más demanda de sus productos eléctricos, al tiempo que “viola los derechos laborales y convencionales de los trabajadores y de sus familias”.

Reveló que la nueva administración de Centelsa incumple desde su llegada, hace tres años, puntos convencionales claves en materia de salud, educación, representatividad de la Junta Directiva del Sindicato y la estabilidad laboral.

Entre las peticiones de los trabajadores, Bello mencionó que reclamarán en el nuevo Pliego incremento salarial acorde con las elevadas productividad y ganancias de la empresa que, aseveró, “casi se han duplicado en medio de la pandemia”.

Óscar Marino Valencia, presidente de Sintrapub, el sindicato que agrupa a los trabajadores de lo que era la antigua empresa Carvajal y Compañía, también estuvo puntual en la cita, solidario siempre con sus hermanos de clase.

Nos dijo que cada vez es más urgente la movilización en las calles para reclamar contra la voracidad de los dueños del capital, y nos recordó que en la empresa Ofix Suministros y Logística SAS nueve de sus compañeros fueron despedidos de manera arbitraria.

Hugo Ballesteros fue otro de los obreros de Centelsa que se hizo presente en la carpa en la que se protestaba contra el incumplimiento de la Convención Colectiva vigente y se terminaba de alistar el nuevo Pliego de Peticiones.

Él nos contó sobre las luchas obreras dadas a lo largo de los años por pensiones justas, en medio de un sistema laboral que cada vez afecta más al trabajador que llega a la edad de la jubilación y le recarga del 4% al 12% la cuota para su salud, dineros que engullen esos mercaderes de la salud en Colombia llamados EPS.

LAS INTIMIDACIONES DE LA DRUMMOND

Harold Tello Vidal, el líder de Sintraime y dirigente nacional de Funtramiexco, la federación que agrupa a buena parte de los sindicatos del sector minero-energético en Colombia, se hizo presente luego de tener que atender una audiencia judicial, pues la multinacional Drummond ha instaurado dos demandas contra los trabajadores ¡por nueve millones y medio de dólares, una, y dos millones y medio de dólares, otra!

¡Qué tal esto! ¿Y saben por qué? Dizque por las “pérdidas” que supuestamente le ocasionaron los trabajadores a esta multinacional en las huelgas legítimas y justas de 2012 y 2014, declaradas ilegales por el aparato jurídico del Establecimiento, al servicio de los intereses leoninos de las corporaciones extranjeras.

En una entrevista –que difundimos completa por nuestro canal en YouTube–, Tello Vidal contó con todo detalle las maniobras seudojurídicas de la Drummond, compañía que opera con todas las prebendas y garantías que le ha entregado el Estado colombiano a través de los años, para que haga y deshaga con los recursos mineros del país en la Costa Atlántica.

Esas demandas son formas, ni más ni menos, de intimidación contra los sindicatos, nos dijo el líder obrero, que las califica de temerarias y reafirmó que, a pesar de ellas, ni Sintraime ni Funtramiexco ni ningún trabajador se dejará amordazar.

“Ni vendiendo todo lo que los trabajadores tenemos podríamos pagar ese exabrupto. Este es un método temerario, criminal que vamos a derrotar”, nos subrayó Tello, antes de hablarles a sus compañeros en la calle, paralizando momentáneamente el tráfico vehicular y sometido al sol canicular del mediodía.

En instantes previos, otros dirigentes de Sintraime, como Walter Guiral, y del Comité de Solidaridad de la CUT, Cosol, como Ricardo Valbuena, habían hecho uso de la palabra.

Así, los trabajadores de Centelsa en Cali dieron el miércoles 10 de febrero un ejemplo de organización y persistencia, porque los derechos se exigen, no se mendigan.

Cali, jueves 11 de febrero de 2021.






FOTOS: Diferentes momentos del mitin de protesta de los trabajadores de Centelsa por el incumplimiento de la Convención Colectiva vigente por parte de la Gerencia de la empresa, y anunciando la presentación de un nuevo Pliego de Peticiones. (Fotos: Luis Alfonso Mena S. y Gabriel Jacobo Mena S.). 

La Entrevista, en Periodismo Libre


“GOBIERNO Y EMPRESARIOS HAN UTILIZADO LA PANDEMIA CONTRA LOS TRABAJADORES”: JAMES BELLO

Trabajadores de Centelsa, compañía mexicana productora de cables eléctricos, realizaron este miércoles 10 de febrero de 2021 una jornada de protesta en la sede de la empresa, situada en la antigua Avenida Cali-Yumbo, para denunciar el incumplimiento de la Convención Colectiva vigente y presentar su nuevo pliego de peticiones.

Habla con Periodismo Libre James Bello, vicepresidente de Sintraime-Yumbo.

PERIODISMO LIBRE.

Cali, jueves 11 de febrero de 2021.

La Entrevista, en Periodismo Libre


"MULTINACIONALES INTIMIDAN A LOS SINDICATOS CON DEMANDAS TEMERARIAS": HAROLD TELLO VIDAL

Trabajadores de Centelsa, compañía mexicana productora de cables eléctricos, realizaron este miércoles 10 de febrero de 2021 una jornada de protesta en la sede de la empresa, situada en la antigua Avenida Cali-Yumbo, para denunciar el incumplimiento de la Convención Colectiva vigente y presentar su nuevo pliego de peticiones.

Harold Tello Vidal, presidente nacional de Sintraime, al lado de otros dirigentes del sindicato y de Funtramiexco, participó en la protesta, que se prolongó hasta horas de la tarde, y dialogó con Luis Alfonso Mena S., de PERIODISMO LIBRE, sobre la coyuntura nacional y las luchas de la clase obrera colombiana.

En la entrevista, Tello denunció las maniobras de la multinacional Drummond, que ha instaurado demandas intimidatorias y temerarias contra Sintraime por las huelgas cumplidas en 2012 y 2014, a las que la organización sindical está haciendo frente.

PERIODISMO LIBRE.

Cali, miércoles 10 de febrero de 2020.

lunes, 8 de febrero de 2021

Estabilidad laboral para 1.250 trabajadores

 


VICTORIA OBRERA EN LAS MINAS DE LA GOLD MARMATO SAS

Por Luis Alfonso Mena S.

Luego de sesenta días de negociaciones entre obreros y patrones, y de la declaratoria de huelga, los trabajadores de la empresa minera Gold Marmato SAS, con sede en el departamento de Caldas, lograron una contundente victoria con su pliego de peticiones.

El logro más importante de esta lucha obrera lo constituyó lo pactado en la Convención Colectiva en relación con la estabilidad laboral, destacó Harold Tello Vidal, presidente de Sintraime y dirigente de Funtramiexco, quien asesoró a los trabajadores.

En tal sentido, se pactó la firma de 1.250 contratos a término indefinido, en una empresa en la que hacía 27 años los contratos eran a término fijo, lo cual representaba inestabilidad para los trabajadores y sus familias.

“Año tras año se luchó hasta que se logró la conquista de la contratación a término indefinido, aparte de otras conquistas legales y extralegales”, precisó Tello Vidal, al poner de relieve la constancia de los obreros, vinculados al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Minera, Sintramienergética.

Además de la estabilidad laboral, se pactó un incremento salarial del 4,5%, lo mismo que avances en materia de salud, educación, alimentación, ascensos y vivienda para los obreros.

"Este es un triunfo para la clase obrera y del movimiento sindical, gracias al apoyo y a la solidaridad de las organizaciones hermanas”, subrayó el dirigente de Funtramiexco.

La Caldas Gold Marmato SAS es una empresa de capital transnacional a la que el Estado colombiano le ha entregado una concesión leonina para la explotación del oro en las ricas tierras caldenses por 30 años.  

Cali, lunes 8 de febrero de 2021.

FOTO.- Miembros de la Comisión Negociadora de los Trabajadores de la Caldas Gold Marmato SAS, acompañados por Harold Tello Vidal, asesor de Sintramienergética y dirigente de Funtramiexco.

jueves, 4 de febrero de 2021

Análisis de la gestión en la pandemia del alcalde Ospina

 

EN CALI, EL VIRUS DEL DESPILFARRO Y EL AUTORITARISMO

Por Luis Alfonso Mena S.

Cali es reflejo de la forma desastrosa como en el plano nacional el régimen de Iván Duque ha asumido la pandemia originada por la expansión del coronavirus en Colombia.

Con más de 53.000 personas fallecidas y más de 2.100.000 contagiados por la covid-19, el sistema de salud y la gestión del gobierno uribista han demostrado su ineficacia y fracaso.

En el Valle del Cauca, los promedios son aterradores a finales de enero de 2021: un total de 1.292 contagios y 64 muertos diarios.

Hasta el 26 de enero de 2021, en Cali se registraron acumulados 115.351 casos de contagios y 3.232 fallecidos desde el inicio de la pandemia (finales de marzo de 2020).

Según cifras oficiales, el desempleo subió al 15,9% en todo el país, mientras los pulpos financieros usufructúan las erogaciones por decretos de excepción del gobierno.

Aunque no dispone de programa diario de televisión como Duque, el alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, hace un show callejero y mediático cada que puede.

Y dicta medidas coercitivas sobre la población a diestra y siniestra: toque de queda, pico y cédula, ley seca... La ciudad vive en estado de sito permanente.

Va por calles y barrios con su séquito de funcionarios patrullando y ordenando encierros, y enfrentándose a gritos con la gente, energúmeno ante los reclamos.

Funge de héroe sin capa, de Superman criollo; quiere aparecer como gran protector, ángel de la guarda contra la covid-19.

Pero sus políticas de inversión en materia de salud no impactan, y la inmensa mayoría de la población caleña padece el encierro sin empleo, muchos con hambre.

NO SE LE NOTA LA ESCUELA

Gracias a la solidaridad del Estado cubano, Ospina se graduó de médico en La Habana y llegó a Colombia con una formación altruista.

Pero esa escuela no se le nota y, por el contrario, en la campaña electoral, con tal de ganar adeptos, no dudaba en lanzar dardos contra el sistema socialista de Cuba.

Portazos para un país que le tendió la mano luego de que aquí, en Colombia, su padre fuera ejecutado por el Ejército, el 28 de agosto de 1985, en el barrio Los Cristales de Cali.

En vez de liderar, como un verdadero reivindicador social, reclamos ante el poder central para que la solución de fondo (las vacunas) se materialice, se enfrenta con sus electores.

Y ni qué decir de aportar en la exigencia de una renta básica para los hogares más urgidos de atención en los confinamientos.

El alcalde de la Alianza Verde se acomoda fácil en el andamiaje del régimen de las élites y asume las funciones que el poder oligárquico le asigna.

Ya hacen parte del álbum del ridículo sus fotos con la bandeja de frutas con la que llegó a visitar al presidente del uribismo, tan pronto fue elegido a la Alcaldía de Cali.

Su independencia frente al Estado central brilla por su ausencia, y más bien lo que se nota es la repetición en lo local del autoritarismo y la ineptitud evidenciados en la esfera nacional.

En plena pandemia, después de marzo de 2020 y mientras impulsaba la campaña de “quédate en casa” para evitar el virus, desataba una ofensiva contra destechados.

En terrenos de Siloé, en el occidente de Cali, fue el primer embate del reformador Ospina contra personas humildes que ocupaban un terreno municipal para brindar cobijo a sus hijos.

Luego, contra comunidades de Pance, en el sur de la ciudad, en los conocidos episodios en desarrollo de los cuales un agente de la Policía se rebeló a reprimir.

Después, los constantes choques de sus brigadas de funcionarios con los vendedores informales y restauranteros, que se rebuscan ante la falta de empleo en la ciudad.

Mientras tanto, Aguablanca, el Distrito popular dentro del Distrito Especial como se le denomina oficialmente ahora a Cali, sigue a la espera de ayudas en medio de las afugias.

Extraña política social esta que se ensaña contra los menos favorecidos, precisamente para proteger proyectos de expansión de los grandes urbanizadores y comerciantes.

En Cali, cifras moderadas calculan el desempleo en 350.000 personas, y las soluciones no llegan porque no hay políticas públicas estructurales.

DESPILFARRO Y CEMENTO

De manera insólita, en medio de su arrogancia infinita, de su autismo ante la crítica, en diciembre de 2020 Ospina emprendió gastos desafortunados para la época.

Incurrió en multimillonarios contratos para una Feria de Cali “virtual”, que registró una mediocre repercusión en el canal Telepacífico y, ni qué decir, en las redes sociales.

Y, para más despilfarro, en otro multimillonario contrato para un alumbrado navideño móvil, remedo de los camiones que Coca-Cola pone a circular con bombillos en los diciembres.

Sobre Ospina había una expectativa popular grande, derivada de su discurso reformista y de que ya había sido alcalde entre 2008 y 2011, enfrentado a la rancia oligarquía caleña.

Tanto en 2007 como en 2019 contó con el apoyo de la izquierda, a la que dice no pertenecer, y, principalmente, de sectores de la burguesía vallecaucana.

El Partido de la U, el liberalismo y otros grupos de la politiquería regional lo acompañaron, y se reflejan en su gabinete y en su falta de políticas populares.

También, en el endeudamiento por más de $600.000 millones que le aprobó el Concejo de Cali para infraestructura.

Muchos le cuestionan la presencia en su gestión del sector de Juan Carlos Abadía, destituido exgobernador uribista del Valle, y del grupo de la baronesa electoral Dilian Francisca Toro.

El discurso socialdemócrata de Ospina, una vez más, no se corresponde con su práctica, proclive al cemento para dejar huellas físicas de su paso por la Alcaldía.

El problema es que esas huellas se plasman a un alto costo para los afectados con los gravámenes, como aquel de Valorización decretado para sus “21 megaobras” de 2008.

Aún hoy, miles de jefes de hogar afrontan los embargos derivados de esas deudas que financiaron puentes y vías de la primera administración de Ospina.

Todo demuestra que no basta con el discurso “social”, pues el alcalde de Cali, como sus predecesores, solo llega a administrar la hacienda de las clases dirigentes.

Y, pletórico de megalomanía, se quiere abrir paso a empujones para seguir escalando a las cumbres del Establecimiento burgués, a pesar de la pandemia del coronavirus.

Cali, Colombia, viernes 29 de enero de 2021.

Texto publicado en el periódico El Colectivo, edición No. 60, miércoles 3 de febrero de 2021.



Las dos fotos, que circulan en Google, son del diario El País, de Cali, Colombia. 

domingo, 17 de enero de 2021

Arrecia el periodismo embustero sobre Venezuela

SOLIDARIDAD, NO ESTIGMATIZACIÓN

Por Luis Alfonso Mena S.

Sobre la República Bolivariana de Venezuela algunos periodistas hablan de “imparcialidad”, pero miran con su sesgo propagandístico solo a un lado y arrecian por estos días su campaña de estigmas.

A pesar de que se dispone de suficiente información alternativa e independiente sobre los culpables de asuntos que insistentemente mencionan en sus publicaciones, las causas reales y fundamentales de la situación en el país hermano por ningún lado aparecen en sus prédicas anti bolivarianas.

Para ellos no existen la guerra económica desatada por el imperialismo estadounidense y sus secuaces, tipo Iván Duque, contra el pueblo venezolano; ni el robo multimillonario de los bienes del Estado venezolano en EE.UU., Inglaterra, Colombia, etc., por parte del delincuente Guaidó y de su banda de corruptos protegidos por el régimen colombiano al servicio de potencias extranjeras.

Ni los permanentes intentos de invasión, actos terroristas y campañas de violencia desatados por la extrema derecha, con el patrocinio de la CIA y de los gobiernos sumisos del continente americano.  

Ni los gigantescos esfuerzos del gobierno del presidente Nicolás Maduro y de su pueblo para enfrentar esa guerra criminal.

Ni la extraordinaria resistencia de Gobierno y pueblo venezolanos contra el cerco de las oligarquías injerencistas coaligadas en la OEA, el Grupo de Lima, la Unión Europea y demás formas de agresión política, diplomática y militar pocas veces vista.

Ni los millones de colombianos residenciados en Venezuela que se han beneficiado, sin discriminación alguna, de las políticas de la Revolución Bolivariana durante más de 20 años.

Nada de esto mencionan. Esta clara su intención al servicio del Establecimiento capitalista mundial, solo interesado en hundir una revolución social a como dé lugar, con cerco político, bloqueo económico, violación del derecho internacional y amenaza permanente de invasión militar.

Miles de noticias falsas, imágenes manipuladas y contenidos mentirosos circulan sobre Venezuela.

La actitud del periodista serio es la de corroborarlo todo. Y, además, la de ir a las causas, las raíces de los problemas. Lo demás es superficialidad, sesgo, propaganda de mala fe.

El pueblo de la República Bolivariana de Venezuela requiere hoy más que nunca la solidaridad de los colombianos, no su estigmatización.

Abrigamos la esperanza de la recuperación en todos los niveles de la patria de Bolívar, con el liderazgo de su presidente constitucional, Nicolás Maduro, y el aporte de la nueva Asamblea Nacional.

Cali, Colombia, domingo 17 de enero de 2020 

PERIODISMO LIBRE.

lunes, 11 de enero de 2021

La Noticia, en Periodismo Libre


EN COLOMBIA, 2021 DESPIERTA CON LA LUCHA DE LOS MINEROS DE MARMATO, CALDAS

Obreros de la empresa Caldas Gold , en Marmato, decidirán si van a tribunal de arbitramento o huelga, al terminar la etapa de arreglo directo de su pliego de peticiones que los empresarios se niegan a reconocer. 

Periodismo Libre, Cali

Lunes 11 de enero de 2021